Historia de la II República: Del Gobierno Provisional al Bienio Reformista
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Introducción: El Nacimiento de la II República
Tras el fin de la dictadura de Primo de Rivera, se intentó volver al régimen monárquico y a la situación anterior a 1931. Pero ya no era posible; la sociedad civil española emergía con fuerza. Por ello, en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 triunfan los partidos republicanos en las grandes ciudades y las capitales de provincia, y el 14 de abril se proclama la II República, de forma pacífica, democráticamente elegida y con fiesta popular.
La II República será el sistema político que gobernará España desde 1931 hasta el estallido de la Guerra Civil (GC) española en julio del 36. A partir de ese momento, se mantendrá en la zona republicana hasta 1939. En este periodo saldrán a la luz los grandes conflictos y los problemas económicos arrastrados de épocas anteriores. Además, coincidirá en el tiempo con una situación internacional difícil: el Crash del 29 y su posterior crisis económica mundial, y los ascensos y consolidación de los fascismos.
La II República heredó una serie de problemas no resueltos de la sociedad española que serán, entre otros, uno de los factores de su fracaso. Estos problemas estructurales que heredará serán:
- Estructura de la propiedad de la tierra.
- Fuerte peso de la Iglesia y del Ejército en la vida política.
- Un Estado sin recursos económicos.
- Clase obrera fuerte, pero escindida.
El Gobierno Provisional y la Proclamación de la República
El 14 de abril de 1931 se establece un gobierno provisional, de composición heterogénea, presidido por Niceto Alcalá Zamora, que deberá afrontar los intentos independentistas catalanes, prometiendo un futuro estatuto, y la dura explosión anticlerical ante la actitud intransigente de la Iglesia hacia la República.
El 28 de junio se celebran elecciones a Cortes Constituyentes, con una participación del 70%. Ganan los partidos de izquierda republicana y socialistas. Los partidos de derecha retroceden en su presencia en las Cortes. Dichas Cortes elaboran la Constitución de 1931, caracterizada por:
La Constitución de 1931: Características Fundamentales
- El Estado se define como ‘República democrática de trabajadores de toda clase’, estableciendo un Estado central fuerte.
- Sufragio universal masculino y femenino para mayores de 23 años (primera vez en España que las mujeres podían votar) y se define la soberanía popular.
- Habrá una clara división de poderes. El Ejecutivo será bicéfalo, con el Presidente de la República elegido cada seis años y controlado por las Cortes, encargado de declarar la guerra y sancionar las leyes, además de nombrar al Jefe de Gobierno.
- El Legislativo reside en las Cortes unicamerales, elegidas cada 4 años. Las Cortes predominan sobre el resto de los poderes, con un intenso debate parlamentario.
- El Judicial, independiente y con jurado. Se crea un Tribunal de Garantías Constitucionales.
- Una extensa declaración de derechos y deberes individuales, y libertad de conciencia y de cultos.
Para el historiador Jackson, era una Constitución democrática y laica que consagraba la supremacía del poder legislativo. Claramente progresista, permitía un sistema político abierto a todas las tendencias. Sin embargo, fue duramente atacada por la Iglesia y por la derecha.
Etapas de la II República
Se distinguen tres etapas en la evolución política de la II República:
El Bienio Reformista (1931-1933)
El presidente será Alcalá Zamora y el jefe de gobierno, Manuel Azaña. Ambos establecieron un gobierno de izquierdismo moderado. Azaña llevó a cabo una política reformista, no revolucionaria, que buscaba la transformación económica, social y política del país, afrontando una serie de reformas clave:
Reformas Clave del Bienio Reformista
- Reforma Educativa: Basada en la separación Iglesia-Estado, buscando la secularización de la sociedad. Se implementó un modelo de escuela única, pública, obligatoria y gratuita, con influencia de la Institución Libre de Enseñanza. Esta reforma provocó una fuerte oposición en la Iglesia y en los partidos de derecha.
- Reforma Militar: Azaña pretendió la modernización del Ejército y su republicanización. Aunque no lo logró completamente, solo consiguió el rechazo de gran parte del Ejército.