La Ilustración Española: Prensa, Censura y Pensamiento Crítico en el Siglo XVIII
Clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 4,26 KB
La reacción ante la Revolución Francesa
Algunos ilustrados no quisieron tener en cuenta los acontecimientos franceses. La alarma de la Corona puso en marcha una política represiva a cargo de Floridablanca (septiembre de 1789) en colaboración con el Santo Oficio. En España, la crisis económica se agravó por las malas cosechas. En los años siguientes, se sucedieron revueltas campesinas, conspiraciones como la de Picornell (1795) y críticas de los ilustrados al gobierno.
El pensamiento crítico se difundió a través de la prensa y publicaciones subversivas influenciadas por Rousseau, Voltaire y los enciclopedistas. Destacan obras como El desengaño del hombre (Felipe Puglia) y los escritos de Fray Miguel de Santander sobre el abuso de poder, así como las reflexiones del Conde de Teba sobre la pérdida de autoridad de los ricos ante el rey.
Se introducían escritos de manera clandestina, entre ellos: Aviso a los españoles, de Condorcet, y A la nación española, de Marchena. El gobierno actuó en tres frentes, además de la censura y el control de fronteras: prohibición de salida de españoles al extranjero y control de las universidades, en especial la Cátedra de Derecho, que fue suprimida, además de la vigilancia a extranjeros afincados en España.
La Prensa Literaria en el Siglo XVIII
La prensa literaria buscaba divulgar, moralizar y contribuir al progreso de la sociedad. Desde los inicios con Nipho, surgió una prensa de lujo, con buen papel y calidad de impresión, a veces ilustrada. Entre sus antecedentes destacan:
- Diario de los Literatos de España (1747-1787).
- El Correo Literario de la Europa (1781-1787).
- Memorial Literario: Fundado por Trullench y Ezquerra. Publicación mensual y posteriormente bimensual de 125 páginas. Incluía memorias de academias, comentarios de actualidad, arte, espectáculos y crítica teatral, con firmas de prestigio bajo pseudónimo. Defendía la tradición española con un espíritu crítico hacia el pasado y apertura a la novedad europea.
- Semanario Erudito: Dirigido por Antonio Valladares. Publicación semanal de 50 páginas y 300 ejemplares que satisfacía la curiosidad de los lectores.
- Gabinete de Lectura Española: Dirigido por Isidro Bosarte, enfocado en la educación de los lectores para formar ciudadanos mediante artículos y discursos amenos.
- Espíritu de los mejores diarios que se publican en Europa (1787-1791): Fundado por Cladera, contó con Benjamin Franklin como suscriptor. Defendía el compromiso entre tradición y novedad, aprovechando el utilitarismo de la época para divulgar el pensamiento enciclopedista. Fue muy influyente y contó con el apadrinamiento de Floridablanca.
- La Espigadera: Semanario de 32-40 páginas dirigido por Alfonso Bravo, con un tono satírico y colaboración de suscriptores.
Prensa Económica y Control Político
La prensa económica fue doctrinal y polémica. En la última década del siglo XVIII se publicaron informes sobre la situación del campo, promovidos por ilustrados que sostenían que la agricultura no evolucionaría sin un cambio en el modelo de propiedad. Muchos de estos ilustrados eran clérigos con cargos en la administración.
Con el cambio de jefatura de gobierno, Godoy buscó ser considerado protector de las letras, esperando, al igual que Carlos IV, el enriquecimiento del país. Se generó un debate económico que se tradujo en acciones beneficiosas para la nación.
Históricamente, con los Austrias se aplicaba la censura a crónicas, relaciones, hojas de aviso y gacetas. Con la dinastía borbónica, aunque no se trataba de prohibir publicaciones, se crearon medios afines al poder para favorecer corrientes de opinión en sintonía con los intereses estatales. Así nació la prensa oficial: Gaceta, Mercurio, Diario de Avisos, el Correo Mercantil de España y sus Indias y el Semanario de Agricultura y Artes dirigido a los Párrocos.