La Guerra Civil Española: Fases, Bandos y Contexto Internacional (1936-1939)

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Causas Inmediatas y Estallido del Conflicto

Coyuntura Interior (febrero-julio de 1936)

El periodo previo al estallido de la guerra se caracterizó por una creciente polarización política y un clima de desorden social y violencia. La inestabilidad fue un factor clave en los acontecimientos que se desencadenaron posteriormente.

La Conspiración Militar

Un grupo de altos mandos militares, descontentos con el rumbo de la República, organizó una conspiración para derrocar al gobierno del Frente Popular. Entre sus principales líderes se encontraban los generales Sanjurjo (previsto como líder del alzamiento), Mola (el "Director"), Queipo de Llano, Goded, Yagüe y, con un papel inicialmente secundario pero que resultaría crucial, Francisco Franco.

El Detonante: Asesinatos de julio de 1936

La tensión alcanzó su punto álgido con dos asesinatos que actuaron como detonante del conflicto:

  • 12 de julio: Asesinato del teniente de la Guardia de Asalto José del Castillo, conocido por sus ideas socialistas.
  • 13 de julio: Como represalia, un grupo de guardias de asalto secuestra y asesina al líder monárquico y diputado José Calvo Sotelo.

El Alzamiento y la Resistencia Inicial

El 17 de julio de 1936 se inició el alzamiento en el protectorado de Marruecos, extendiéndose a la península al día siguiente. El general Queipo de Llano logró tomar Sevilla, pero el golpe fracasó en ciudades clave como Madrid y Barcelona. En la capital, el gobierno de José Giral decidió armar a las milicias obreras y populares, que fueron fundamentales para sofocar la sublevación.

Una España Dividida en Dos Bandos

El fracaso parcial del golpe de Estado provocó la división del país en dos zonas enfrentadas, dando inicio a la Guerra Civil.

El Bando Sublevado (o Nacional)

  • Territorios controlados: Principalmente Álava, Navarra, Castilla la Vieja, Galicia, el oeste de Aragón, las Islas Canarias, las Baleares (excepto Menorca) y partes de Andalucía occidental. Controlaban 29 capitales de provincia.
  • Apoyos sociales: Alta burguesía, terratenientes, nobleza, sectores católicos conservadores y gran parte de la oficialidad del Ejército de Tierra, la Guardia Civil y, de forma decisiva, el Ejército de África.
  • Recursos económicos: Zonas de producción cerealista, importantes explotaciones ganaderas en Castilla y las minas de Riotinto.

El Bando Republicano

  • Territorios controlados: Cataluña, la franja cantábrica (Asturias, Cantabria, Vizcaya, Guipúzcoa), la zona de Levante, Madrid, La Mancha, el sur de Extremadura y Andalucía oriental. Controlaban 21 capitales de provincia.
  • Apoyos sociales: Clases medias y bajas urbanas, proletariado industrial, campesinos sin tierra e intelectuales progresistas. Contaban con la lealtad de la Guardia de Asalto, la Aviación y la Armada, aunque la tropa estaba formada en gran parte por milicias populares improvisadas.
  • Recursos económicos: Las principales zonas industriales y mineras (carbón asturiano, siderurgia vasca), así como la agricultura de exportación del Levante.

La Internacionalización del Conflicto

Apoyos al Bando Republicano

La República solicitó ayuda a las democracias europeas. Sin embargo, la presión de Gran Bretaña sobre Francia llevó a la creación de un Comité de No Intervención, que en la práctica perjudicó gravemente a la República. Sus principales apoyos fueron:

  • La Unión Soviética (URSS), que envió material bélico, asesores militares y técnicos.
  • Las Brigadas Internacionales, voluntarios antifascistas de más de 50 países que lucharon por la causa republicana.

Apoyos al Bando Sublevado

El bando nacional recibió desde el primer momento un apoyo militar decisivo y constante de las potencias fascistas:

  • El Eje Roma-Berlín: La Alemania nazi (con la Legión Cóndor) y la Italia fascista (con el Corpo Truppe Volontarie) proporcionaron aviones, tanques, artillería y tropas.
  • El Portugal de Salazar ofreció apoyo logístico y diplomático.
  • Los voluntarios marroquíes del Ejército de África fueron una fuerza de choque fundamental en los primeros meses.

Fases Militares de la Guerra

Fase 1: El Cruce del Estrecho y el Avance hacia Madrid (julio - noviembre de 1936)

Gracias a la ayuda aérea alemana e italiana, las tropas de Franco cruzaron el Estrecho de Gibraltar. Lideradas por el general Yagüe, avanzaron rápidamente por Extremadura, tomando Badajoz y Cáceres. En septiembre, Franco desvió sus fuerzas para liberar el Alcázar de Toledo. Al llegar a las puertas de Madrid, la defensa republicana se organizó bajo el lema "¡No pasarán!".

Fase 2: La Batalla de Madrid y la Fijación del Frente (noviembre de 1936 - marzo de 1937)

El asalto frontal a Madrid fracasó. La defensa, dirigida por el general Miaja y con una fuerte participación comunista, resistió. Los sublevados intentaron entonces aislar la ciudad con maniobras envolventes que dieron lugar a dos grandes batallas: la Batalla del Jarama (febrero de 1937) y la Batalla de Guadalajara (marzo de 1937), donde las tropas republicanas lograron una importante victoria sobre el cuerpo expedicionario italiano.

Fase 3: La Campaña del Norte (abril - octubre de 1937)

Tras el fracaso en Madrid, Franco decidió concentrar su esfuerzo en conquistar la franja cantábrica, industrial y aislada del resto del territorio republicano. Durante esta campaña se produjo el trágico bombardeo de Guernica (26 de abril de 1937) por la Legión Cóndor. Sucesivamente cayeron Bilbao, Santander y finalmente Asturias. Para ralentizar el avance, los republicanos lanzaron dos ofensivas de distracción: la Batalla de Brunete y la Batalla de Belchite.

Fase 4: De Teruel al Mediterráneo (diciembre de 1937 - abril de 1938)

La República lanzó una ofensiva en invierno y tomó Teruel, pero los nacionales la recuperaron en febrero de 1938. A continuación, las tropas de Franco lanzaron una gran ofensiva en el frente de Aragón, rompieron las líneas republicanas y avanzaron hasta alcanzar el mar Mediterráneo en Vinaroz (Castellón), dividiendo el territorio republicano en dos zonas: Cataluña por un lado, y la zona centro-levante por otro.

Fase 5: La Batalla del Ebro y la Caída de Cataluña (julio de 1938 - febrero de 1939)

En un último y desesperado intento por cambiar el curso de la guerra, el ejército republicano lanzó su mayor ofensiva, la Batalla del Ebro. Tras meses de durísimos combates, la ofensiva fracasó, dejando al ejército republicano diezmado. La consecuencia directa fue la rápida ocupación de Cataluña a principios de 1939.

Fase 6: El Final de la Guerra (febrero - abril de 1939)

Con Cataluña perdida, la situación en la zona republicana era insostenible. Surgió una división interna entre el presidente del gobierno, Juan Negrín, y el PCE, partidarios de resistir a ultranza, y un sector militar liderado por el coronel Segismundo Casado, que buscaba una rendición negociada. El golpe de Casado en Madrid precipitó el fin. El 1 de abril de 1939, Franco emitió su último parte de guerra, declarando el fin del conflicto. Cinco meses después, el 1 de septiembre, comenzaría la Segunda Guerra Mundial.

Evolución Política y Social en los Dos Bandos

Evolución en la Zona Republicana

Se produjo un derrumbe del Estado y del poder central. En su lugar, surgieron comités, Juntas de Defensa y milicias populares controladas por partidos y sindicatos. Se desató una revolución social, con expropiaciones masivas de tierras e industrias (colectivizaciones). También hubo una fuerte represión en la retaguardia (asesinato de José Antonio Primo de Rivera). El gobierno de Largo Caballero intentó crear una alianza antifascista, pero las tensiones internas, como la disolución y persecución del POUM, debilitaron al bando. Finalmente, el presidente de la República, Manuel Azaña, dimitió y se exilió.

Evolución en la Zona Sublevada

El proceso fue completamente opuesto. Se impuso un poder militar único y centralizado. Inicialmente se creó una Junta de Defensa Nacional en Burgos, que tomó medidas contrarrevolucionarias y derogó la legislación republicana. El 1 de octubre de 1936, Francisco Franco fue nombrado Generalísimo de los ejércitos y Jefe del Gobierno del Estado, concentrando todo el poder político y militar en su persona y sentando las bases del futuro régimen dictatorial.

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