Hitos Históricos: La Guerra Hispano-Estadounidense y la Dictadura de Primo de Rivera

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Desarrollo del Conflicto: La Guerra Hispano-Estadounidense (1898)

Estados Unidos había ordenado a su flota del Pacífico que se dirigiera a Hong Kong e hiciera allí ejercicios de tiro hasta que recibiera la orden de dirigirse a las Filipinas y a la Isla de Guam. Las tropas de Estados Unidos arribaron a Cuba y, cuando estaban siendo derrotadas en la batalla terrestre, la Armada de Estados Unidos destruyó dos flotas españolas: una en la Batalla de Cavite y la otra en Santiago de Cuba cuando intentaban escapar. Santiago de Cuba se rindió el 16 de julio. A pesar de que la guerra fue ganada por el apoyo de los mambises, el general Shafter impidió la entrada de los cubanos. El 25 de julio, el General Nelson A. Miles desembarcó en Guánica, comenzando la ofensiva terrestre en Puerto Rico. La primera escaramuza fue en Guánica y la primera resistencia armada en Yauco.

La Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)

Establecimiento del Régimen: El Directorio Militar

En la noche del 12 al 13 de septiembre de 1923, el general Primo de Rivera declaró el estado de guerra y repartió el manifiesto titulado Al país y al ejército españoles. El golpe militar fue pacífico, ya que la oposición política y social fue muy escasa. El rey accedió al golpe y nombró a Primo de Rivera presidente de un Gobierno militar conocido como Directorio.

El Directorio militar era temporal: Primo de Rivera ejercía como . Se proclamó el estado de guerra y fueron suspendidas ciertas garantías constitucionales; se disolvieron las Cortes. Los gobernadores civiles fueron sustituidos por militares. A partir de 1924, los cargos comenzaron a ser ocupados de nuevo por civiles.

La Oposición a la Dictadura

La Dictadura apenas prohibió las formaciones políticas ni reprimió la oposición. Los republicanos históricos como Lerroux o los nuevos como Manuel Azaña no tuvieron una gran relevancia política hasta 1928; determinados sectores del Ejército se enfrentaron con el dictador y organizaron conspiraciones como la Sanjuanada. A los disidentes de la Dictadura se unieron los perseguidos por ella: el nacionalismo catalán, la CNT y el PCE (sindicatos que utilizaban la violencia). A partir de 1928, se hizo patente la decadencia política del régimen de Primo de Rivera, quien se encontraba enfermo. En enero de 1930, el dictador dimitió y se exilió a París, donde murió.

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