La Ilustración Alemana y Kant: Razón, Libertad y Contexto Histórico
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Contexto Histórico de la Ilustración
La Ilustración en Europa: Un Movimiento Multifacético
El texto escrito por Kant y publicado en 1784, ¿Qué es la Ilustración?, constituye uno de los ejemplos más claros de lo que la Ilustración representó en Alemania, donde no fue un movimiento ajeno al resto de Europa.
En Europa, el movimiento ilustrado coincide justamente con la época de las revoluciones liberales-burguesas, desde la Revolución Industrial (1750) hasta la Revolución Francesa (1789). Sin embargo, es sobre todo un movimiento filosófico-cultural, económico y político. Como época, la Ilustración es, ante todo, el siglo de la razón, que llega a ser deificada. (También conocida como Siglo de las Luces, Iluminismo, Lumières, Enlightenment, Aufklärung).
En el mundo anglosajón, el movimiento tuvo un carácter fundamentalmente económico y estuvo ligado a la culminación de la ciencia moderna (Newton). Durante los siglos XVII y XVIII se desarrollaron las teorías del liberalismo económico. En Francia, el movimiento adoptó un sentido marcadamente político. El Segundo Tratado del Gobierno Civil se convirtió en el texto más leído entre los intelectuales franceses. El interés por la lectura creció —se multiplicaron las tiradas de folletos, libros y publicaciones periódicas—. Aparecieron periódicos como The Times. El proyecto ilustrado más significativo sería la Enciclopedia.
La Peculiaridad de la Ilustración Alemana (Aufklärung)
En Alemania, la Ilustración tuvo un carácter más peculiar. Para empezar, Alemania no era un Estado unitario, sino una infinidad de pequeños territorios que conformaban el Sacro Imperio Romano Germánico. Sin embargo, Alemania contaba con otros aspectos muy favorables, como la Reforma de Lutero; la libertad de conciencia y la educación serían considerados derechos fundamentales de los sujetos.
Dentro de este ambiente disperso, pero crítico, una excepción la constituyó Berlín, capital del reino de Prusia, dirigida por Federico II el Grande, el rey filósofo, autor de un Antimaquiavelo (1740). Este monarca abrió paso a un clima de libertades y cultivó amistades entre los ilustrados franceses, como Voltaire y Rousseau, y alemanes como Kant, por quien sentía una profunda admiración. También fundó la Academia de las Ciencias y nombró ministro de asuntos eclesiásticos y culturales al Barón de Zedlitz (a quien Kant dedicó su Crítica de la razón pura). Zedlitz promovió la modernización de las universidades y favoreció a hombres capaces de modernizar el país. Él mismo se confesaba alumno de Kant y le ofreció un puesto en la universidad de Halle, que Kant no aceptó.
En 1786, muere Federico el Grande y le sucede Federico Guillermo II, quien, asustado por lo que ocurría en Francia, en 1793 (año de la ejecución de Luis XVI), nombró primer ministro a Wöllner. Este último promulgó edictos de censura, pues estaba dispuesto a “extirpar el libre pensamiento en Prusia”.
Immanuel Kant y su Época
La Represión a Kant y su Respuesta
Kant recibió una dura represión, redactada por Wöllner y firmada por el emperador, en la que se le reprendía por su supuesta mala actuación, menospreciando doctrinas fundamentales de la Sagrada Escritura. Kant, si bien rechazó la acusación de cometer abusos en su puesto y en sus escritos, se sometió a “su Majestad” y prometió “no hacer ninguna manifestación pública que tuviera que ver con la religión”. Algunos amigos se sintieron decepcionados por esta actitud de Kant. Muerto ya el rey, Kant atacaría el despotismo que había pretendido acabar con la libertad de pensamiento en Prusia.
La Trayectoria Filosófica de Kant
En la segunda mitad del siglo XVIII, Alemania no solo comenzó a recibir la filosofía francesa, sino también la mejor filosofía inglesa, de modo que acabó por convertirse en la culminación del pensamiento de la época en figuras como la de Kant. Kant había nacido en la actual Kaliningrado en 1724, en el seno de una familia pietista. Dedicó toda su vida al estudio y a la filosofía, y nunca salió de su ciudad, donde murió en 1804.
Hasta 1772, fecha en la que comentó a un amigo suyo estar en posesión de las claves para resolver las dificultades epistemológicas que afectaban a la metafísica, se había declarado racionalista, pero luego se declaró idealista trascendental. Su entusiasmo por la Revolución Francesa, así como por la Independencia de los Estados Americanos, fue notorio, y ya antes se había sentido ligado al proyecto ilustrado. Es desde ese proyecto desde donde cobra sentido su pensamiento y el texto ¿Qué es la Ilustración?.
La Razón como Eje de la Ilustración Alemana
Los temas de la Ilustración alemana no eran nuevos, pero Kant centraría su reflexión en la crítica de la razón (autocrítica).