Guerra Civil Española: Causas, Fases y Consecuencias de un Conflicto Crucial en España
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Causas de la Guerra Civil Española
La Guerra Civil supuso un fin trágico a un proceso de modernización y apertura que pretendía poner al país en situación equiparable a la de las democracias occidentales. Las causas son las siguientes:
Causas estructurales anteriores a 1930
Se refieren a los problemas de la época de la Restauración que la República no pudo resolver:
- El conflicto social, en un país de economía atrasada de amplia base agraria, dominada por una pequeña oligarquía que se enfrentaba a unos grupos populares cada vez más radicalizados y cansados de esperar reformas que no llegaban, y unas clases medias con escaso peso.
- La cuestión religiosa, origen de una fuerte oposición a la República y que polarizó posturas irreconciliables.
- El conflicto nacionalista-regionalista que disgustaba a sectores conservadores y militares.
- La mentalidad golpista del ejército.
Causas coyunturales en el periodo republicano
La coyuntura económica desfavorable de los años 30 contribuyó a aumentar las tensiones sociales. Dentro de la crisis de las democracias y el auge de los totalitarismos del periodo de entreguerras, la Guerra Española fue percibida en el ámbito internacional como la primera lucha entre fascismo y democracia, lo que generó apoyos militares externos.
Causas inmediatas
Son aquellas que condujeron de manera directa al enfrentamiento: las deslealtades hacia el régimen republicano, la polarización social y política del país, pero sobre todo la actitud de los militares conspiradores.
El Preludio de la Guerra
La conspiración militar estaba liderada por el General Mola, apoyado por los generales Goded, Queipo de Llano y el coronel Yagüe. El Gobierno del Frente Popular cumplió con sus promesas electorales (amnistía, ocupaciones de tierras en Extremadura y La Mancha, restablecimiento del Estatuto Catalán). El Gobierno trató de frenar el golpe militar, colocando al frente de las divisiones más importantes a generales fieles a la República. El último general en entrar en la conspiración fue el General Franco. Para el golpe de Estado estaba previsto un avión que recogiera al General Franco y que le llevara a África.
La Sublevación Militar y el Estallido de la Guerra Civil
El 17 de julio de 1936, el teniente coronel de la Legión, Yagüe, toma el poder y declara el estado de guerra, colocándose al frente de esta sublevación. El General Franco llega desde Canarias. A lo largo de los días 18 y 19 se va produciendo el alzamiento de diferentes autoridades militares. La actuación de las fuerzas de la Guardia Civil, de la Guardia de Asalto y la fuerza de los sindicatos fueron determinantes para el triunfo o el fracaso de la sublevación en las distintas zonas.
El levantamiento triunfó en Navarra (donde Mola había llegado a un acuerdo con los tradicionalistas-carlistas), en Castilla y León (donde triunfa el golpe de Estado), en Galicia, Aragón, Canarias, Baleares (salvo Menorca), Oviedo, Sevilla y, sobre todo, en Marruecos. El Capitán General de Aragón, el General Cabanellas, acabó uniéndose a la sublevación, al igual que Queipo de Llano en Sevilla.
El levantamiento militar fracasó en las grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao, que se proclamaron partidarias de la legalidad republicana.
División de España en dos Zonas
España había quedado dividida en dos:
Zona Republicana
Permanecían Asturias, Cantabria, Vizcaya y Guipúzcoa en el norte; Madrid, Castilla-La Mancha y Badajoz en el centro; Cataluña, Valencia y Murcia en el Levante; Almería, Granada, Málaga, Jaén, Córdoba y Huelva en Andalucía. En esta zona se concentraba la mayor parte de la población y los principales centros industriales del país.
Zona Sublevada
Quedaron Canarias, Baleares (salvo Menorca), los territorios de África, Sevilla, Cádiz, Navarra, Álava, Castilla, León, Galicia, Cáceres y Aragón.
Recursos Militares y Estrategias Iniciales
La sublevación militar, concebida como una acción rápida y violenta, fracasó y se transformó en Guerra Civil. Los recursos militares con los que contaban ambos bandos eran muy similares. La República contaba con la mayor parte de la aviación y los barcos de la flota de guerra. Los sublevados contaban con las unidades del ejército de tierra más operativas, como eran el Cuerpo de África, la Legión y los Regulares (tropas marroquíes al servicio de España), y contaban asimismo con las organizaciones de los carlistas (requetés).
El Gobierno republicano entregó armas a las asociaciones partidarias de defender la legalidad. Con la entrega de armas y la eliminación de los focos golpistas en Madrid, Barcelona y Valencia, se produjo una total atomización del poder. Las unidades militares fueron disueltas y los oficiales vistos como 'quinta columnistas'. Los diferentes partidos y sindicatos no reconocían ninguna autoridad.
En el lado de los sublevados apareció rápidamente un mando unificado. Existieron milicias (carlistas y falangistas) que muy pronto se integrarían en el ejército. Los planes de los sublevados eran marchar sobre Madrid, que caería muy pronto. Para llevar a cabo estos planes era imprescindible que el ejército del norte de África pasara el Estrecho de Gibraltar para asegurar la situación inestable de Sevilla y Cádiz. La posibilidad de cruzar el estrecho fue impedida inicialmente por la flota de guerra republicana.
El Desarrollo de la Guerra Civil: Etapas y Evolución de las Dos Zonas
Verano y Otoño de 1936: Las Columnas
El objetivo de los sublevados era Madrid. El General Mola desde Navarra y Castilla, el General Franco desde Sevilla y el General Cabanellas desde Zaragoza iniciaron un avance rápido. La extrema disciplina impuesta evitaba la acción de las milicias en el desarrollo de las operaciones. Yagüe, al frente de Regulares y Legionarios, tomó Mérida y Badajoz, dejando una bolsa de resistencia republicana en Huelva y el sur de Badajoz. La represión ejercida de manera sistemática por los sublevados sirvió para extender el terror entre los campesinos del norte de Extremadura y de La Mancha, que abandonando sus pueblos se refugiaron en Madrid. Las tropas nacionales tomaron Toledo. Esta acción de ocupar Toledo permitió a los sitiados reforzar sus líneas de defensa.
Los sublevados se reunieron en Burgos y decidieron nombrar al General Franco Jefe del Gobierno y Generalísimo. La única iniciativa del bando republicano fue el envío hacia Zaragoza de columnas de anarquistas, partidarios de hacer la revolución; las columnas estaban dirigidas por el líder Durruti. Se inició un nuevo gobierno dirigido por el socialista Largo Caballero, donde participaron miembros de todos los partidos e incluso se integraron los anarquistas. Se encargó la defensa de Madrid al General Miaja y al Coronel Rojo. La Batalla de Madrid se inició en octubre. Los sublevados tenían superioridad en el aire, en artillería y en unidades militares entrenadas. Pero a finales de octubre llegaron los primeros aviones rusos y entraron en acción las Brigadas Internacionales. El Gobierno se trasladó a Valencia. Se produjo la ofensiva del Jarama, que pretendía atacar por el sur a Madrid. Se intentó atacar Madrid desde Guadalajara.
La Campaña del Norte (1937)
Franco decidió acabar con el foco del norte. El ejército nacional ocupó País Vasco, Cantabria y Asturias, y utilizó la aviación en bombardeos masivos (Guernica). El nuevo Gobierno republicano, dirigido por Negrín, llevó a cabo unas ofensivas de distracción, destacando Brunete y Belchite. La capacidad militar del ejército republicano se estancó. Finalmente se conquistaron Santander y Gijón.
El Avance hacia el Mediterráneo (1937-1938)
Los republicanos lanzaron la ofensiva sobre Teruel. Franco dio la orden de recuperarla a cualquier precio, iniciándose la ofensiva general: Yagüe tomó Lérida. El ejército nacional llegó al Mediterráneo en Vinaròs, dividiendo la zona republicana en dos. Se inició la Batalla del Ebro, y tras una larga lucha de desgaste, se perdieron 70.000 hombres y toda capacidad de resistencia.
La Conquista de Cataluña (1938-1939)
En los primeros días de 1939, el ejército nacional penetró en Cataluña. Sin encontrar una gran resistencia, fueron conquistando Tarragona, Barcelona y Girona. Miles de combatientes y civiles republicanos se refugiaron en Francia, donde fueron internados en campos de concentración. La caída de Cataluña supuso el fin de la capacidad del Gobierno de Negrín, que solo dominaba Valencia, Murcia, La Mancha y Madrid. En Madrid se produjo un golpe de Estado y se dirigió una propuesta de paz a Franco. Las tropas nacionales entraron en Madrid, y el 1 de abril de 1939 se emitió el último parte de la guerra del Cuartel General de Franco.
La Evolución de la España Republicana
En la zona republicana, la fragmentación ideológica de las izquierdas se mantuvo. Los partidos republicanos moderados se vieron desbordados por las exigencias populares revolucionarias, que dieron paso al protagonismo de organizaciones obreras como CNT, PCE y PSOE. Gran parte del poder se derrumbó en las provincias y fue sustituido por un poder popular espontáneo. Las milicias populares fueron por sí mismas fuentes de poder en determinados ámbitos que se extralimitaron de la legalidad con muchas de sus actuaciones. Lo más característico de este bando fue:
El Ejército Republicano
Los primeros defensores armados de la República fueron las milicias armadas, que eran voluntarios movilizados por partidos antifascistas o sindicatos, unidos a los restos de unidades militares, Guardias Civiles, de Asalto, etc. Combatían con ropas civiles y sus pertrechos militares se habían distribuido. No tenían apenas oficialidad. Estas milicias se agrupaban según ideologías y no estaban sujetas a la disciplina. Sin organización y disciplina, las columnas de milicianos enviadas al frente entraron en un rápido proceso de desintegración.
El socialista Largo Caballero asumió la jefatura de gobierno y decidió ganar la guerra antes de hacer la revolución. Largo Caballero reorganizó la defensa de la República. La República empezó a recibir la ayuda de la URSS y así se fue formando el Ejército Popular. Hay que mencionar a algunos comunistas como Líster o El Campesino. Uno de los cuerpos de choque del ejército republicano más importantes fueron las denominadas Brigadas Internacionales, voluntarios extranjeros que combatieron con el ejército republicano, calculándose unos 40.000 miembros.
El Proceso de Colectivización
Durante los primeros meses de la Guerra Civil se produjo un cambio revolucionario en la propiedad de la zona republicana. En el campo, la ocupación de las grandes propiedades fue completa y se repartieron entre los campesinos. Las formas en que se realizó no fueron uniformes y no obedecían a un proyecto planificado. Más de 12 millones de hectáreas fueron apropiadas en julio, con la participación de CNT y UGT. Las provincias con mayor índice de expropiación fueron Ciudad Real y Jaén. El control obrero de los medios de producción se llevó a cabo también en industrias esenciales, los servicios públicos, los ferrocarriles, transportes urbanos, etc., por CNT y UGT. En Asturias, todas las minas e industrias estaban en manos de los obreros, que llegaron a establecer comedores públicos, guarderías, asilos, etc.
Enfrentamientos entre Distintas Fuerzas Republicanas
El escenario fue Barcelona, donde hubo un enfrentamiento entre POUM y CNT. El enfrentamiento resultó en más de 1000 muertos y la disminución de la influencia de ciertas facciones anarquistas. A partir de este momento, la represión interna se intensificó, con la aparición de centros de detención y tortura conocidos como 'checas'.
La Evolución de la Zona Nacional
En la zona nacional no existió la disgregación:
El Ejército Nacional
Tenía una oficialidad de profesionales y desde el principio había disciplina férrea. Había un Estado Mayor que coordinaba las diferentes ramas del ejército (sanidad, transporte, armamento, etc.). El ejército que trajo Franco del norte de África estaba compuesto por la Legión y los Regulares. El ejército recibió desde el primer momento ayudas de la Alemania nazi y de la Italia fascista.
Contrarreforma
La Segunda República había colectivizado tierras, fábricas, minas, etc., que fueron devueltas a los antiguos propietarios.
Creación de un Partido Único
A Franco le habían apoyado en su golpe de Estado los tradicionalistas (requetés), la Falange Española, monárquicos y otros grupos de derechas, como la CEDA, etc. El poder estaba en manos del ejército. Los falangistas y los carlistas militarizaron las milicias, quedando sometidas a la disciplina del ejército. El régimen se manifestó contrario a los partidos políticos y al parlamentarismo, se habló de un Estado católico, y exaltó la unidad de la patria y ciertos hechos históricos. Se ensalzaron figuras como Felipe II, las guerras carlistas y la dictadura de Primo de Rivera. Serrano Suñer se convirtió en una figura clave del régimen de Franco, ejerciendo gran influencia. Franco decretó la creación del partido único: el Movimiento Nacional, que estaría integrado por Falange Española Tradicionalista y de las JONS.
Las Consecuencias de la Guerra Civil
La primera consecuencia del conflicto bélico fue la muerte estimada de unos 650.000 españoles. Se produjo la destrucción física y material de todas las infraestructuras y equipamientos.
El nivel de renta era bajo. La producción agraria descendió un 20%, y la industrial un 30%. La red ferroviaria quedó destruida. Se fueron al exilio más de 450.000 españoles que se refugiaron en Francia. Muchos de ellos se exiliaron en México; los españoles que permanecieron en el país vecino se integraron en la resistencia antialemana (maquis). Otros fueron entregados a la policía franquista.
Tras la Guerra Civil se llevó a cabo una política represiva. Se estima que hubo 30.000 fusilados y más de 270.000 encarcelados, con miles de represaliados que permanecieron en prisión. Se elaboraron nuevas leyes para perseguir cualquier actividad que estuviera en su contra.