El Método Socrático: Mayéutica, Ironía y la Definición de la Verdad
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El Método Socrático: La Mayéutica y la Búsqueda de la Verdad
I. Sócrates frente a la Sofística: El Cuidado del Alma
Sócrates no necesitaba cobrar por su enseñanza y prefirió siempre el diálogo al discurso, y se opuso firmemente al relativismo y al escepticismo sofístico.
Si la sofística se preguntaba por el éxito, Sócrates lo hacía por el cuidado del alma, por la vida del ciudadano en la polis (ciudad-estado).
El Reconocimiento de la Ignorancia (Ironía Socrática)
El primer paso para llegar a saber algo consiste en el reconocimiento de la propia ignorancia. Sócrates iba por la plaza de Atenas preguntando qué es la piedad y qué es la justicia, y gustaba de dirigirse a los sabios para demostrar que estos no sabían.
Utiliza la interrogación; siempre haciendo preguntas, rompe el dogmatismo sofista, le hace dudar, le lleva a investigar, criticando las opiniones de los demás y admitiendo la propia ignorancia.
«Solo sé que no sé nada»
Esta es la frase atribuida a Sócrates. Significa que, siendo todos los seres humanos ignorantes, el más sabio es aquel que reconoce su ignorancia.
II. La Mayéutica: Dar a Luz la Verdad
En una segunda fase, la investigación de la verdad recibe el nombre de Mayéutica. Esto es, dar a luz la verdad.
La Mayéutica se define como:
- El arte de hacer preguntas de tal forma que el otro llegue a descubrir la verdad por sí mismo.
- La capacidad de extraer la verdad por uno mismo con la ayuda de la razón y el diálogo.
La Búsqueda de la Definición Universal
Entonces aparece la definición, el concepto. Llegar al fondo de las cosas. Definir es delimitar, sintetizar y llegar al término de un concepto.
Para combatir el relativismo sofístico, Sócrates empleaba los razonamientos inductivos y las definiciones universales.
Los razonamientos inductivos buscan el conocimiento de las cosas concretas para extraer lo universal. Esta generalización universal busca construir la definición, esto es, enunciar la esencia de la cosa.
III. El Oráculo de Delfos y la Verdadera Sabiduría
Un discípulo de Sócrates acudió al Templo de Delfos y preguntó al oráculo si existía algún hombre más sabio que Sócrates, y este respondió que no.
Sócrates, enterado, intentó encontrar un hombre más sabio, pero descubrió que la sabiduría era una máscara. El oráculo había acertado, porque la verdadera sabiduría es el reconocimiento de nuestras propias limitaciones.