Imperialismo y Colonialismo en el Siglo XIX: Orígenes, Motivaciones y Clasificación Territorial

Clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 2,91 KB

1. Las Causas Profundas del Colonialismo e Imperialismo

1.1. Factores Económicos

Desde un punto de vista económico, los países de Europa necesitaban:

  • Vender el excedente de su producción, es decir, buscaban nuevos mercados.
  • Comprar materias primas (carbón, hierro, algodón, caucho, etc.) al mejor precio posible.

1.2. Factores Demográficos y Sociales

Desde un punto de vista demográfico, el crecimiento europeo en el siglo XIX dio lugar a un exceso de población, lo cual provocó dificultades para encontrar trabajo y tensiones sociales (huelgas, manifestaciones obreras, etc.).

La política colonial significaba la posibilidad, para millones de europeos, de emigrar hacia otras tierras y mejorar sus condiciones de vida y de trabajo.

1.3. Factores Políticos

Desde un punto de vista político, las fronteras de Europa se habían estabilizado a finales del siglo XIX y la expansión territorial debía hacerse sobre regiones extraeuropeas, buscando prestigio y poder.

1.4. Factores Ideológicos: La Misión Civilizadora y el Racismo

Desde un punto de vista ideológico, se hablaba de la misión civilizadora de Europa, la cual, creyéndose superior cultural y tecnológicamente, se veía obligada a llevar a cabo una obra de educación, sanidad y paz social.

Todo ello, sin embargo, desembocaba en el **racismo**, al considerar al hombre blanco superior a otras etnias y al defender que su inteligencia y laboriosidad le legitimaban para imponerse sobre el resto de la humanidad.

2. La Organización Territorial Colonial

Podemos distinguir tres clases principales de colonias según su función y grado de dependencia:

2.1. Colonias de Explotación

Eran las colonias propiamente dichas, en las que la metrópoli se dedicó especialmente a la explotación económica. No tenían gobierno propio y los europeos ejercían en ellas una verdadera política de ocupación.

Los colonizadores se apropiaban de las tierras, o bien para crear grandes plantaciones (café, azúcar, cacao, té, caucho), o bien para explotar yacimientos de cobre, oro, carbón y diamantes.

2.2. Colonias de Poblamiento

Eran colonias que, por sus condiciones climáticas, el escaso número de indígenas, o sus especiales riquezas, recibían población blanca que emigraba para establecerse de forma permanente.

Estas colonias de poblamiento tenían una dependencia especial con la metrópoli, que les reconocía cierta autonomía en el gobierno interior.

2.3. Protectorados

Eran territorios que, tras la ocupación europea, mantuvieron la organización estatal, el gobierno indígena y un aparato administrativo propio.

Pero la metrópoli creó e impuso en ellos un gobierno paralelo que en la práctica dominaba el gobierno local y se reservaba las funciones de defensa y política exterior.

Entradas relacionadas: