Historia de España: Monarquía de los Austrias, Sociedad y Economía (Siglos XVI-XVII) y la Guerra de Sucesión

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Los Austrias del Siglo XVII: Política Interior y Exterior

Durante el siglo XVII, los monarcas españoles Felipe III, Felipe IV y Carlos II, conocidos como Austrias Menores, gobernaron con la ayuda de validos, que eran privados o ministros con plenos poderes. Estos validos tomaban decisiones en nombre del rey, quien no era responsable de los errores, lo que favorecía la corrupción.

Felipe III, con el Duque de Lerma, expulsó a los moriscos (1609-1614), lo que afectó negativamente a la economía, especialmente en Valencia y Aragón. En política exterior, firmó la Tregua de los Doce Años y logró paz con Inglaterra y Francia, pero la Guerra de los Treinta Años comenzó al final de su reinado.

Felipe IV, con el Conde-Duque de Olivares, intentó centralizar el poder mediante la Unión de Armas, que aumentaba la presión fiscal sobre los reinos no castellanos. Esto llevó a revueltas en Cataluña, Portugal y otras regiones. En 1640, estallaron rebeliones como la de Cataluña, que rechazaba la centralización y la presión fiscal.

Carlos II, durante su reinado, también sufrió la decadencia económica. Los validos Nithard, Valenzuela, Oropesa y Juan José de Austria intentaron reformas, pero no lograron mejorar la situación. La inestabilidad política aumentó debido a problemas sucesorios, lo que derivó en la Guerra de Sucesión.

Sociedad, Economía y Cultura en los Siglos XVI y XVII

En el siglo XVI, la población española creció hasta los ocho millones en 1591. Durante la primera mitad del siglo, bajo el reinado de Carlos I, aumentó la riqueza en los reinos, especialmente en Castilla. Andalucía se enriqueció con el comercio con América y la construcción de buques, mientras que los puertos del norte exportaban lana. También llegaron grandes cantidades de oro y plata que beneficiaron a una parte de la sociedad. En Cataluña, la crisis económica de la Baja Edad Media se agravó por el desplazamiento del comercio al Atlántico.

Sin embargo, la segunda mitad del siglo, bajo Felipe II, vio una retracción económica. La presión fiscal y la importación de productos extranjeros afectaron la competitividad de la industria, especialmente la lanera.

La sociedad seguía siendo estamental, con dos grandes grupos: los privilegiados (nobleza y clero) y los no privilegiados (estado llano), compuesto mayormente por campesinos. La nobleza, aunque perdió poder político, mantuvo sus propiedades, mientras que el clero creció, especialmente el regular, y era una vía de ascenso social. En la segunda mitad del siglo, la Reforma Protestante llevó a una mayor intolerancia religiosa y al auge de la Contrarreforma. Felipe II limitó los intercambios culturales, prohibiendo estudios en universidades extranjeras y censurando libros.

El siglo XVII, marcado por la crisis económica, política y demográfica, vio una recesión en la agricultura, ganadería y la industria. La nobleza y el clero aumentaron su poder, mientras que los campesinos y asalariados urbanos fueron los más afectados. La crisis demográfica fue consecuencia de epidemias, hambrunas, guerras y la expulsión de los moriscos.

A pesar de la crisis, el siglo XVII fue un periodo de esplendor cultural conocido como el Siglo de Oro. Destacaron escritores como:

  • Cervantes
  • Góngora
  • Quevedo
  • Lope de Vega
  • Calderón de la Barca

La Guerra de Sucesión, la Paz de Utrecht y los Pactos de Familia

En 1700, la muerte de Carlos II sin descendencia llevó a la sucesión de Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV de Francia, lo que vinculó a una España débil con Francia. El Archiduque Carlos de Austria reclamó el trono, y en 1701, Felipe V fue proclamado rey, sin renunciar a sus derechos en Francia, lo que generó temores de la unión de ambos reinos.

Comenzó así la Guerra de Sucesión, un conflicto civil en España entre los partidarios de Felipe V (Francia y Castilla) y los del Archiduque Carlos (Inglaterra, Austria, Países Bajos, entre otros). La guerra se volvió internacional, siendo un conflicto político y económico.

Tras varias victorias de Felipe V, en 1711 el Archiduque Carlos fue elegido emperador, lo que provocó la intervención de Inglaterra para negociar la paz. En 1713, la Paz de Utrecht puso fin a la guerra.

Con la nueva dinastía Borbónica, España se acercó a Francia, firmando los Pactos de Familia (1733 y 1743) y apoyando a Francia en la guerra contra Gran Bretaña. La Revolución Francesa interrumpió la alianza con Francia, pero España volvió a alinearse con Napoleón, firmando los tratados de 1796 y 1800 contra Gran Bretaña.

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