Qué implicación tiene la aceptación del sur sufragio universal para la burguesía
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La Guerra Civil Española (1936-1939) estuvo marcada por el avance franquista desde el sur hacia Madrid, donde batallas como las de Jarama y Brunete prolongaron el conflicto. Franco contó con el apoyo de Alemania e Italia, mientras que la República recibíó ayuda de la URSS y las Brigadas Internacionales. La guerra terminó en 1939 con la toma de Barcelona y la rendición de Madrid. En la zona republicana, la inestabilidad política y la dependencia soviética dificultaron la resistencia. En la zona franquista, se impuso una dictadura militar con fuerte represión y control económico.
La Constitución de 1931, aprobada durante la Segunda República, establecíó el sufragio universal, incluyendo por primera vez el voto femenino, y garantizó derechos sociales como educación y trabajo. Separó Iglesia y Estado, permitiendo el matrimonio civil y el divorcio, además de reconocer la autonomía regional. Sin embargo, generó controversia, especialmente en temas religiosos y territoriales, aumentando la polarización política. La Segunda República (1931-1939) comenzó tras la caída de Alfonso XIII con reformas progresistas, pero la oposición conservadora y la inestabilidad política llevaron al Golpe de Estado de 1936, que inició la Guerra Civil. La República fue derrotada en 1939, dando paso a la dictadura franquista.
El Bienio Radical-Cedista, o Bienio Negro, fue un periodo de la Segunda República Española donde gobernó una coalición entre el Partido Republicano
Radical de Lerroux y la CEDA de Gil-Robles. Su política conservadora revirtió reformas anteriores, como la agraria, causando conflictividad social, huelgas y levantamientos como la Revolución de Asturias de 1934, que fue reprimida. La inestabilidad y corrupción debilitaron al gobierno, llevando a las elecciones de 1936, ganadas por el Frente Popular, lo que marcó el fin del Bienio y precipito la Guerra Civil.
El Bienio Reformista (1931-1933) fue una etapa clave de la Segunda República Española, marcada por reformas agrarias, laborales y educativas para modernizar el país. Se impulsó la redistribución de tierras, la mejora de las condiciones laborales y la educación pública y laica, además de conceder el voto a las mujeres. Sin embargo, estas medidas generaron fuerte oposición de sectores conservadores y la Iglesia, aumentando la conflictividad social. La inestabilidad política debilitó al gobierno, y en las elecciones de 1933 la derecha ganó, poniendo fin al Bienio Reformista.