Límites de la Ciencia: Clasificación y Fundamentos Epistemológicos
Clasificado en Filosofía y ética
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Clasificación de los límites de la ciencia
Existen cuatro clases de límites en la ciencia: éticos, biológicos, epistémicos (o gnoseológicos) y sociales. Los tres primeros se consideran no gnoseológicos o no epistémicos, ya que son límites externos impuestos a las ciencias desde fuera, a partir de una materia o contenido ajeno a ellas. Por el contrario, los límites gnoseológicos o epistémicos son internos, pues surgen desde el interior de la propia disciplina.
Límites no gnoseológicos
- Limitación ética: Se refiere al tipo de investigación y experimentos que es lícito realizar.
- Limitaciones biológicas: Aluden a los límites de la capacidad humana para comprender el mundo.
- Limitaciones sociales: Proceden de los marcos económicos y políticos de toda comunidad científica. Dentro de estos, son particularmente importantes los límites espirituales, que se refieren al papel desempeñado por los factores culturales.
Es importante señalar una diferencia fundamental: mientras que los límites éticos y biológicos son variables, los sociales se consideran invariables.
Límites gnoseológicos: Factores y principios
Los límites gnoseológicos son el objeto central de este estudio y pueden ser fácticos o de principio. Es necesario diferenciar entre:
- Límites teóricos: Barreras infranqueables al conocimiento y la observación, definidas por nuestras teorías o principios científicos.
- Límites experimentales: Abarcan las limitaciones inherentes a nuestra capacidad tecnológica para ejecutar experimentos.
Límites teóricos de la ciencia
Las principales teorías que han impuesto límites a nuestro conocimiento del mundo son la Teoría de la Relatividad de Einstein y la Teoría Cosmológica del Big Bang.
Teoría de la Relatividad Especial
Uno de los principios fundamentales de esta teoría es el de la constancia de la luz, que establece que la velocidad de una señal no puede exceder la velocidad de la luz en el vacío (constante c), la cual es idéntica para todos los observadores. Una consecuencia gnoseológica de este principio es que solo podemos conocer el pasado lejano de los objetos astronómicos.