Historia de la Sucesión Española: Carlismo, Ley Sálica y la Primera Guerra Civil (1833-1839)
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El Reinado de Isabel II: Carlismo, Liberalismo y la Cuestión Foral
1. La Aparición de Carlistas e Isabelinos: La Crisis Sucesoria
En 1830, Fernando VII logra concebir un hijo con su cuarta esposa, María Cristina de Borbón. Al enterarse de que el bebé no era varón, el rey anuló la Ley Sálica (impuesta en España por Felipe V) mediante la Pragmática Sanción. Esta decisión permitía que su hija, Isabel, pudiera heredar el trono.
Hasta ese momento, el heredero al trono era el hermano del rey, Carlos María Isidro, quien no aceptó la decisión real y se rodeó de absolutistas radicales; mientras que el rey buscó apoyo entre los liberales.
Los Sucesos de La Granja (1832)
En 1832 (fecha corregida), el rey cayó gravemente enfermo. Tuvieron lugar los llamados Sucesos de La Granja, en los que Carlos aprovechó la debilidad de su hermano para presionarle y que volviera a imponer la Ley Sálica. Esta medida se produjo, pero duró poco, ya que el rey se recuperó y Carlos huyó a Portugal.
Un año más tarde, el rey murió. Su hija Isabel se convirtió en reina a los tres años de edad, quedando como regente su madre, María Cristina. Esto provocó que Carlos reclamara la corona desde Portugal, estallando así la Primera Guerra Carlista.
2. Las Guerras Carlistas
a) Primera Guerra Carlista (1833-1839)
Fue una guerra civil entre el bando Isabelino (o cristino) y el Carlista.
El Bando Isabelino (Liberales)
En el bando isabelino se encontraban:
- El ejército y la mayoría de los nobles.
- Los burgueses y los campesinos del sur.
Todos eran liberales y creían que con Isabel II podían modernizar España. Además, contaron con el apoyo de Gran Bretaña, Portugal y Francia.
El Bando Carlista (Absolutistas y Foralistas)
En el bando carlista se encontraban:
- Los absolutistas radicales (la aristocracia y el clero).
- Los artesanos y campesinos del norte.
Defendían la monarquía absolutista y los privilegios forales. Estos privilegios eran instituciones de gobierno propias y ciertas exenciones impositivas en Cataluña, País Vasco, Navarra y zonas de Aragón y Valencia. Estas zonas fueron carlistas por temor a perder sus privilegios históricos.
Desarrollo y Conclusión del Conflicto
La guerra comenzó siendo favorable a los carlistas, quienes en 1835 perdieron en Bilbao a su general Tomás de Zumalacárregui.
En 1837, intentaron tomar Madrid, pero fracasaron. Desde entonces, pasaron de la ofensiva a la defensiva hasta que el general isabelino Baldomero Espartero puso fin al conflicto en lo que se conoce como el Abrazo de Vergara en 1839.
Esto supuso que los carlistas reconocieran a Isabel II como reina, aunque la cuestión foral (mantener o modificar los fueros) quedó pendiente de resolución.