Intrigas y Abdicaciones: El Ascenso y Caída de Fernando VII en la España Napoleónica
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En 1807, el príncipe Fernando organizó una conspiración contra su padre, llamada la Conspiración del Escorial, que fue descubierta. Este hecho hizo evidente la situación de la familia real Española.
Carlos acabó perdonando a su hijo. En este mismo año, Napoleón vuelve a convencer a España de que participe en otra guerra. Se firmó el Tratado de Fontainebleau, por el cual España y Francia invadían Portugal (aliado de Gran Bretaña). Para ello, se autorizó la entrada de tropas francesas a España.
Las tropas francesas empezaron a recorrer lugares no previstos en el tratado, y ante la sospecha de que los franceses querían engañarlos, Godoy convence a la familia real para hacer un viaje a Sevilla, con la idea de continuar hasta Cádiz y salir en barco hasta América, imitando lo que habían hecho los reyes de Portugal, solo que estos se fueron a Brasil.
Cuando llegaron a Aranjuez, el príncipe Fernando, en marzo de 1808, provoca un motín y Carlos IV es obligado a abdicar. Godoy escapó con vida al esconderse en un desván. Fernando va a Madrid convertido en un nuevo rey, y es aclamado por la población, mientras tanto, los reyes padres y Godoy se van a Francia.
Fernando VII pide a Napoleón que le reconozca como nuevo rey.
Napoleón le convence para hacer una entrevista, que en un principio iba a ser en España, pero se va retrasando y cambiando de lugares hasta fijarla en Bayona (Francia).
Allí se produjo el encuentro entre Fernando y su padre ante Napoleón. Estos discutieron, Fernando fue obligado a devolverle la corona a su padre, el cual se la entregó a Napoleón, quien decidió hacer rey de España a su hermano José.
José intentó hacerlo lo mejor posible en España y extender las reformas francesas. La mayoría de los nobles le juraron fidelidad a José, porque pensaban que iba a ser un buen rey, o por miedo a que les quitasen sus cargos. A estos se les llamaron Afrancesados. El pueblo no aceptaba a José (Pepe Botella), y acusó de traidores a los Afrancesados. Las guerras y revueltas impidieron a José hacer ningún proyecto.