Historia de España: Revolución de octubre de 1934 y Guerra Civil
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Revolución de octubre de 1934: La inclusión de la CEDA en el gobierno de Lerroux fue el detonante para que la izquierda viera el avance evidente del fascismo en España. Se convocan huelgas generales, triunfando solamente en Asturias, gracias a la unión entre socialistas, comunistas y anarquistas. Mineros armados toman los ayuntamientos. El gobierno envió a la Legión al mando del general Francisco Franco. Tras diez días de lucha la revolución es sofocada. Del lado de los insurrectos: 1000 muertos y 30.000 encarcelados. Las bajas en el ejército y fuerzas del orden ascendieran a 450. En Cataluña se produce una revolución política al proclamar la Generalitat la República catalana, al observar el peligro de la desaparición de la autonomía con el nuevo gobierno. El gobierno central decretó el estado de guerra y se encarceló al gobierno de la Generalitat. ALZAMIENTO NACIONAL: Golpe de Estado producido el 17 y 18 de julio de 1936, protagonizado por generales del ejército español (Mola, Franco, Sanjurjo) con el apoyo del partido Falange Española, carlistas/tradicionalistas y CEDA, con el propósito de derribar el gobierno legítimo de la II República española. Al triunfar el golpe de estado sólo en la mitad de la España interior, Galicia y ciudades andaluzas, se produce una guerra civil, que dará el triunfo al bando sublevado.
DECRETO DE UNIFICACIÓN.: Decreto promulgado por Franco en abril de 1937, a comienzos de la Guerra Civil, mediante el cual unificaba a las distintas fuerzas que constituían el bando nacionalista integrándolas en una organización llamada Falange Española Tradicionalista y de las JONS, que quedaba bajo su jefatura. También se la conocía con el nombre de Movimiento Nacional y en los primeros momentos tenía un claro contenido totalitario y fascista. MILICIANOS: Fueron los cuerpos de voluntarios, procedentes generalmente de partidos o sindicatos, que espontáneamente se organizaron y fueron armados por José Giral para la defensa de la República frente a la sublevación militar del 18 de julio de 1936. En septiembre de aquel año el Gobierno trató de integrarlos como unidades regulares del ejército. El gobierno republicano hizo muchos esfuerzos por controlarlas e introducirlas dentro de la disciplina militar. No sin grandes conflictos Largo Caballero y Negrín lo van a conseguir.
Guerra Civil: Una guerra civil es un conflicto armado que enfrenta a dos o más bandos dentro de un mismo país, que luchan por el control del territorio, del gobierno, o de la ideología. La guerra civil es un fenómeno histórico que se ha producido en diferentes épocas y lugares del mundo, como consecuencia de las divisiones internas, las crisis políticas, las revoluciones sociales, o las injerencias externas. En la historia de España, se han producido varias guerras civiles, como la de los Comuneros en el siglo XVI, la de Sucesión en el siglo XVIII, las Carlistas en el siglo XIX, o la de 1936-1939 en el siglo XX. La Guerra de la Independencia (1808-1814), que fue una guerra contra la invasión francesa de Napoleón, pero que también tuvo un componente de guerra civil entre los partidarios de la resistencia y los afrancesados, que apoyaban al rey José I Bonaparte. La Guerra Civil Española (1936-1939), fue una guerra entre el bando republicano, que defendía el régimen democrático establecido en 1931, y el bando nacional, que se rebeló contra el gobierno con el apoyo de la Iglesia, la derecha y el ejército. La guerra fue el resultado de un largo proceso de inestabilidad política, económica y social durante la Segunda República española, y tuvo una dimensión internacional, ya que contó con la intervención de diferentes potencias extranjeras, que apoyaron a uno u otro bando según sus intereses políticos e ideológicos.
NICETO ALCALÁ ZAMORA (1877-1949): Natural de Priego (Córdoba), estudió Derecho y, como miembro del Partido Liberal, fue ministro de Fomento en 1917 y de la Guerra en 1922. Participó en el Pacto de San Sebastián y presidió el Gobierno provisional republicano tras la caída de la monarquía. Ocupó la presidencia de la República desde diciembre de 1931 hasta abril de 1936. De talante conservador y profundamente católico, fue, sin embargo, respetuoso en todo momento con la Constitución republicana. Durante la República fue el dirigente de la Derecha Liberal Republicana y, tras su disolución, del Partido Progresista.
CLARA CAMPOAMOR (1888-1972): Nació en Madrid en el seno de una familia modesta y estudió Derecho.En las elecciones de 1931 se presentó en las listas del Partido Radical y obtuvo escaño como diputada por Madrid. Formó parte de la comisión encargada de redactar la Constitución y defendió con ahínco los derechos de la mujer, en especial el del voto. Ocupó importantes cargos oficiales en la República, pero en las elecciones de 1933 no consiguió obtener escaño. En 1938 abandonó España y murió en el exilio en Suiza.
MANUEL AZAÑA (1880-1940): Nacido en Alcalá de Henares (Madrid), en el seno de una familia de larga tradición liberal, estudió Derecho y trabajó para diversos periódicos. En 1920 ingresó en el Partido Reformista, que abandonó para fundar Acción Republicana en 1925. Intervino en el Pacto de San Sebastián y, una vez proclamada la República, tuvo un gran protagonismo político. En 1934, Acción Republicana se unió con un sector del Partido Radical Socialista y surgió Izquierda Republicana.
BUNKER: Este concepto aparece al final del franquismo y define a los partidarios del continuismo del régimen. En ese momento no están en el gobierno pero mantienen buenas relaciones con los sectores más inmovilistas de las fuerzas armadas y a través de ellas o directamente presionan a Franco. El exministro José Antonio Girón y Raimundo Fernández Cuesta son los representantes más significativos. En cuanto a las organizaciones que componen el bunker destacan los Guerrilleros de Cristo Rey o la Confederación Nacional de Excombatientes. CENSURA FRANQUISTA: Fue el instrumento que utilizó el régimen para tener controlados todos los medios de comunicación y a la larga a la sociedad española. La censura afectó a obras de teatro, musicales, cine, periódicos, radio y televisión
MATESA: Es la abreviatura de Maquinaria Textil, S.A. Era una primera gran industria española, pues fabricaba un nuevo tipo de telar ideado por su director Juan Vilá Reyes, teniendo sucursales en Latinoamérica. Para conseguir créditos a la exportación, infló los pedidos a través de sus empresas subsidiarias. Los créditos se obtuvieron, pero los telares no se fabricaron o permanecieron almacenados. Fue el gran escándalo financiero del franquismo. La prensa aireó las relaciones entre este empresario y miembros del gobierno pertenecientes al sector tecnócrata. Fraga, como ministro de información, permitió dicha campaña con el objeto de dañar a sus adversarios políticos, los tecnócratas. Pero la victoria no fue para los aperturistas. Franco nombró nuevo gobierno, pero al contrario que en las crisis anteriores que las resolvía jugando dentro de las distintas familias políticas del régimen, esta vez, eliminó del nuevo gobierno a los aperturistas y formó un gobierno monocolor (tecnócrata), liderado por Carrero Blanco. La crisis política del franquismo había comenzado.
GRAPO (Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre).- son una organización terrorista española de extrema izquierda de inspiración maoista nacida en 1975 y que es el brazo armado del PCE (R) (Partido Comunista de España (reconstituido)). Sus orígenes se remontan a 1968, con el nacimiento en el exilio en París de la Organización de Marxistas Leninistas españoles (OMLE), un partido comunista pro-chino escindido del PCE que denunciaba el revisionismo no sólo de los comunistas españoles sino también de la Unión Soviética. La OMLE se autodisolvería durante su primer congreso, en 1975, surgiendo de ahí el PCEr y su brazo armado: los GRAPO. UCD, Unión de Centro Democrático.- Partido político español creado en 1977 por Suárez para darle cobertura política a su gobierno. Más que un partido político fue un conjunto de ellos que formaban una coalición. Su nacimiento, crecimiento y desaparición fueron muy rápidas. Las distintas tendencias estaban lideradas por los barones y su enfrentamiento entre ellos hizo que Suárez dimitiera en enero de 1981. CONSTITUCIÓN DE 1978.- La vigente constitución fruto del proceso de transición hacia la democracia. Se caracteriza por ser liberal-democrática. Establece los siguientes principios: Como sistema político la monarquía parlamentaria. La separación de poderes. Amplia declaración de derechos y libertades. La soberanía nacional. Configura el estado de las autonomías bajo la indisoluble unidad de España. Fija una economía de libre mercado con posibilidad de nacionalización de la propiedad. Fue el producto de la elaboración y el acuerdo entre las fuerzas políticas más representativas del país.
ETA.- Euskadi Ta Askatasuna: (en español Patria Vasca y Libertad), es una organización terrorista, autodeclarada independentista, nacionalista vasca y marxista-leninista, que invoca la lucha armada como método para obtener sus objetivos fundamentales en los que se encuentra de manera prioritaria la independencia de lo que el nacionalismo vasco denomina Euskal Herria de los estados de España y Francia. Para ello utiliza el asesinato, el secuestro y la extorsión económica tanto en España como, ocasionalmente, en Francia. Fue fundada en 1959, dentro del contexto de la dictadura franquista, como una escisión de juventudes del PNV.
Bienio Radical: Etapa entre 1933 y 1936, dentro de la II República española, con un gobierno de derechas presidido por el partido radical y con el apoyo de la CEDA, que supuso el desmantelamiento de las reformas que protagonizara el gobierno progresista. Ejerció una dura represión a la revolución que se organizó en Asturias y Cataluña en 1934.Volvió a subvencionar el culto católico, se paralizó la reforma agraria y se fijó la devolución de las tierras a sus antiguos propietarios. Los escándalos financieros y la corrupción debilitaron a la coalición, provocando nuevas elecciones en 1936. También se ha denominado Bienio negro.
Partido Republicano Radical: Fundado por Alejandro Lerroux en 1908, mantenía una ideología anticlericales y obreras, aunque alejadas del marxismo. Desde 1930, fue derivando hacia posiciones más derechistas, llegando a ganar las elecciones de 1933 y gobernando con el apoyo de la CEDA. Los escándalos financieros y de corrupción de su dirigente provocan la pérdida de prestigio y de confianza del electorado, desapareciendo en 1936.
El gobierno de UCD. Segundo gobierno de Adolfo Suárez (junio de 1977-marzo de 1979) El rey confirmó como presidente del gobierno a Suárez, quien se apoyó en la UCD para gobernar. De esta coalición salieron sus ministros: Mayor Oreja, Francisco Fernández Ordóñez y Rodolfo Martín Villa, entre otros. El núcleo más influyente del gobierno, junto a Suárez, lo constituyeron Abril Martorell en los asuntos políticos, Fuentes Quintana en los económicos y Gutiérrez Mellado, que tenía la difícil misión de controlar al ejército. Pero UCD no contaba con mayoría absoluta en el Congreso, lo que obligó al presidente a consensuar las reformas con el resto de partidos políticos, aunque mantuvo la iniciativa en las cuestiones más importantes. El nuevo gobierno se enfrentó a tres tareas principales: 1. Resolver la crisis económica en la que se encontraba España desde 1973 2. Aprobar una Constitución 3. Solucionar el problema regional. Los Pactos de la Moncloa impulsados por el vicepresidente Fuentes Quintana, fueron la respuesta de las fuerzas políticas y sociales a la crisis económica, a las tensiones sociales, al terrorismo y a los intentos involucionistas. Se firmaron el 25 de octubre de 1977 y el Congreso de los Diputados los aprobó dos días más tarde.
Constituyeron el referente del consenso político para superar los graves problemas del país, al tiempo que transmitían una imagen de cierto sosiego y de entendimiento por encima de las posibles diferencias. Los pactos se centraron en dos grandes objetivos: 1. La reforma y saneamiento de la economía ante la recesión, la falta de inversiones y el aumento del precio del petróleo. Las medidas se encaminaron a reducir la inflación, que llegó a estar en torno al 30%, y el déficit exterior, devaluar la peseta respecto al dólar en un 20% y acometer una política monetaria más restrictiva. Se acordó vincular el aumento salarial a la tasa de inflación prevista, ampliar el Impuesto sobre las Retribuciones del Trabajo Personal (IRTP) a todas las rentas, luchar contra el fraude fiscal, extender el seguro de desempleo y controlar la Seguridad Social. 2. La actuación jurídico-política que garantizase la libertad de expresión, de reunión y de asociación, la regulación de los medios de comunicación estatales(prensa, radio y televisión), la reforma del código penal, de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y del código de justicia militar, y la reorganización de los cuerpos y fuerzas de orden público. El incumplimiento de los pactos en sus apartados económicos afectó a los sindicatos, cuya credibilidad se vio comprometida. Por eso, a pesar de los pactos, la conflictividad creció en 1978. Las organizaciones patronales que no participaron en los pactos no se responsabilizaron de las medidas tomadas y crearon la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) para organizar al empresariado y exigir al gobierno la defensa también de sus intereses.
La Constitución de 1978La primera tarea de las nuevas Cortes debía ser la elaboración de una constitución sin exclusiones. El 13 de julio de 1977 se iniciaba la primera legislatura democrática y el 22 tenía lugar el acto oficial presidido por el rey. El discurso de la corona remarcó la soberanía conquistada, la necesaria convivencia democrática y el reconocimiento de las diferencias regionales dentro de la indisoluble unidad de España. La Comisión de Asuntos Constitucionales del Congreso, integrada por 36 diputados de los diferentes partidos, fue la encargada de elaborar el texto constitucional. La Comisión designó, a su vez, a un grupo de siete miembros para esta tarea. Los ponentes (pertenecientes a UCD, PSOE, PCE, AP y Minoría Catalana) prepararon una Constitución aceptable para la inmensa mayoría de los españoles. La empresa fue larga, compleja y no exenta de tensiones puntuales a pesar de los pactos contraídos, pero prevaleció el espíritu de consenso sobre las diferencias ideológicas o las estrategias de los partidos que representaban. La Comisión trabajó sobre un primer borrador. Más tarde el texto pasó al pleno del Congreso primero y del Senado después. Ambas cámaras aprobaron el texto constitucional el 31 de octubre en sesión conjunta.El documento se sometió a referéndum el 6 de diciembre de 1978 tras una intensa campaña favorable al sí. Votó el 67% del electorado censado y fue aprobada por el 87% de los votantes; solo en el País Vasco la abstención fue muy alta. El 27 de diciembre era sancionada por el rey y dos días después se publicaba en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Poco después se procedía a la disolución de las Cortes y a la convocatoria de nuevas elecciones generales, a las que debían seguir las municipales. Se concretaba así el proceso constituyente y la configuración del sistema democrático. La Constitución recogía las características esenciales de las democracias occidentales y del constitucionalismo español a través de sus 169 artículos. El articulado del Título Preliminar señalaba los aspectos fundamentales. Entre ellos definía a España como un «Estado social y democrático de Derecho que propugna como valores superiores de su ordena- miento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político». La libertad se convertía en el valor de valores. Proclamaba que «la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado», cuya forma política «es la monarquía parlamentaria». Se fundamentaba en la «indisoluble unidad de la Nación española», que, no obstante, reconocía y protegía «el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran» La Constitución, en sus distintos artículos, garantizaba los derechos humanos y las libertades conforme a la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la igualdad de todos los españoles ante la ley; abolía la pena de muerte, excepto en aspectos concretos de la jurisdicción militar; establecía la aconfesionalidad del Estado, pero tenía en cuenta las «creencias religiosas de la sociedad española»; garantizaba la libertad de enseñanza, de mercado, religiosa y de culto o ideológica, y los derechos a la vida, a la propiedad privada, a la huelga y a la educación, entre otros. Fijaba la mayoría de edad a los 18 años. Libertades y derechos quedaban protegidos por el Defensor del Pueblo, el Tribunal Constitucional y el poder judicial. El texto constitucional también establecía la separación e independencia de los tres poderes: -El legislativo: Recae en las Cortes. Están formadas por dos cámaras: el Congreso de los Diputados y el Senado. La primera con una relevancia superior a la segunda. Ambas, elegidas por sufragio universal directo y secreto, son depositarias de la soberanía nacional y elaboran las leyes.
-El ejecutivo: El gobierno dirige la política interior y exterior de España. También tiene potestad legislativa al poder presentar proyectos de ley a las Cortes. Las Cortes, a su vez, controlan al ejecutivo a través de la investidura y de las mociones de censura. -El judicial: Constituido por jueces y magistrados independientes, administra la justicia que «emana del pueblo» en nombre del rey. Se manifiesta como una institución jerarquizada en juzgados y tribunales que culminan en el Tribunal Supremo, cuya jurisdicción se extiende a toda España, y el Tribunal Constitucional, que es el encargado de velar por el cumplimiento de la Constitución. La monarquía ve reducido su papel al de moderador. El rey es el Jefe del Estado con funciones casi exclusivamente ceremoniales y representativas. Durante los años de la dictadura el Estado español fue centralista. Al iniciarse la transición hubo manifestaciones reclamando el reconocimiento, entre otros, de los nacionalismos históricos catalán, vasco y gallego. De acuerdo con la Ley para la Reforma Política, Suárez inició en 1977 el proceso preautonómico y de descentralización del Estado de todas regiones que lo solicitasen. El primer paso se dio en Cataluña, donde hubo un amplísimo consenso. Tras la Diada del 11 de septiembre de 1977 el presidente del gobierno, por decreto-ley, restablecía provisionalmente la Generalitat el 29 de septiembre, y el 23 de octubre se nombraba presidente a Josep Tarradellas. El caso vasco fue distinto debido al terrorismo de ETA, a que los nacionalistas exigían la incorporación de Navarra al País Vasco, y a que el PNV no reconocía la Constitución y exigía la soberanía nacional vasca. A pesar de ello, se hicieron progresos y en diciembre de 1977 se constituía el Consejo General Vasco, presidido por Ramón Rubiales. Los estatutos vasco y catalán siguieron un proceso similar, aunque los resultados fueron diferentes. Los estatutos aprobados por las Cortes fueron refrendados electoralmente el 25 de octubre de 1979. El catalán lo fue de forma rotunda, mientras que en el País Vasco hubo más oposición, porque HB (el brazo político de ETA) pidió la abstención; aun así, el 60% de los vascos votaron, y de ellos el 90% lo hicieron afirmativamente, con lo que también este territorio se integró en el marco constitucional. En marzo de 1980 Cataluña y el País Vasco celebraron sus primeras elecciones autonómicas. A lo largo de 1978 se crearon por decreto-ley otros entes preautonómicos (Asturias, Galicia, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Andalucía, Murcia, Comunidad Valenciana, Canarias e Islas Baleares). Se inició la construcción de un nuevo mapa político de España. El proceso autonómico proporcionó un nuevo mapa político-administrativo de España que pasó a contar con 17 Comunidades Autónomas entre 1977 y 1983 más las ciudades de Ceuta y Melilla (1995). Había nacido el Estado de las autonomías. Los problemas del gobierno y la dimisión de Suárez (1981) Tras el período constituyente se volvieron a convocar elecciones generales en 1979. Los resultados fueron muy similares a los de 1977, Suarez formó gobierno en minoría ya que su grupo político, la UCD, no obtuvo la mayoría absoluta. Esta etapa, hasta la dimisión de Suarez en 1981, estuvo repleta de dificultades que agravaron aún más las ya heredadas. Las sucesivas reformas iban enfrentando a las distintas fuerzas que formaban la UCD. El terrorismo, la crisis económica y el triunfo de las izquierdas en las primeras elecciones municipales debilitaron la autoridad del partido gubernamental de Adolfo Suárez. La crisis del partido y cierta paralización gubernamental fueron aprovechadas por la oposición del PSOE para plantear una moción de censura contra el gobierno en mayo de 1980.
No prosperó, pero Suárez salió debilitado mientras su oponente socialista, Felipe González, se reforzaba como posible alternativa de gobierno. En septiembre el presidente formaba un nuevo gobierno, sin embargo, la formación de sectores críticos, encabezados, entre otros, por Landelino Lavilla y Herrero de Miñón, no ayudaban a recomponer una situación cada vez más críticas. Consciente de un escenario desfavorable y de los rumores sobre la conveniencia de un gobierno de concentración, Adolfo Suárez dimitió el 29 de enero de 1981. A principios de febrero la UCD celebraba un congreso para designar al sucesor de Adolfo Suárez. La elección recayó en Leopoldo Calvo Sotelo. Pero los militares más involucionistas organizaban un golpe de estado para acabar con la transición hacia la democracia. El 23 de febrero de 1981, mientras se celebraba la investidura del nuevo presidente, un grupo de guardias civiles al mando del teniente coronel Tejero asaltaron el Congreso de los Diputados. Secuestraron a los diputados. Al mismo tiempo en Valencia, el capitán General Milans del Bosch declaraba el estado de guerra y sacaba los carros de combate a la calle. La actuación del rey fue rápida y oportuna.
En primer lugar, contactó con los mandos militares para asegurarse su fidelidad, y una vez hecho esto se dirigió a la nación, a través de la televisión, condenando el golpe. La inmensa mayoría de las fuerzas políticas y sociales, medios de comunicación e instituciones apoyaron la legalidad constitucional. La reacción unánime de apoyo a la democracia llevada a cabo por la sociedad española se hizo patente en los días siguientes a la intentona golpista. En los meses siguientes el gobierno de Calvo Sotelo hizo todo lo posible por reconducir la situación política y económica. Llevó a cabo una decidida política exterior que intentó el ingreso de España en la OTAN, a lo que se oponía el PSOE y el resto de las organizaciones de izquierdas. En política interior hizo un esfuerzo por mejorar la economía y restituir la seguridad ciudadana, con la Ley Antiterrorista, y avanzar en materia social promulgando la Ley del Divorcio con el apoyo del PSOE, aunque encontró la oposición de los sectores democristianos de la UCD. Firmó con el PSOE la LOAPA (Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico) para regular el proceso autonómico y limitar los poderes de las autonomías. La desintegración de la UCD culminó entre 1981 y 1982. El propio Suárez formó en agosto de 1982 el Centro Democrático y Social (CDS). Calvo Sotelo se quedaba sin partido y sin apoyos. Al desgaste provocado por la política se unían los escándalos del aceite de colza y el caso Almería (la Guardia Civil mató a tres jóvenes al confundirlos con miembros de ETA), que terminaron de debilitar la credibilidad del gobierno. Calvo Sotelo disolvió las Cortes y convocó elecciones para el 28 de octubre de 1982. Las elecciones cambiaron el mapa político de España. El PSOE ganaba las elecciones por mayoría absoluta. La transición se había completado.