Historia del juguete: de la prehistoria a la industria
Características del juguete
El juguete es un objeto de uso para jugar que favorece la libertad de elección del juego, desarrolla la capacidad, incita siempre a la creatividad y a la imaginación, y enriquece el juego. Nunca debe ser un objeto para observar, con más o menos vida propia, que marque de forma rígida la actividad lúdica de los niños. No tiene que impedirle expresarse libremente ni coartar su imaginación.
- Cualquier objeto que incite al juego: algunos solo pueden usarse de manera rígida y definida, otros pueden tener toda clase de papeles según el estado de ánimo, la personalidad o el momento en que son usados.
- No es imprescindible que sean fabricados intencionadamente como juguete.
- Cada juego depende de la necesidad que satisfaga y del valor que cada uno le adjudique a ese juego.
Lo importante es el valor que cada niño le dé.
Primer periodo: el juguete de fabricación propia
Los juguetes de fabricación propia se elaboraban a partir de materiales sencillos y naturales, u objetos del propio medio sin ninguna elaboración. Esta situación se mantuvo hasta la Edad Media.
No han quedado vestigios de ningún juguete en una época cercana a la prehistoria, pero se encontraron carracas y pequeños recipientes de cerámica que pueden ser juguetes. Es muy probable que los pueblos primitivos crearan juguetes con piedra y palo, y que los usaran para ejercitarse en el uso de herramientas de caza o pesca.
Los primeros objetos que se han podido considerar juguetes son animales de piedra subidos a una especie de rueda que podían ser arrastrados. Son de origen persa, con más de 3000 a. C. Después, en Egipto, aparecen muñecas de trapo, pelotas suaves, aros y canicas. Algunos de estos ya tenían propiedades mecánicas.
- Romanos: jugaban con armas y soldados en miniatura.
- Griegos: muñecas de arcilla articuladas, canicas con huesos de aceituna, columpios, juegos de azar y pequeños utensilios de casa.
- Edad Media: quedaron muchos caballos y jinetes de arcilla. La arcilla también se usaba para hacer pequeños cántaros o canicas. En el siglo XIII había soldados de plomo.
Segundo periodo: la fabricación artesanal y manufacturera
El juguete pasa a ser elaborado para su distribución y venta. Comienza así la artesanía del juguete, que evolucionará hasta la producción manufacturera. En forma y tipo no cambia, pero sí en cantidad y material.
La expansión del juguete se inicia con una producción de corto alcance en cuanto a fabricación y consumo. A partir del siglo XVI hay una gran variedad de juguetes bélicos y muñecos con tizas o cera. Aquí los artesanos se dedicaron a hacer muñecos de madera, que pasaron a ser de porcelana, con ojos de vidrio y pelo pintado. Aquí se crean los primeros juegos educativos.
Con la Revolución Industrial en los siglos XVIII y XIX se sustituye la artesanía por la producción en serie, se usan nuevos materiales, con más realismo, y se amplía mucho el mercado y la distribución. Sin embargo, los juguetes siguen siendo de uso reducido y privilegiado. Aquí se crean los juguetes llamados ahora tecnológicos.
Tercer periodo: la fabricación industrial de juguetes
El juguete es un producto de fabricación a gran escala. A partir del siglo XX, los juguetes llegan a todos los niños, gracias al desarrollo de la gran industria, que puede estandarizar grandes producciones en serie gracias al avance constante de los medios de fabricación.
Esto, y el hecho de que sea un producto para menores, ha fomentado durante las últimas décadas que muchos expertos estudien e investiguen sobre la naturaleza del juego, su consumo y sus consecuencias. Esto ha desembocado en un cambio grande, cualitativo y cuantitativo.
Los juguetes tradicionales no desaparecen, pero pierden protagonismo a favor del juguete tecnológico, que a menudo es rígido y condiciona negativamente la actividad lúdica del niño.