Las Tres Guerras Carlistas: Origen, Desarrollo y Consecuencias del Conflicto Dinástico en España (1833-1876)
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Las Guerras Carlistas: El Conflicto Dinástico y la Transición al Liberalismo en España
Las Guerras Carlistas fueron una serie de conflictos civiles que se produjeron en España durante el tránsito entre el Antiguo Régimen y el Liberalismo. La más virulenta de ellas se situó justo en el momento clave de esta transición, es decir, en el periodo de las regencias debido a la minoría de edad de Isabel II (1833-1843).
Causas Fundamentales del Conflicto
1. Conflicto Sucesorio (Causa Dinástica)
El conflicto se originó por la existencia de dos aspirantes al trono:
- Isabel: Hija de Fernando VII, una niña de tres años, representada por su madre, la reina María Cristina.
- Carlos María Isidro: Hermano de Fernando VII.
Los antecedentes de este conflicto se remontan al reinado de Felipe V (1713), cuando se promulgó la Ley Sálica, que impedía reinar a las mujeres. No obstante, en 1830, Fernando VII promulgó la Pragmática Sanción (redactada originalmente por su padre, Carlos IV, en 1789), que establecía que las mujeres tendrían preferencia en la sucesión sobre los varones de parentesco más lejano.
2. Causa Política e Ideológica
Los apoyos políticos e ideológicos de Carlos María Isidro (los carlistas) eran los partidarios del absolutismo monárquico. Su lema era: Dios, Patria, Rey y Fueros. Es aquí, con estos intereses contrapuestos, donde se halla el verdadero motor de las guerras.
Desarrollo de las Guerras Carlistas
La Primera Guerra Carlista (1833-1840)
Podemos distinguir tres fases principales:
- 1833-1835: Consolidación Carlista. Las partidas carlistas, móviles y no estructuradas inicialmente como un ejército regular, lograron dominar el medio rural vasco y navarro, llegando a conformar un auténtico ejército gracias a la labor de Zumalacárregui.
- 1835-1837: Equilibrio de Fuerzas. Se produjo una reacción liberal que llevó a victorias en algunas batallas. Destacan las guerrillas del general Cabrera en el Maestrazgo y las expediciones militares carlistas que recorrieron casi toda la península sin lograr un dominio efectivo. El fracaso carlista ante Bilbao marcó el definitivo cambio de tendencia en la guerra.
- 1837-1840: Victoria Liberal. La iniciativa liberal y la división interna carlista llevaron a la firma del Convenio de Vergara (agosto de 1839).
La derrota de los carlistas debía suponer la implantación definitiva del sistema liberal en el conjunto de los territorios hispanos. No obstante, durante un cierto tiempo, el Estado respetó, aunque disminuidos, los fueros vasconavarros hasta su definitiva anulación en 1876.
La Segunda Guerra Carlista (1846-1849)
Este conflicto tuvo lugar principalmente en Cataluña. Se desencadenó debido al fracaso de la proyectada boda entre la reina Isabel II y el pretendiente carlista (Carlos VI, hijo de Carlos María Isidro).
La Tercera Guerra Carlista (1872-1876)
Este conflicto se inició para hacer frente a la llegada de un rey extranjero (Amadeo de Saboya) y, posteriormente, a la proclamación de la I República. Se desarrolló principalmente en Cataluña, Navarra y el País Vasco, finalizando con la consolidación de la Restauración Borbónica.