El Loco Amor en La Celestina: Pasión, Negocio y Tragedia
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El Loco Amor en La Celestina
El Loco Amor se ve ejemplificado en el amor de Calisto y Melibea. La característica fundamental de este sentimiento es que equivale a la destrucción de la persona que lo experimenta. Es igual o muy parecido a la lujuria (un deseo sexual irrefrenable). Por otro lado, el amor entre Sempronio y Elicia, así como el de Pármeno con Areusa, se define como un amor carnal e infiel que hace que los amantes se vean ridículos.
Teóricamente, este sentimiento tendría que ser un amor adúltero; sin embargo, el vínculo entre Calisto y Melibea no es adúltero, ya que Melibea no está casada y su relación no es secreta. En el Loco Amor, el hombre no es tan paciente como en el amor cortés, razón por la cual aparece la figura de Celestina de por medio.
Dimensiones del Loco Amor: Negocio, Enfermedad y Pasión
El Loco Amor se manifiesta de tres formas distintas en la obra:
- Negocio: Para Celestina, Sempronio y Pármeno, el amor es un negocio, ya que buscan obtener dinero de la desesperación de Calisto.
- Enfermedad: Es una enfermedad para Calisto, puesto que sufre profundamente y termina con un final trágico.
- Pasión: Representa la pasión para Pármeno, Areusa, Elicia y Sempronio. Areusa y Elicia son prostitutas y su existencia es puramente pasional; viven para el amor carnal.
En este contexto, la divinización de la amada es exagerada. Este tipo de amor demuestra que el amor cortés es hipócrita, ya que le exige al hombre anular un instinto que posee de forma natural.
Argumento del Acto Primero
En el primer acto, Calisto y Melibea se declaran su amor, pero luego Melibea lo rechaza. En realidad, ella tiene miedo de caer en las garras del Loco Amor. Sempronio, al descubrir que Calisto está profundamente enamorado, decide hacer un negocio con Celestina para quitarle dinero a su amo.
Pármeno descubre que Sempronio pretende engañar a Calisto; por esta razón, Celestina se ve obligada a intervenir para que Pármeno no se interponga. Lo convence asegurándole que Areusa (una de las prostitutas de Celestina de quien Pármeno estaba enamorado) sería para él.
Acto XIX: Engaños y Desenlace Trágico
La manipulación de Areusa y Sosia
La primera parte del acto nos cuenta sobre el engaño de Areusa hacia Sosia. Areusa aprovecha el enamoramiento de Sosia para conseguir información. Sosia no se da cuenta de que está siendo utilizado y, por ello, afirma que "es el más feliz de los hombres".
Mientras tanto, Pleberio, el padre de Melibea, observa cómo los amantes se dirigen al huerto de su hija, un espacio que simboliza la intimidad de la mujer. Areusa continúa usando el amor para engañar a Sosia, quien permanece convencido de que ella está enamorada de él.
La revelación de Tristán y la caída de Calisto
A través de Tristán, nos damos cuenta de la realidad: Areusa no ama a Sosia, pues es una de las prostitutas de Celestina. Tristán le aclara a Sosia que él no es rico, ni lindo, ni inteligente, y que ella solo quería extraerle información sobre el camino que tomarían hacia el huerto con Calisto.
La segunda parte comienza con una conversación entre Melibea y Lucrecia. Cuando Calisto le pide a Sosia la escalera para subir al huerto, se suma a la charla. En este punto, se establece una comparación entre Calisto y Melibea con un hombre sediento. Calisto se retrasa, es medianoche, y Melibea llega a pensar que él tiene a otra mujer.
El fin del idealismo cortés
Calisto escucha cantar a Melibea y a Lucrecia e interviene. Posteriormente, los amantes intercambian palabras apasionadas. La segunda parte termina con la intervención de Sosia al escuchar ruidos extraños. Calisto intenta representar el amor cortés a través de su discurso, pero es allí donde este concepto empieza a ser ridiculizado.
Finalmente, en la tercera parte, la ridiculización del ideal caballeresco se completa. Calisto muere accidentalmente al bajar de la escalera sin poder confesarse, lo que, según la mentalidad de la época, lo condena directamente al infierno.