Gobierno de Germán Suárez Flamerich y la Dictadura de Marcos Pérez Jiménez en Venezuela (1950-1958)

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Gobierno de Germán Suárez Flamerich (1950-1952)

El caso de Germán Suárez Flamerich, aunque la opinión generalizada sostiene que el poder real lo ejercía Pérez Jiménez, se enmarca en una junta de gobierno. La cuestión de las elecciones presidenciales y de los representantes al Congreso Nacional, prevista para diciembre de 1952, fue resuelta por la junta de gobierno convocando a una asamblea nacional constituyente.

Las Elecciones de 1952

La asistencia del pueblo a las elecciones fue masiva, y las primeras cifras daban la victoria a URD (Unión Republicana Democrática), con una votación considerable de COPEI (Comité de Organización Política Electoral Independiente), mientras que el partido del gobierno, el FEI (Frente Electoral Independiente), quedaba rezagado.

La Dictadura de Marcos Pérez Jiménez (1952-1958)

Una vez perpetrado el golpe de estado por parte de Pérez Jiménez, desconociendo la voluntad popular expresada el 30 de noviembre, la Asamblea Constituyente se instala el 9 de enero de 1953.

La Constitución de 1953

Los constitucionalistas concuerdan en que se trató de un texto diseñado para la dictadura militar que, sin embargo, recogió algunas pautas de la Constitución de 1947.

Elecciones de 1957

Las elecciones de 1957 se desarrollaron en un contexto muy adverso a la dictadura. Este hecho fue interpretado como una delimitación franca entre el gobierno y la Iglesia Católica, siendo esta la institución con más antigua tradición en el país, lo cual significó mucho para la disidencia y para el gobierno mismo, al constatar que no contaban con el respaldo de la iglesia.

Hacia el 23 de Enero de 1958

En noviembre de 1957, el gobierno anunció que las elecciones tendrían lugar bajo la modalidad de un plebiscito, en el que los electores optarían por la continuación del gobierno de Pérez Jiménez o no.

El 21 de enero comienza una huelga de prensa, seguida de inmediato por una huelga general. El gobierno responde con un toque de queda. La crisis se precipita hacia su final. Sectores mayoritarios de las Fuerzas Armadas se suman al clamor popular. Pérez Jiménez ha perdido todo apoyo, de modo que en la madrugada del 23 se dirige al aeropuerto de La Carlota, toma el avión que la conseja popular bautizó como "La vaca sagrada", y alza vuelo hacia Santo Domingo, donde lo recibiría el dictador Rafael Leónidas Trujillo.

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