Heráclito, Parménides y Empédocles: Los Filósofos Presocráticos del Cambio y el Ser

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Heráclito de Éfeso

Heráclito nació y vivió en Éfeso, Jonia, y fue apodado el Oscuro. Perteneciente a una familia aristocrática, no tuvo vocación política; llevó una vida retirada y solitaria, dedicada a la meditación filosófica. Es autor de una obra en prosa constituida por aforismos oscuros, con la que pretendía dar a entender que la misma realidad es oscura y compleja.

Su pensamiento se resume en esta tesis: la realidad es un incesante devenir, todo está en movimiento. La ciencia de los contrarios sostiene que son y no son a la vez, y que existe una armonía o unidad de los contrarios. La guerra permanente entre los contrarios conduce al caos y al desorden cósmico.

El fuego como principio

Heráclito señala el fuego como el arjé de todas las cosas, como lo hicieron los milesios: todo sale del fuego, todo se compone de fuego y todo se descompone en fuego. Algunos intérpretes piensan que el fuego es una metáfora del fluir permanente de las cosas, ya que transforma todo lo que toca. Otros consideran que el fuego es un símbolo del cosmos que, cuando una cantidad determinada se extingue, vuelve a encenderse otra en la parte proporcional.

El logos

Existe la razón o logos que todo lo gobierna: es la causa última de todas las transformaciones del cosmos y la armonía del logos eterno que todo lo rige y está presente en todas las cosas.

Parménides de Elea

Como político, Parménides organizó su ciudad con leyes exigentes. Cada año, los magistrados hacían jurar a los ciudadanos que siempre obrarían conforme a las leyes de Parménides.

En el proemio habla de la vía de la verdad, donde el ser existe y el no ser no existe: el ser es y la nada no existe. De aquí saca las consecuencias:

  • Decir que la nada existe o que el no ser existe es una contradicción.
  • La palabra "no ser" o "nada" no tiene referente real; es una palabra vacía y sin sentido.
  • Solo se puede pensar lo que existe.
  • Si solo hay ser en el principio, no pudo surgir del no ser, porque el ser no puede transformarse en lo que no existe.

Por tanto, solo hay ser. El cambio no existe: es pura apariencia, una ilusión de nuestros sentidos. En lo profundo, nada cambia, porque el ser siempre es y no se mueve, pues es inmóvil. El ser no ha salido de la nada, pues esta no existe; por ello, el ser es sin principio ni fin: eterno.

Con Parménides se origina la filosofía del ser, y así se originará la metafísica.

Los pluralistas: Empédocles de Agrigento

Empédocles sostenía que todas las cosas comienzan a ser y dejan de ser, por tanto, cambian. Los seres naturales están constituidos por cuatro elementos: tierra, agua, aire y fuego.

Los cambios en la naturaleza se deben a la unión y separación de estos elementos. Por ejemplo, la muerte de un animal o la caída de una flor es la separación de los elementos, y el nacimiento de un ser de la physis es la mezcla de ellos.

Los elementos se unen o se separan por dos fuerzas cósmicas que actúan en la naturaleza: el amor y el odio.

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