Glándulas en mamíferos
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Glándulas sudoríparas
son glándulas tubulares simples y altamente plegadas que aparecen en bastantes partes del cuerpo en la mayor parte de los mamíferos. No las presentan los otros vertebrados. Pueden distinguirse dos tipos de glándulas sudoríparas: ecrinas (segregan sudor acuoso que se evapora sobre la superficie de la piel absorbiendo el calor y enfriándolo) y apocrinas (secreción lechosa; son mayores que las ecrinas y tienen conductos más largos y retorcidos. Siempre desembocan en el folículo de un pelo).
Glándulas odoríferas
existen prácticamente en todos los mamíferos, variando bastante su localización y funciones. Son utilizadas en la comunicación con miembros de la misma especie para marcar territorios, señales de aviso y para defensa. Estas glándulas se localizan en las regiones orbitarias, metatarcianas e interdigitales; por detrás de los ojos y en los carrillos; base de la cola (zorros y lobos); región occipital (dromedarios); y región anal (mofetas, armiños y comadrejas). Estas últimas, las más olorosas de todas las glándulas, se abren a través de conductos y sus secreciones pueden ser descargadas con fuerza a una distancia de varios metros. Durante la época de cría, muchos mamíferos producen fuertes olores para atraer el sexo opuesto.
Glándulas sebáceas
secretan la sustancia aceitosa, cerosa llamada sebo que está hecho de triglicéridos, ésteres de cera, escualeno y metabolitos de células productoras de grasas. El sebo es hidrofóbico y lubrica la piel y el pelo de los mamíferos.
Glándulas mamarias
son las que dan nombre a los mamíferos, son posiblemente glándulas apocrinas modificadas. Aparecen en todas las hembras de los mamíferos y, en forma rudimentaria en todos los machos. Se desarrollan como un engrosamiento de la epidermis que forma una línea mamaria a lo largo de ambos lados del abdomen en el embrión. El hecho de que las crías mamen, la característica más importante de la clase de los mamíferos y quizás su más significativo logro evolutivo, conlleva naturalmente a una transformación en la zona de la boca, que permite distinguir en la cara de un mamífero de la cabeza de un ave o de un reptil: la formación de labios y mejillas.