El Guppy en el Acuario Comunitario: Cuidados, Condiciones y Convivencia

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El guppy en el acuario comunitario

Existen múltiples mutaciones en lo que a forma y color se refiere en los guppys.

Introducción

Los guppys, Poecilia reticulata, quizás sean actualmente el pez más popular, conocido y frecuente que podemos encontrar en las tiendas dedicadas a la venta de animales de acuario. Desde la llegada más intensa de ejemplares procedentes de Venezuela, hace ya 40 años, se pudo comprobar que prometían mucho. Eran animales muy resistentes, se adaptaban fácilmente a los acuarios comunitarios y se reproducían prácticamente en cualquier condición. Si a esto le sumamos el reducido periodo de tiempo que tarda el guppy en alcanzar la edad reproductiva, tenemos servidas todas las condiciones ideales para que se dé una selección rápida y con resultados espectaculares, como en realidad ocurrió. Actualmente existen innumerables variedades de colores y formas, aunque desgraciadamente en nuestro país es prácticamente imposible encontrar reproductores "selectos" y los ejemplares que solemos encontrar dejan en general bastante que desear.

Breve recuerdo

Es recomendable recordar someramente cuáles son las condiciones ideales para mantener estos peces, no por frecuentes menos importantes.

Hábitat y origen

En su región de origen ocupan múltiples hábitats que van desde arroyos hasta lagunas y charcas. Esta adaptabilidad es la que hace tan resistente al guppy en nuestros acuarios. Se encuentra desde América Central hasta Brasil, aunque actualmente, y por su introducción en diversos hábitats para llevar a cabo una lucha biológica contra los mosquitos, se le puede encontrar prácticamente en todas las aguas cálidas del planeta. Su primera importación a Europa fue en el año 1861 con ejemplares procedentes de las Barbados.

Características físicas

Los machos miden alrededor de 3 cm, poseen un órgano copulador llamado gonopodio y son mucho más coloridos que las hembras. Las hembras son más grandes y menos coloridas que los machos.

Parámetros del agua

Prefieren aguas duras o incluso salobres, con un pH de 7,0 - 8,0. El ideal se sitúa en torno a 7,3. Soportan un rango de temperaturas que va de los 22 ºC a los 28 ºC, aunque la temperatura más recomendable para su mantenimiento es de 22 ºC a 24 ºC.

Los guppys en el acuario comunitario

El carácter tranquilo de los guppys los hace peces ideales para acuarios comunitarios. Sin embargo, con demasiada frecuencia nos olvidamos de que estos animales requieren ciertas condiciones adecuadas para mantenerse en un óptimo estado de salud y color. Muy pocas veces el acuario en el que se encuentran los guppys es el ideal para ellos.

En primer lugar, y como ya se ha mencionado, son peces que requieren agua dura para vivir, con un pH óptimo de alrededor de 7,3. Generalmente esto no supone ningún problema, puesto que en general las aguas del suministro urbano en España se caracterizan por ser duras. De todas formas, es un dato que hay que tener en cuenta.

El consumo de oxígeno y la contaminación generada por estos peces en el acuario es muy superior a lo que cabría esperar para animales de reducido tamaño. Se recomienda, a la hora de calcular el número de ejemplares en función del volumen del acuario, asignarles un valor de 7 litros de agua por animal (10 en el caso de variedades gigantes).

El acuario en el que se alojen los guppys debe contar con un amplio espacio central libre de plantas en el que los animales puedan nadar y llevar a cabo su cortejo. Sin embargo, la periferia debe estar abundantemente plantada para ofrecer un refugio adecuado a los animales, especialmente a las hembras, que sufren un acoso constante por parte de los machos. Las plantas que mejor se adaptan a las condiciones de agua y temperatura que requieren los guppys son las de los géneros Cabomba spp., Ludwigia spp. y Myriophyllum spp. Se pueden añadir adornos tales como rocas o raíces (ojo, que sean aptas para su uso en acuarios).

Musgo de Java y Riccia

Tampoco está de más utilizar musgo de Java, que recubrirá estos adornos creando un buen efecto estético (cuidado con su crecimiento expansivo). Algunos autores recomiendan el uso de una buena capa de Riccia en la superficie. Esto tiene un grave inconveniente, puesto que las plantas bajo la superficie reciben una cantidad de luz menor, muchas veces insuficiente para que su desarrollo sea adecuado. Quizás la planta que mejor se adapta a las condiciones que necesitan los guppys sean los helechos de Sumatra (Ceratopteris thalictroides). Se puede mantener tanto como planta flotante como enraizada, presenta un crecimiento más que satisfactorio (a veces incluso excesivo), su aspecto es muy decorativo y sus hojas no dañan las aletas de aquellos ejemplares que las tienen largas y vaporosas. Además ofrecen un buen refugio a alevines y hembras. Como ya se ha mencionado, su único inconveniente es su crecimiento invasivo y descontrolado. Si no nos andamos con ojo, pronto todo nuestro acuario se verá invadido por estas plantas. Es necesaria una poda regular y enérgica para mantenerla bajo control.

Convivencia con otras especies

El carácter tranquilo de los guppys no quiere decir que el de sus vecinos de acuario también lo sea. Desgraciadamente, la mayoría de los peces encuentran irresistibles las grandes y vaporosas aletas de los machos, por lo que es frecuente que las mordisqueen. Esto tiene consecuencias desastrosas tanto para la estética de nuestros animales como para su salud, pues estas heridas son frecuentemente la vía de entrada para múltiples enfermedades.

Pero no todo está perdido, hay un cierto número de especies que no tienen este mal hábito. Otros poecílidos de tamaño similar pueden convivir con nuestros guppys sin problemas (platis y las variedades más pequeñas de mollys). Los corydoras y otros peces de fondo tales como Acanthophthalmus spp. y Botia spp. también reúnen características adecuadas. Algunas especies de characines también son válidas, como por ejemplo C. lalia o C. punctata, aunque las condiciones del agua para estas últimas se alejan del ideal. Por último, si queremos que en nuestro acuario haya carácidos (no olvidemos que estos son peces de aguas ácidas o neutras), los únicos que respetarán a nuestros guppys serán los peces gato.

El desequilibrio entre machos y hembras

Un detalle que con frecuencia se olvida es el carácter acosador de los machos. Generalmente, y debido a que las hembras son menos coloridas, suele haber más machos que hembras en los acuarios, o como mucho, igual número. Esto tiene consecuencias desastrosas: las hembras mueren frecuentemente debido al estrés generado por este acoso. La proporción adecuada sería de 2 hembras por macho, o como mucho 5 hembras por cada 3 machos.

Si respetamos estas simples indicaciones, no nos cabe la menor duda de que nuestros guppys nos mostrarán todo su colorido e incluso criarán. Otra cosa es el cruel final que les espera a los alevines en un acuario comunitario, pero eso ya es otra historia...

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