Historia de la Escritura en Mesopotamia y el Antiguo Egipto
Mesopotamia: El Origen de la Escritura Cuneiforme
La civilización de Mesopotamia se desarrolló entre los ríos Tigris y Éufrates. Su principal aporte a la cultura escrita fue el uso de la tableta de arcilla, la cual recogía los signos cuneiformes. Este sistema de escritura fue utilizado por diversos pueblos, entre ellos:
- Sumerios
- Acadios
- Babilonios
- Asirios
Debido a la abundancia de arcilla en la zona, este material se cortaba en pequeñas planchas cuadradas o rectangulares, que podían ser planas o abombadas. Para escribir, se empleaba una caña de sección triangular que se inclinaba sobre el soporte; de ahí las hendiduras en forma de cuña que caracterizan a la escritura cuneiforme.
El Rol de los Escribas y el Contenido de los Textos
La técnica de la escritura, así como su lectura e interpretación, estaba reservada exclusivamente al grupo social de los escribas. Estos gozaban de una gran consideración social, siendo vistos como los depositarios del saber y de las técnicas de contacto con las divinidades.
En cuanto a la temática, los libros mesopotámicos abarcaban:
- Contenido económico, administrativo y legal.
- Documentación diplomática.
- Correspondencia privada.
- Leyes fundamentales, como el Código de Hammurabi (siglo XVIII a.C.).
Egipto: Del Papiro a la Escritura Sagrada
La civilización de Egipto se extendió a lo largo del cauce medio y bajo del río Nilo, desde aproximadamente el año 3.150 a.C. hasta el 31 a.C. A lo largo de su historia, desarrollaron diversos sistemas de escritura:
- Escritura jeroglífica: Escritura monumental grabada en las paredes de los templos.
- Escritura hierática: Conocida como escritura “sacerdotal” o “sagrada”, era una simplificación de la jeroglífica para textos sagrados.
- Escritura demótica: De carácter “popular” o “del país”.
- Escritura copta: O egipcia, que sustituyó a las anteriores a partir del siglo IV d.C., hasta que el copto fue desplazado por el árabe a partir del siglo XIII.
La Figura del Escriba y el Uso del Papiro
El escriba dominaba la lectura y la escritura, lo que le otorgaba una gran consideración social. Su labor era fundamental para la administración del Estado y el culto a los dioses. Se formaban en escuelas donde se les inculcaba una sólida moral que moldeaba su carácter y comportamiento.
El soporte principal era el papiro, de origen vegetal (Cyperus papyrus). El escriba trabajaba desenrollando el material con la mano izquierda mientras escribía con la derecha utilizando pinceles de caña. El uso de la tinta roja permitió la incorporación de ilustraciones, las cuales eran consideradas necesarias por el poder mágico que encerraban.
Literatura Funeraria y Sapiencial
Uno de los textos más emblemáticos es el Libro de los Muertos. En estos ejemplares, normalmente se dejaba en blanco el espacio para colocar el nombre del destinatario y, según la categoría social del difunto, el documento estaba más o menos decorado.
Los egipcios cultivaron una extensa literatura funeraria debido a la costumbre religiosa de proveer a los difuntos de textos sagrados, depositándolos en la tumba como protección en su peregrinaje al más allá. Entre estos destacan:
- Textos de las Pirámides.
- Libro de los Muertos.
- Literatura sapiencial o de educación moral, un género muy característico de la literatura egipcia.