Historia de España: Del Franquismo a la Transición Democrática
La posguerra
Los años cuarenta se conocen como la posguerra y presentan tres rasgos fundamentales:
- Aislamiento internacional: Hasta 1942, el Estado franquista apoyó a las potencias del Eje en la Segunda Guerra Mundial, aunque no se implicó directamente en el conflicto.
- Autoritarismo político: El sistema se caracterizó por el predominio de Falange en los órganos de gobierno y por una marcada orientación fascista.
- Autarquía económica: Las industrias, las infraestructuras y los campos quedaron asolados tras la Guerra Civil.
Desarrollismo y modernización
En los años sesenta tuvo lugar un crecimiento económico espectacular que favoreció la modernización de la sociedad española:
- El Plan de Estabilización (1959) acabó con la política autárquica.
- A partir de 1963, el Estado aplicó Planes de Desarrollo.
Una sociedad moderna
El desarrollo económico implicó un profundo cambio en la sociedad española:
- La sociedad adoptó formas de pensar más libres.
- Mejoró la educación primaria.
- Se desarrollaron las clases medias.
- La población pasó de ser rural a urbana.
Los años finales del franquismo
Desde 1970, el régimen franquista entró en crisis debido a la división interna entre sus partidarios, el terrorismo, el aumento de la conflictividad social, la coordinación de la oposición y la crisis económica.
Crisis del régimen
La crisis política interna tuvo varias facetas:
- La oposición política logró reorganizarse.
- Los propios partidarios del franquismo se dividieron entre aperturistas.
- Aumentó la conflictividad social.
- Apareció el problema del terrorismo.
La Transición: planteamiento y etapas
La Transición se inició en noviembre de 1975, con la proclamación de Juan Carlos I como rey, y concluyó —en su dimensión institucional— con la aprobación de la Constitución en diciembre de 1978.
Restauración de la monarquía
Franco murió el 20 de noviembre de 1975. Según lo previsto en la Ley de Sucesión, el 22 de noviembre Juan Carlos I asumió, a título de rey, la jefatura del Estado. Desde el momento de su subida al trono, el monarca mostró su voluntad de instaurar un sistema democrático en España. Entonces, el rey designó presidente del Gobierno a Adolfo Suárez.