Madurez Cerebral y Edad de Imputabilidad: Desafíos en la Adolescencia

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El desarrollo del lóbulo frontal y la madurez cognitiva

Una de las últimas áreas en madurar de forma completa es el lóbulo frontal. Esta región cerebral es la responsable de regular actividades tales como la toma de decisiones, la planificación, el juicio, la expresión de emociones y el control de los impulsos. Es posible que esta parte del cerebro recién alcance su plena maduración alrededor de los 25 años.

Debate sobre la edad de imputabilidad

Para fundamentar este argumento, es necesario definir el concepto de madurez. En muchos países, la edad de imputabilidad es más baja que en la Argentina. Incluso en Uruguay, se han demostrado criterios acertados, no solo respecto de la edad, sino también en casos de delitos culposos graves en los que no se pone en libertad de inmediato a un imputado, a diferencia de lo que ocurre en la Argentina. Un ejemplo claro es el caso de Gaby Álvarez, según consideró el abogado penalista Omar Breglia Arias.

Perspectivas sobre la crianza y el rol parental

Por otro lado, existe la postura de que la responsabilidad sobre el comportamiento de los hijos recae en los padres, argumentando una falta de disciplina o "mano dura". Esto explicaría por qué los niños de hoy se comportan de manera adulta, asumiendo un control que no les corresponde.

Evolución del desarrollo mental

El especialista añadió que lo más acertado sería bajar la edad de imputabilidad a los 14 años, justificándolo de la siguiente manera:

  • El desarrollo mental del niño y del adolescente ha avanzado muchísimo.
  • En los años 20, cuando se sancionó el código original, un chico de 15 años esperaba el "pantalón largo" para incorporarse a la vida social.
  • Hoy, los jóvenes ya están incorporados a la vida social a los 12 años.

La madurez de los niños ha crecido y es esencial ponerse a la altura del criterio de otros países ante un contexto sumamente complejo.

Conclusión: Hacia un enfoque integral

En conclusión, los jóvenes de entre 13 y 17 años son utilizados cada vez más por pandillas precarias y organizaciones criminales conducidas por adultos para cometer delitos graves. Ante este problema, considero que el Estado debería:

  • Mejorar las condiciones de vida de los menores.
  • Promover la terapia psicológica familiar para prevenir que los hijos sigan en malos pasos.
  • Fomentar la escucha activa y la comunicación, entendiendo que la violencia física no es una herramienta educativa efectiva, ya que solo puede agravar la conducta del menor.

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