Fábulas, poesía y teatro neoclásico en la literatura española del siglo XVIII

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Resumen

El texto presenta la literatura española del siglo XVIII a través de tres bloques: las fábulas de Samaniego e Iriarte, la poesía de Meléndez Valdés (anacreóntica y filosófica) y el teatro neoclásico con sus normas. Permite comprender las características de cada género y su finalidad didáctica y moralizante propia de la Ilustración.

Puntos clave

  • Samaniego (Fábulas morales) e Iriarte (Fábulas literarias) cultivaron la fábula con finalidad didáctica; la de Iriarte se convierte en preceptiva del Neoclasicismo.
  • Meléndez Valdés sintetiza la poesía anacreóntica (temas amorosos, ambientes bucólicos, tono ligero) y la poesía filosófica y moral.
  • La Epístola de Jovino, en la que Jovellanos le exhortaba a abandonar el tono ligero, llevó a Meléndez Valdés hacia una poesía filosófica y moral.
  • La poesía filosófica trata agricultura, educación, trabajo y mendicidad, con versos entrecortados y ampulosos.
  • El Neoclasicismo impuso normas teatrales: regla de las tres unidades, argumento verosímil, contención imaginativa, decoro, separación de géneros y finalidad educativa.
  • En la tragedia destacaron Nicolás Fernández de Moratín y Vicente García de la Huerta.

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Las Fábulas de Samaniego y de Iriarte

La confluencia entre la literatura, el didactismo y la crítica social se percibe en un género muy característico de la época: la fábula. Destacan entre sus cultivadores Félix Samaniego y Tomás de Iriarte.

  • Samaniego fue un profundo conocedor del pensamiento ilustrado y, al mismo tiempo, un admirador de los autores clásicos del género: Fedro, Esopo y La Fontaine. Por ello, escribió las Fábulas morales, con el fin de ridiculizar los defectos humanos.
  • Las Fábulas literarias de Tomás de Iriarte presentan mayor variedad métrica y recogen en sus moralejas las preocupaciones estéticas de la época, convirtiéndose en verdaderas preceptivas del Neoclasicismo.

Meléndez Valdés y la Poesía Anacreóntica y Filosófica

Juan Antonio Meléndez Valdés quizá sea el poeta lírico más importante del siglo XVIII. Además, representa la síntesis de las dos corrientes poéticas de la época: la poesía anacreóntica y la poesía filosófica y social.

La Poesía Anacreóntica

La poesía anacreóntica está constituida por composiciones de tema amoroso en ambientes bucólicos, en los que se exalta a la mujer y los placeres de la vida. La forma está en relación con el contenido: ritmo ligero y gracioso, léxico afectivo con abundantes diminutivos, tono afable y ambientes refinados. La naturaleza es el elemento fundamental. Sobresalen poemas como La paloma de Filis o El lunarcito.

La Poesía Filosófica y Moral

La Epístola de Jovino a sus amigos de Salamanca, en la que Jovellanos le exhortaba a que abandonase los temas amorosos y el tono ligero de la poesía anacreóntica, llevó a Meléndez Valdés a desarrollar una poesía filosófica y moral. Sus composiciones ahora expresan las ideas filantrópicas de la Ilustración. Los temas pasan a ser la agricultura, la educación, el trabajo y la mendicidad. La forma de los versos ya no será ligera y fluida, sino entrecortada y ampulosa. Ejemplos de esta poesía son epístolas como La beneficencia, La calumnia, o los romances de corte melancólico como La tarde, La lluvia o El invierno es el tiempo de la meditación.

El Teatro en el Siglo XVIII: Neoclasicismo y Reformas

Durante la primera mitad de siglo, el teatro mantiene las formas del siglo anterior, acentuándose los rasgos barrocos del lenguaje y buscando ante todo efectismo escenográfico. Sin embargo, el Neoclasicismo impulsó una serie de normas que debían cumplir las obras teatrales:

  • Respetar la regla de las tres unidades: una única acción, un solo escenario y un tiempo cronológico coherente en el desarrollo de la acción dramática.
  • Ofrecer un argumento verosímil, es decir, unos acontecimientos inventados, pero que podrían haber sucedido en la realidad.
  • Mantener la contención imaginativa, eliminando todo aquello que se consideraba exagerado o de mal gusto.
  • Mantener el decoro en los personajes, que deben actuar de acuerdo con su posición social.
  • Atenerse claramente a un género y no mezclar tragedia y comedia.
  • Adoptar una finalidad educativa y moralizante, para difundir los valores universales de la cultura y el progreso.

En el ámbito de la tragedia, destacaron autores como Nicolás Fernández de Moratín y Vicente García de la Huerta.

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Preguntas frecuentes

¿Qué son las Fábulas morales de Samaniego?

Son fábulas escritas por Félix Samaniego con el fin de ridiculizar los defectos humanos, inspiradas en Fedro, Esopo y La Fontaine.

¿Qué es la regla de las tres unidades?

Es una norma neoclásica que exige una única acción, un solo escenario y un tiempo cronológico coherente en el desarrollo de la acción dramática.

¿Cuál fue la razón del cambio de estilo de Meléndez Valdés?

La Epístola de Jovino, en la que Jovellanos le exhortaba a abandonar los temas amorosos y el tono ligero, lo llevó a desarrollar una poesía filosófica y moral.

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Test

1. ¿Qué autor escribió las Fábulas literarias, con moralejas que son preceptivas neoclásicas?
2. ¿Cuál es el tema principal de la poesía anacreóntica?
3. ¿Qué autor exhortó a Meléndez Valdés a abandonar el tono ligero de su poesía?
4. ¿Qué norma exige que la obra teatral tenga una única acción y un solo escenario?
5. ¿Qué finalidad debían tener las obras teatrales neoclásicas?
6. ¿Qué autores destacaron en el ámbito de la tragedia?

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