Historia y transformación de la lírica española tras la Guerra Civil
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La poesía de posguerra en España
El final de la Guerra Civil Española supuso un trauma no solo para la sociedad en general, sino también para la literatura. El bando nacional, vencedor de la contienda, implantó un gobierno dictatorial cuyo jefe del Estado fue el general Francisco Franco. Se estableció una censura por la cual debían pasar todas las obras antes de ser publicadas.
Como es bien sabido, la Guerra Civil supuso la muerte de algunos poetas, siendo el más significativo Federico García Lorca.
La España peregrina: El exilio literario
La mayoría de los poetas salieron al exilio, del cual muchos ya nunca regresaron. A estos escritores que tuvieron que salir de nuestro país se les ha denominado como la España peregrina.
El renacer lírico y las revistas literarias
A pesar de todo, la poesía volvió a florecer. Al principio, surgió en torno a revistas:
- Revistas evasivas: Como Garcilaso o Escorial, cuyos representantes son Luis Rosales y José García Nieto, respectivamente.
- Revistas comprometidas: Más atentas a los problemas de su tiempo, como Espadaña, con el poeta Victoriano Crémer a la cabeza.
Sea como fuere, el renacer de la poesía española de posguerra vendrá de la mano de dos grandes poetas de la Generación del 27.
Poesía existencial y desarraigada
En 1944, Dámaso Alonso publicó Hijos de la ira, un ejemplo de poesía existencial o desarraigada, donde el poeta se rebela contra Dios ante las injusticias del mundo. Recordemos uno de sus poemas, Insomnio, donde Madrid es comparado con un inmenso cementerio. A su vez, Vicente Aleixandre publicó Sombra del paraíso, una poesía intimista a través de la cual el poeta recuerda su infancia malagueña.
La poesía social de los años 50
En los años 50 triunfó la llamada poesía social. A través de ella, los poetas hablaban de los problemas que aquejaban a la España de esos años. Es una poesía comprometida que quería denunciar lo que no podían hacer ni los periódicos ni la radio. Uno de los máximos representantes es Gabriel Celaya, para quien la poesía era «un arma cargada de futuro». Otros representantes destacados son Blas de Otero y José Hierro.
La poesía de la experiencia
En 1959 se cumplieron los 20 años de la muerte de Antonio Machado. Por esas fechas, surgieron otros poetas para los que el tema de España deja de tener tanta importancia y nos ofrecen una poesía que recoge la experiencia de la vida cotidiana. Entre estos poetas destacan Jaime Gil de Biedma, Ángel González y Francisco Brines.