El Reinado de Amadeo I de Saboya y la Transición Política en España
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La Revolución de 1868 y la Búsqueda de un Monarca Constitucional
La Revolución de 1868, también conocida como "La Gloriosa", en España y la salida de Isabel II dio lugar a un gobierno provisional presidido por el general Serrano, del que también formaban parte los otros generales sublevados. El nuevo gobierno convocó Cortes Constituyentes que, con una amplia mayoría monárquica, proclamaron la Constitución de 1869, que establecía como forma de gobierno una monarquía constitucional. Una dificultad inherente al cambio de régimen fue encontrar un rey que aceptase el cargo, ya que España en esos tiempos era un país que había sido llevado al empobrecimiento y a un estado convulso, y se buscaba un candidato que encajara en la forma constitucional de monarquía.
La Elección de Amadeo de Saboya como Rey de España
Finalmente, encontraron a su monarca en la persona del duque de Aosta, Amadeo de Saboya, hijo del rey de Italia, que reunía todos los requisitos para el cargo: procedente de una antigua dinastía (vinculada con la española), progresista, católico, pero también masón.3
Amadeo fue el primer rey de España elegido en un Parlamento, lo que para los monárquicos tradicionales suponía una grave afrenta. El 16 de noviembre de 1870 votaron los diputados: 191 a favor de Amadeo de Saboya, 60 por la República federal, 27 por el duque de Montpensier, 8 por el anciano general Espartero, 2 por la República unitaria, 2 por Alfonso de Borbón, 1 por una República indefinida y 1 por la duquesa de Montpensier, la infanta María Luisa Fernanda, hermana de Isabel II; hubo 19 papeletas en blanco. De este modo, el presidente de las Cortes, Manuel Ruiz Zorrilla, declaró: «Queda elegido Rey de los españoles el señor duque de Aosta».
Oposición y Desafíos Durante el Reinado de Amadeo I
Amadeo I contó con el sistemático rechazo de carlistas y republicanos, cada uno por razones inherentes a sus intereses; pero también de la aristocracia borbónica, que lo veía como un extranjero advenedizo; de la Iglesia, por apoyar las desamortizaciones y por ser el hijo del monarca que había clausurado los Estados Pontificios; y también del pueblo, por su escaso don de gentes y dificultad para aprender el idioma español.
Contexto Político Previo: La Regencia de María Cristina y el Estatuto Real
La Regencia de María Cristina (1833-1840)
Ante la minoría de edad de Isabel II, María Cristina de Borbón asumió la Regencia a la muerte de su marido, Fernando VII, en 1833. Pese a que la Regente no se identificaba con su ideario, los liberales se configuraron como la única fuerza capaz de mantenerla en el trono. Así, María Cristina llamó a Martínez de la Rosa, un liberal moderado, a formar un gobierno que hiciera frente a la insurrección carlista. Martínez de la Rosa emprendió una serie de reformas muy moderadas. Entre ellas destacó el Estatuto Real en 1834.
El Estatuto Real de 1834
Se trata de una Carta Otorgada, concedida por la voluntad de la Regente, en la que se establecían algunas reformas:
- Se establecieron unas Cortes bicamerales formadas por la Cámara de Próceres, constituida por los Grandes de España y otros designados de forma vitalicia por el monarca, y la Cámara de Procuradores, elegida mediante un sufragio censitario muy restringido. Solo los varones de más de treinta años que poseyeran una renta superior a doce mil reales anuales tenían derecho de voto.
- Estas Cámaras tenían funciones muy limitadas. El monarca mantenía importantes poderes: podía convocar y suspender Cortes cuando quisiera y cualquier ley, además de la aprobación de las Cámaras, necesitaba el consentimiento del rey (derecho de veto).
La Escisión de los Liberales
La insuficiencia de las reformas de Martínez de la Rosa, en un contexto de guerra civil contra los carlistas, llevó a que los liberales terminaran por escindirse en dos grupos: moderados y progresistas. La guerra civil culminó la división del liberalismo español, iniciada en el Trienio Liberal.
Los liberales progresistas, antiguos exaltados, mantendrán hasta 1868 el siguiente ideario: