Historia, Contexto y Características de la Constitución Española de 1876

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Introducción y Naturaleza de la Constitución de 1876

El texto que nos ocupa es un compendio de artículos de la Constitución de 1876, promulgada el 30 de junio de 1876. Su contenido es de carácter jurídico-legislativo y, por su origen, se clasifica como una fuente histórica primaria. Rubricado por el rey Alfonso XII, su autoría fue colectiva (las Cortes) y su destinatario es el pueblo español (público).

Ideas Principales y Estructura del Sistema de la Restauración

La idea principal del texto es, a través de unos pocos artículos, presentar algunas de las bases fundamentales sobre las que se cimentaría la Constitución y, por ende, todo el sistema de la Restauración. Estas ideas clave eran la religión oficial, la protección y el reconocimiento de ciertos derechos, y la división de poderes.

El Papel de la Monarquía y la Confesionalidad del Estado

Así, el preámbulo del texto viene a proclamar a don Alfonso XII como rey constitucional, cumpliendo con los deseos de Antonio Cánovas del Castillo y distanciándose de la imagen de su madre, Isabel II.

Posteriormente, el artículo 11 proclama a España como un Estado confesional, con el cristianismo católico como religión oficial. No obstante, se establece que otras religiones serán toleradas en el ámbito privado, lo que marca una diferencia respecto a constituciones anteriores.

Derechos, Libertades y el Poder Legislativo

En el artículo 13 se reconocen algunos derechos y libertades individuales, tales como la libertad de opinión, de reunión y de asociación. Sin embargo, es importante señalar que estos derechos fueron frecuentemente recortados mediante leyes posteriores.

Los artículos 18, 19, 20, 28 y 30 hacen referencia al sistema político, donde el poder legislativo recae en las Cortes con el Rey. Las Cortes serían bicamerales y el monarca obtenía un poder significativo sobre ellas al poder nombrar a algunos miembros de la Cámara Alta (Senado). Así pues, el rey también conservaba la facultad de nombrar a los ministros.

Unificación Jurídica y el Fin de los Fueros

Finalmente, el artículo 75 afirma que todos los españoles estarán sujetos al mismo código legal, suprimiéndose las leyes particulares de cada territorio. Los fueros eran, por tanto, declarados anticonstitucionales y fueron vaciados de contenido tres semanas más tarde mediante la ley del 21 de julio de 1876.

Contexto Histórico: Del Sexenio Democrático a la Restauración

En 1868 se dio en España la conocida como Revolución Gloriosa, en la que Isabel II fue derrocada. Tras ello, España vivió un periodo de inestabilidad: el general Prim lideró la búsqueda de un nuevo monarca, lo que llevó a la llegada de Amadeo de Saboya en 1870, quien reinó hasta 1873. Tras su abdicación, se proclamó la Primera República, un proyecto que fracasó en 1874 tras durar menos de un año. Estos años se conocen como el Sexenio Democrático.

Fue entonces cuando el General Pavía dio un golpe de Estado que preparó el camino para traer de vuelta a los Borbones en la figura de Alfonso XII. El futuro monarca ya había expresado su deseo de reinar mediante el Manifiesto de Sandhurst, y fue finalmente coronado tras el pronunciamiento del general Martínez Campos en Sagunto.

Los Pilares del Sistema Canovista

Este periodo significó el comienzo de la Restauración, apoyada principalmente por el político Antonio Cánovas del Castillo, líder del Partido Conservador, quien ideó todo el entramado institucional. Este sistema se sostenía sobre tres pilares fundamentales:

  • La Monarquía: Personificada en Alfonso XII, quien gozaba de amplios poderes para sancionar y ejecutar leyes dentro de una monarquía constitucional.
  • La Constitución de 1876: Al contrario que las anteriores, esta no era estrictamente partidista, lo que permitió su aceptación por los principales sectores políticos.
  • El Bipartidismo: Un sistema de alternancia pactada.

El Funcionamiento del Bipartidismo y el Turnismo

El bipartidismo, inspirado en el modelo inglés, consistía en la existencia de dos grandes partidos: el Conservador (Cánovas del Castillo) y el Liberal (Sagasta), que se turnaban pacíficamente en el poder. Para asegurar este funcionamiento, el Presidente del Consejo de Ministros acordaba con los caciques y los gobernadores civiles de cada zona el resultado electoral. Si este control social fallaba, se recurría al pucherazo (fraude electoral). Además, cabe destacar que durante gran parte del periodo el sufragio fue censitario.

Conclusión y Valoración Histórica

En conclusión, la Constitución de 1876 fue la piedra angular del sistema político de la Restauración. Aunque logró integrar a una parte del panorama político, dejó fuera a republicanos, obreros, socialistas y carlistas. A pesar de amparar un sistema basado en la corrupción electoral y el caciquismo, es la constitución que más tiempo ha estado vigente en la historia de España (hasta 1923), proporcionando una notable estabilidad política al país durante décadas.

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