El Fin del Imperio Colonial Español y el Desastre del 98
El Fin del Imperio Colonial y el Desastre del 98
Pérdida de Cuba, Filipinas y Puerto Rico
Situación Internacional
Hacia 1870, la Segunda Revolución Industrial generó excedentes de productos elaborados y capital, creando la necesidad de invertir en otros países. En 1885, se produjo el reparto de África en la Conferencia de Berlín, lo que impulsó el desarrollo de las relaciones internacionales y una creciente rivalidad entre potencias.
Situación en España
España era un país en vías de desarrollo cuyas relaciones internacionales eran prácticamente inexistentes. Se mantenía en una posición neutral y refugiada en sí misma, una postura que no siempre era comprendida por el pueblo.
Posesiones Coloniales
- Marruecos: Destacaba por sus minas, lo que despertó el interés de Francia. En 1880, España aceptó un protectorado compartido.
- Islas Carolinas: Situadas en el Océano Pacífico, interesaban a Alemania. España recurrió al Papa León XIII como intermediario, quien dictaminó que las islas eran propiedad de España, aunque Alemania tendría derecho a un enclave.
- Cuba y Puerto Rico: Poseían grandes plantaciones de tabaco, azúcar y algodón, trabajadas por esclavos. España mantenía un monopolio comercial (denominado "comercio cautivo") mediante altos aranceles de aduanas. Cuba deseaba abrirse a otros mercados, ya que el sistema español perjudicaba su economía.
Conflictos y Antecedentes
En 1868, se produjo una revolución que dio lugar a la Guerra Larga de Cuba (1868-1878). En ella participaron campesinos, la burguesía y los mambises (grandes terratenientes). EE. UU. consideraba que España estaba perjudicando su comercio y mostró interés en comprar la isla.
En 1878, se firmó la Paz de Zanjón, que prometía la abolición de la esclavitud y un gobierno funcionario. Sin embargo, José Martí se exilió en América del Norte y fundó el Partido Revolucionario Cubano. Otros líderes como Antonio Maceo (exiliado en Santo Domingo) y Máximo Gómez (en Costa Rica) no aceptaron la paz.
El Camino hacia la Independencia
En 1891, Cánovas del Castillo aumentó los impuestos de aduana, lo que molestó profundamente a los cubanos, quienes se sentían atrapados en el mercado cautivo y consideraban que España había olvidado los acuerdos de Zanjón.
En 1895, José Martí, Máximo Gómez y Antonio Maceo se reunieron en Santo Domingo y redactaron el Manifiesto de Montecristi, que marcaba el inicio de la lucha por la independencia de Cuba (1895-1898). La sublevación comenzó en la ciudad de Baire con el grito de "Cuba Libre". Se inició una guerra de guerrillas donde se utilizó la técnica de tierra quemada.