Legado del Franquismo: Represión, Exilio y Resistencia Cultural en España
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Represión y Exilio: Pilares del Régimen Franquista
La dictadura franquista se asentó gracias a la represión, que comenzó ya durante la Guerra Civil. Esta represión se institucionalizó mediante la aprobación de cuatro leyes clave:
- Ley de Responsabilidades Políticas
- Ley para la Supresión de la Masonería y el Comunismo
- Ley de Seguridad del Estado
- Ley de Represión del Bandidaje y el Terrorismo
Durante la posguerra inmediata, miles de personas fueron fusiladas, instaurándose un clima de terror entre los “desafectos” que duró hasta los años 60. La represión disminuyó entonces, si bien se creó el Tribunal de Orden Público (TOP) en 1963 para juzgar delitos políticos. La Brigada Político Social (BPS), la policía política del régimen, tuvo un papel protagonista en esta represión, persiguiendo la oposición al régimen. La represión actuó también en el ámbito cultural mediante la censura.
El Exilio Republicano: Una Pérdida Irreparable
El exilio fue la única salida para gran parte de quienes perdieron la guerra. Supuso una importante pérdida demográfica, económica e intelectual para España. El primer exilio se produjo durante la guerra, cuando el avance de las tropas sublevadas empujó a muchos republicanos a cruzar la frontera con Francia, donde el número de exiliados se disparó tras el conflicto. Otros destinos importantes fueron países latinoamericanos como México.
Movimientos de Oposición Antifranquista
La oposición antifranquista estuvo protagonizada por grupos de ideología variada, siendo el PCE (Partido Comunista de España) el más importante. Todos reclamaban el restablecimiento de la democracia. La oposición comenzó desde el final de la guerra, evolucionando a lo largo de toda la etapa franquista:
La Oposición en la Posguerra (años 40)
La oposición se limitó a sobrevivir organizada en partidas de guerrilleros, conocidos como maquis. Su principal acción fue la fracasada invasión del Valle de Arán. En este periodo, se intentaba obtener el apoyo de las democracias occidentales. Por un lado, el Gobierno Republicano en el exilio denunciaba el totalitarismo del nuevo Estado, mientras los monárquicos reivindicaban el restablecimiento de una monarquía constitucional con Juan de Borbón como rey (Manifiesto de Lausana, 1945).
La Evolución de la Oposición (años 50 y 60)
El PCE renunció a la lucha armada en favor de reivindicaciones pacíficas de masa e hizo un llamamiento a la reconciliación nacional. En los años 60, la oposición se intensificó. El PCE fundó el sindicato clandestino Comisiones Obreras (CC.OO.), que lideró las reivindicaciones obreras. Ese mismo año, se celebró la Conferencia de Múnich (1962), en la que 118 representantes de todos los partidos españoles democráticos (excepto los comunistas) reclamaron la restauración de la democracia en España.
La Oposición en el Tardofranquismo (años 70)
El PCE continuó liderando la lucha obrera, estudiantil y vecinal. Mientras, aperturistas procedentes del propio régimen crearon grupos monárquicos liberales y democristianos. También surgieron pequeñas bandas terroristas comunistas como el FRAP y el GRAPO. En 1975, el deterioro de la salud de Franco animó a la oposición democrática a unirse en torno a dos grandes grupos:
- La Junta Democrática (liderada por el PCE de Santiago Carrillo)
- La Plataforma Democrática (liderada por el PSOE de Felipe González)
La Cultura bajo el Franquismo en España
La Guerra Civil y la inmediata posguerra pusieron fin al brillante panorama cultural vivido durante la II República. El franquismo situó al mundo cultural al servicio del régimen bajo el férreo control de la censura y la vigilancia de la Iglesia. Podemos distinguir tres corrientes culturales principales en España durante el franquismo:
Corriente Oficial
Exaltó los valores del franquismo y censuró las manifestaciones culturales ajenas a la dictadura.
Corriente Liberal
Atrajo a franquistas alejados del régimen desde los años 50, como el escritor Dionisio Ridruejo.
Corriente de Protesta
Aunque la censura impidió una actividad cultural libre, los cambios sociales de los años 60 y las más favorables condiciones de la Ley de Prensa e Imprenta de 1966 favorecieron la aparición de una incipiente denuncia social. La literatura apostó por el realismo, con autores destacados como Antonio Buero Vallejo.
La Cultura del Exilio Franquista
El exilio alcanzó a artistas e intelectuales no adictos al régimen, produciendo un enorme empobrecimiento cultural en España. Los exiliados mostraron una visión crítica y de oposición al régimen. Aunque algunos, como José Ortega y Gasset, regresaron a España, la mayoría permaneció en sus destinos de acogida o retornó tras el fallecimiento del dictador. El exilio afectó a ámbitos culturales muy variados, siendo las figuras más destacadas:
- Literatura: Poetas como Juan Ramón Jiménez.
- Artes Plásticas: Pintores como Pablo Picasso y Joan Miró. El cineasta Luis Buñuel (con obras como Viridiana).
- Humanidades: Filósofos como José Ortega y Gasset o María Zambrano, e historiadores como Claudio Sánchez-Albornoz.
- Ciencia: Destacaron médicos e investigadores como Severo Ochoa.