Historia de la Península Ibérica: Desde el Paleolítico hasta las Civilizaciones Antiguas
Clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 5,58 KB
La Prehistoria y la Edad Antigua en la Península Ibérica: Un Recorrido Esencial
Este documento ofrece una descripción general de los periodos clave de la Prehistoria y la Edad Antigua en la Península Ibérica, centrándose en las etapas del Paleolítico, Neolítico, y la influencia de los pueblos prerromanos y colonizadores.
El Paleolítico: Los Primeros Habitantes de la Península
El Paleolítico, que se extiende aproximadamente desde hace 1.2 millones de años (con las primeras evidencias de homínidos en Atapuerca) hasta alrededor del 10.000 a.C., se caracterizó por una sociedad de cazadores y recolectores, lo que implicaba un estilo de vida nómada. Se divide en tres etapas principales:
Paleolítico Inferior
Asociado a los primeros homínidos como el Homo antecessor y el Homo heidelbergensis. Se caracteriza por el uso de herramientas de piedra talladas toscamente (culturas de guijarros y achelense).
Paleolítico Medio
Principalmente asociado a los Neandertales (Homo neanderthalensis). Durante este periodo, se perfeccionaron las técnicas de talla de piedra, dando lugar a la cultura Musteriense, y se observan los primeros indicios de rituales funerarios.
Paleolítico Superior
Caracterizado por la llegada del Homo sapiens. Se desarrollaron técnicas de caza y recolección más avanzadas, se diversificó la industria lítica y ósea, y surgieron las primeras manifestaciones artísticas, como el arte rupestre (ej. Altamira) y el arte mobiliar.
El Neolítico: La Revolución Agrícola y el Sedentarismo
El Neolítico, que se inició en la Península Ibérica alrededor del 5.500 a.C. en la costa mediterránea, representó un cambio trascendental conocido como la Revolución Neolítica. Las sociedades pasaron de una economía depredadora a una productora, basada en la agricultura y la ganadería. Esto propició el sedentarismo y el establecimiento de los primeros poblados permanentes. Durante esta etapa, se desarrolló la cerámica, el pulimento de la piedra y, hacia el final del periodo, surgieron las primeras construcciones megalíticas. La posterior aparición de los metales marcó la transición hacia la Edad de los Metales.
Pueblos Prerromanos y Colonizaciones Mediterráneas en el I Milenio a.C.
El I milenio a.C. en la Península Ibérica estuvo marcado por la coexistencia de diversos pueblos prerromanos y la llegada de importantes civilizaciones colonizadoras del Mediterráneo.
Pueblos Prerromanos
Celtas
De origen indoeuropeo, se asentaron principalmente en el norte, centro y oeste de la península (ej. galaicos, astures, celtíberos). Eran guerreros organizados en tribus, dedicados a la metalurgia y la ganadería, con una cultura caracterizada por su belicosidad y la construcción de castros.
Íberos
Ubicados en el sur y este de la península, desarrollaron una sociedad jerarquizada con una economía agrícola y ganadera, complementada por un activo comercio. Tuvieron intensos contactos con los pueblos colonizadores y produjeron destacadas obras artísticas, como la célebre Dama de Elche.
Tartessos
Asentados en el valle del Guadalquivir, fueron una sociedad compleja y avanzada, con una monarquía hereditaria y una gran habilidad en la metalurgia (especialmente del bronce y la plata). Su rica cultura, influenciada por los fenicios, desaparece misteriosamente en el siglo VI a.C.
Pueblos Colonizadores
Fenicios
Procedentes del Mediterráneo oriental, se establecieron en la costa sur de la península a partir del siglo IX a.C., fundando importantes ciudades como Gadir (Cádiz) y Malaka (Málaga). Introdujeron innovaciones como el salazón, la escritura alfabética, el torno de alfarero y nuevas técnicas metalúrgicas.
Griegos
Fundaron colonias en la costa catalana, como Emporion (Ampurias) y Rhode (Rosas), a partir del siglo VI a.C. Trajeron consigo su avanzada organización política (polis), su cultura, el uso de la moneda y nuevas técnicas agrícolas como el cultivo de la vid y el olivo.
Cartagineses
Herederos de la influencia fenicia, expandieron su dominio en la Península Ibérica a partir del siglo VI a.C., fundando ciudades como Cartago Nova (Cartagena) en el siglo III a.C. Compitieron ferozmente con Roma por el control del Mediterráneo occidental, lo que culminó en las Guerras Púnicas y la derrota cartaginesa, con figuras clave como Aníbal Barca.
Este recorrido histórico subraya la profunda influencia de los distintos pueblos prerromanos y las civilizaciones colonizadoras en la configuración cultural, social y económica de la Península Ibérica antes de la llegada y consolidación del dominio romano.