Historia de España: Las Grandes Reformas del Primer Gobierno Republicano
Clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 5,16 KB
El Bienio Reformista (1931-1933): Las Grandes Reformas de la Segunda República Española
Proclamación y Primeros Desafíos de la República
La proclamación de la República fue una auténtica fiesta popular. Se había formado un Gobierno provisional presidido por Niceto Alcalá Zamora. Lo primero que hizo fue fijar una fecha para la celebración de unas elecciones democráticas. Desde el principio de su andadura, la República tuvo que enfrentarse a todo tipo de problemas, provenientes tanto de sus enemigos declarados como de sus potenciales partidarios.
El mismo día que se proclamaba la República en Madrid, Francesc Macià, líder de la Esquerra Republicana de Cataluña, proclamaba también en Barcelona la República catalana independiente. Esto implicaba una desautorización al nuevo Gobierno provisional. Pero Macià puso fin a su República con el compromiso del Gobierno de buscar una solución para la autonomía de Cataluña.
En mayo, el cardenal Pedro Segura atacaba a la República y exaltaba a Alfonso XIII. La convivencia entre clero y República estaría plagada de dificultades. Un grupo monárquico hizo sonar la Marcha Real y desató una cadena de acontecimientos: enfrentamientos verbales, actos de pillaje y quema de conventos.
Las Elecciones de 1931 y la Constitución Republicana
Las primeras elecciones republicanas fueron las más democráticas. El partido que obtuvo más escaños (116) fue el PSOE. La izquierda alcanzó 160 escaños y el centro-derecha, 160. Las nuevas Cortes resultantes tendrían carácter de Constituyentes.
Contenidos de la Constitución de 1931:
- Se definía a España como "una República democrática y de trabajadores de toda clase que se organiza en régimen de libertad y justicia."
- Amplia declaración de derechos ciudadanos.
- El Estado era único.
- Posibles las nacionalizaciones de empresas.
- Las Cortes tenían un gran poder.
- El Gobierno era responsable ante las Cortes.
- El Estado se declaraba laico.
- La cultura era primordial.
La Constitución fue aprobada en 1931. Días después se formó el primer Gobierno constitucional, presidido por Manuel Azaña, y se cedió la presidencia de la República a Niceto Alcalá Zamora. El nuevo Gobierno se propuso la tarea de realizar una profunda transformación de la realidad española.
Las Grandes Reformas del Bienio Reformista
1. Reforma Religiosa
Medidas legales que la República adoptó hacia la Iglesia:
- Extinción del presupuesto de clero y culto.
- Separación entre Iglesia y Estado.
- Disolución de la Compañía de Jesús.
- Prohibición a las órdenes religiosas de ejercer la enseñanza.
- Reconocimiento del matrimonio civil y el divorcio.
2. Reforma Educativa
- La escuela primaria era obligatoria, gratuita, laica y mixta.
- Aumentó en un 50% el dinero destinado a educación, construyéndose más de 10.000 escuelas y creándose 7.000 puestos de maestros, mejor pagados.
- Las Misiones Pedagógicas llevaron la cultura a regiones rurales atrasadas.
3. Reforma Regional
- Se concedió a Cataluña en 1932 el Estatuto de Autonomía: un Gobierno autónomo, la Generalitat, que tenía competencias en cultura, obras públicas y orden público. Fue elegido presidente Francesc Macià.
- En el País Vasco, el proyecto de Estatuto elaborado por el Partido Nacionalista Vasco y los carlistas fue rechazado por tradicionalista y poco democrático. No habría Estatuto de Autonomía hasta 1936, iniciada la Guerra Civil.
4. Reforma Militar
Manuel Azaña trató de someter al ejército a la autoridad civil y aumentar su eficiencia, reduciendo el excesivo número de oficiales que podían pasar voluntariamente a la reserva con toda su paga. La falta de presupuesto impidió la modernización y creó malestar entre los oficiales. Se encargó del orden público a la Guardia de Asalto, adicta a la República.
5. Reforma Agraria
En septiembre de 1932 se aprobó la Ley de Bases para la Reforma Agraria, con la oposición de la derecha. Se buscaba acabar con el latifundismo, el absentismo y la miseria de 2 millones de jornaleros. Se expropiaron sin indemnización las tierras a los Grandes de España y se declararon expropiables con indemnización los latifundios mal cultivados o sistemáticamente arrendados. Las tierras serían entregadas a los campesinos. Se creó el Instituto de Reforma Agraria (IRA) para llevarla a cabo.
El ritmo de la reforma fue muy lento y sus resultados escasos; los campesinos, decepcionados con la República, se inclinaron hacia el anarquismo revolucionario (Andalucía y Aragón, con los sucesos de Casas Viejas). Por otro lado, los terratenientes se mostraron claramente hostiles.