Historia del Carlismo, las Desamortizaciones y la Sociedad de Clases en el Siglo XIX
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El Carlismo: Origen y Conflictos Armados
Carlismo: tras la muerte de Fernando VII, queda Isabel II (con María Cristina como regente), aunque Don Carlos se proclama rey, iniciando una insurrección armada conocida como la Guerra Carlista.
El carlismo es una ideología tradicionalista y antiliberal basada en la monarquía absoluta, la preeminencia social de la Iglesia, el mantenimiento del Antiguo Régimen y la conservación de un sistema foral. Su base social era escasa y heterogénea: clero, pequeña nobleza rural y campesinado. Arraigó sobre todo en zonas rurales del País Vasco, Navarra y Cataluña.
Etapas de la Primera Guerra Carlista
- Primera Fase (1833-1835): Estabilización de la guerra en el norte y triunfos carlistas, sobre todo tras el traslado de Don Carlos a Navarra, donde crea una corte alternativa.
- Segunda Fase (1836-1840): La guerra se decanta hacia el bando liberal a partir de la victoria del general Espartero en Luchana (1836). La situación hace que algunos sectores del carlismo, los partidarios de alcanzar un acuerdo con los liberales, firmen el Convenio de Vergara (1839) con Espartero.
El acuerdo de Vergara no terminó con el carlismo. Don Carlos se exilió y, a su muerte, transmitió sus derechos a su hijo, Carlos VI, iniciándose así una dinastía paralela que mantuvo viva la reivindicación.
Conflictos Posteriores
En el reinado de Isabel II se producirá una Segunda Guerra Carlista (1846-1849), tras el fracaso en la negociación de la boda del nuevo pretendiente con Isabel II. Sin embargo, los carlistas fracasaron en su intento de extender la sublevación más allá de Cataluña, por lo que finalmente fueron vencidos.
Y habrá una Tercera Guerra Carlista durante el Sexenio Revolucionario y la Restauración (1872-1876). El carlismo adquirió un nuevo impulso durante la monarquía de Amadeo de Saboya (1872) y, aunque los carlistas llegaron a crear un Estado alternativo, todos los levantamientos militares fracasaron.
Partidos Políticos y Etapas del Reinado de Isabel II
Principales Formaciones Políticas
- Partido Moderado (General Narváez): Versión más conservadora del liberalismo. Defendían la soberanía compartida, el sufragio censitario restringido, derechos individuales poco amplios, la confesionalidad del Estado, el proteccionismo y el centralismo.
- Partido Progresista (General Espartero): Proponía una mayor apertura política con soberanía nacional y un sufragio censitario más amplio. Mantenían la participación política de la Corona. Defienden derechos individuales más amplios, la libertad religiosa y de expresión, y el librecambismo.
- Partido Demócrata (General Prim): Surgido en 1848, partidario de la democracia y la reforma social. Solicitaban la soberanía popular con sufragio universal masculino, libertad religiosa, abolición de los fueros y una reforma fiscal con impuestos proporcionales directos.
- Unión Liberal (General O'Donnell): Partido con vocación “centrista” integrado por los sectores de la izquierda del Partido Moderado y sectores más conservadores del Partido Progresista. Pretendía estabilizar el régimen liberal.
- Unión Liberal (General O'Donnell): Será un partido con vocación “centrista” integrado por los sectores de la izquierda del P. Moderado y sectores más conservadores del P. Progresista. Pretendía estabilizar el régimen liberal.
Evolución de los Gobiernos
Durante la regencia de María Cristina, el triunfo de los moderados en las elecciones de 1837 desencadena un movimiento insurreccional que la obliga a dimitir, siendo sustituida como regente por el General Espartero, líder progresista. Sin embargo, la unión de progresistas descontentos y moderados fuerza la dimisión de Espartero, quien se exilia.
La Década Moderada (1844-1854)
Bajo el mando de Narváez, tuvo una orientación conservadora y centralista en interés de la burguesía terrateniente, con el apoyo de la Corona y de gran parte del Ejército, ejerciendo una fuerte represión hacia los progresistas. Al crecer los sectores de oposición, la reina volvió a llamar al viejo Espartero para formar un nuevo gobierno.
El Bienio Progresista (1854-1856)
Liderado por Espartero, intentó resucitar el viejo progresismo español a través de una serie de medidas económicas liberales sin éxito; finalmente acaba dimitiendo.
La Unión Liberal (1856-1868)
Encabezada por O'Donnell, quien pretendió estabilizar el régimen liberal ante el peligro que suponía la amenaza de revolución social. Bajo su gobierno se aprobó la Ley Moyano y se firmó el Pacto de Ostende, por el que progresistas y demócratas se unen contra los isabelinos.
Las Desamortizaciones en el Siglo XIX
El objetivo de las desamortizaciones era permitir una explotación racional de la tierra que hiciese posible un aumento de la productividad agraria, complemento necesario de la industrialización.
Desamortización de Mendizábal
El gobierno de Mendizábal desamortiza bienes eclesiásticos o de "manos muertas" del clero regular y, poco más tarde, del secular. Se suprimieron todas las órdenes religiosas, excepto las dedicadas a la enseñanza y a la asistencia hospitalaria.
Objetivos:
- Obtener ingresos para pagar la deuda pública del Estado.
- Conseguir recursos económicos para costear la guerra contra los carlistas.
- Consolidar el régimen liberal y la causa isabelina ampliando su base social.
- Disminuir el poder de la Iglesia y crear una clase agraria media de campesinos propietarios.
Desamortización de Madoz
Afectó sobre todo a bienes de los Ayuntamientos. Sus objetivos fueron amortizar la deuda pública del Estado y fomentar el desarrollo económico del país por medio de las obras públicas de utilidad general, como carreteras y el ferrocarril.
Consecuencias de las Desamortizaciones
- Se incrementó el número de grandes terratenientes, pero se perdió una gran ocasión para abordar la reforma de la estructura de la propiedad de la tierra.
- Perjudicó al campesinado y no permitió la creación de una clase media en el campo.
- La Iglesia perdió parte de su patrimonio artístico y documental.
- Los municipios perdieron su principal fuente de ingresos al privatizar los bienes de propios, baldíos y comunales.
- Combatió el problema de la carestía de alimentos y supuso un paso importante en la desaparición del Antiguo Régimen.
La Nueva Sociedad de Clases
Las transformaciones en la economía, la desaparición de las instituciones del Antiguo Régimen y la consolidación del Estado Liberal condujeron al surgimiento de la sociedad de clases frente a la sociedad estamental.
A diferencia de los estamentos, las clases sociales son abiertas, con movilidad entre ellas, se basan en el principio de igualdad ante la ley, todos los grupos pagan impuestos y su diferenciación se establece en función de la riqueza.
Impacto en los Grupos Sociales
- Nobleza: Supuso la pérdida de gran parte de sus privilegios (exención de impuestos, tributos señoriales y funciones judiciales).
- Iglesia: Su poder económico disminuyó y el bajo clero se empobreció.
- Burguesía: Se convirtió en el grupo social más influyente, dueña del poder político y económico.
- Clases Medias: Su escasa importancia refleja el débil e incipiente proceso de industrialización y urbanización.
- Clases Populares: Estructura socioeconómica preindustrial con elevado número de jornaleros y artesanos. Con altos índices de analfabetismo, vivían al margen de la vida política debido a las limitaciones del derecho al voto.
Evolución Constitucional y Legislativa
El Estatuto Real de 1834
Se aprueba como una “carta otorgada” que pretendía conciliar absolutismo y liberalismo. Formulaba un sistema político muy moderado que no aceptaba todavía el principio de soberanía nacional. Establecía Cortes bicamerales con funciones limitadas:
- Cámara Alta: Altos cargos eclesiásticos, nobles y terratenientes nombrados por la Corona con carácter vitalicio.
- Cámara Baja: Elegida por sufragio restringido (varones mayores de 30 años con renta superior a doce mil reales anuales).
La Constitución de 1837
Tras el pronunciamiento de los sargentos en La Granja de San Ildefonso, la reina regente jura la Constitución de 1812 y nombra un gobierno progresista. Se elabora la Constitución de 1837 como una revisión de la de Cádiz, de inspiración progresista con concesiones a los moderados. Reconoce la soberanía nacional, establece Cortes bicamerales, mantiene el culto católico (sin declararse confesional) y recoge una amplia declaración de derechos.
La Constitución de 1845
Entre 1844 y 1854, el Partido Moderado dirigido por Narváez deroga la anterior y redacta la Constitución de 1845, de marcado carácter moderado. Sus aspectos esenciales eran:
- Soberanía compartida entre el Rey y las Cortes.
- Confesionalidad del Estado.
- Mantenimiento del bicameralismo.
- Declaración de derechos similar a la de 1837, pero más recortada.