Mario Vargas Llosa: Vida, Obra y Trayectoria Literaria del Premio Nobel
Mario Vargas Llosa: trayectoria literaria
La casa verde (1965) ganó el Premio Rómulo Gallegos. En ella, la ciudad de Piura simboliza la sociedad conservadora y la selva representa un espacio caótico y violento. La novela es fragmentaria y coloca dos espacios claramente opuestos: Piura, lugar conservador, y la selva, espacio caótico y violento.
Los cachorros (1967) cuenta 25 años de la vida de un grupo de chicos de Miraflores. Se recrea el mundo de los colegiales adolescentes miraflorinos de Lima con sus angustias ante la castración del compañero por el mordisco del perro. El niño muere tras pasar por un calvario de fracasos.
Conversación en La Catedral (1969) es el relato de la frustración. La novela analiza la corrupción de la vida pública. Aquí se descubren las lacras de la burguesía limeña y del mandato del presidente Odría.
Segunda etapa: cambio de rumbo, del realismo a la sátira
Pantaleón y las visitadoras (1973) y La tía Julia y el escribidor (1977): con estas dos novelas Vargas Llosa da un giro en el tratamiento de los temas e introduce el humor en sus novelas.
La primera es una sátira y parodia antimilitarista de tintes sperpénticos. Es un libro divertido, variado y ameno, donde encontramos el lenguaje administrativo y coloquial.
La segunda es una novelización de la propia biografía del autor: la relación amorosa del joven escritor Varguitas con su tía Julia.
Tercera etapa: el escepticismo desde la guerra del fin del mundo
En La guerra del fin del mundo, el autor quiere cuestionar la posibilidad de comprender la realidad. Es una etapa más escéptica.
Después de esta novela, empieza a escribir novelas de temática variada que la crítica calificó como obras menores: Lituma en los Andes (1993) y Elogio de la madrastra (1988).
Lo que define a este autor es su vocación de escritor, y así lo ha demostrado a lo largo de su vida. Él mismo la confiesa en sus memorias, El pez en el agua (1993).
Trayectoria: la novela total y los demonios
En torno a la creación literaria de Mario Vargas Llosa giran dos ideas: la novela total y los demonios.
La novela total
La novela total es el resultado de escribir reflejando la realidad de una manera amplia, diversa y plural.
Los demonios
Los demonios son esas constantes temáticas que aparecen en su narrativa. El propio autor los definiría como hechos, personas y sueños cuya presencia o ausencia lo enemistaron con la realidad: la violencia, las relaciones entre padres e hijos.
Sus novelas están muy trabajadas; las acciones se desarrollan en espacios que el autor conoce (Lima, Piura…) y en ellos indaga en los secretos del alma y las costumbres de la adolescencia.
Rasgos constantes de su narrativa
- Frecuentes oposiciones en el desarrollo de la acción y voces de los personajes.
- Desorden temporal y espacial: retrocesos, condensaciones temporales…
- Fusión de acontecimientos que pertenecen a espacios, tiempos, lugares y situaciones distintas.
- Superposición de diferentes voces del narrador.
La narrativa nos muestra la obra literaria como un todo global donde personajes y acontecimientos aparecen desde distintas perspectivas, como trozos del mundo que se interconexionan y se funden en un desorden que el lector debe reconstruir.
Primera etapa: realista
Sigue las ideas del realismo. Pertenecen a esta etapa las obras escritas entre Los jefes (1958) hasta Conversación en La Catedral (1969). El autor se acerca a las ideas marxistas y a la Revolución Cubana.
Su primer libro, Los jefes, fue escrito cuando tenía entre 17 y 21 años, y en él se esbozan temas como la adolescencia, el machismo y la violencia.
La ciudad y los perros (1962) supuso un hito en la comercialización del boom de la narrativa hispanoamericana. Es una denuncia de la opresión de la juventud en un centro militar y del machismo inculcado por los militares.