Misericordia de Benito Pérez Galdós: Resumen y Personajes Principales
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Contexto de la Obra
La novela Misericordia, escrita por Benito Pérez Galdós, es una obra de tipo contemporáneo. Galdós narra la pésima situación en la que viven Doña Paca, una rica burguesa arruinada tras la muerte de su marido, y Benina, su criada. La historia se desarrolla en Madrid a finales del siglo XIX.
Resumen de la Trama
Primeros Días de Dificultades
Benina, una de las protagonistas principales, es una criada que pide limosna en las calles, junto a otros mendigos, al lado de una iglesia. Un día, el señor Carlos Moreno le dice que al día siguiente debe ir a visitarle en su casa. Benina, de camino a casa, se encuentra con Almudena, un ciego marroquí, al cual le pide un dinero para poder comer. Su señora no lo sabe, pero Benina pide limosna para que ella y su ama puedan subsistir, y por ello inventa la historia de que trabaja de criada en casa de Romualdo, quien supuestamente es un sacerdote que le da dinero.
La Decepción y la Venta del Libro de Cuentas
Pasados unos días, Benina va a casa de Carlos Moreno, donde se lleva una gran decepción al recibir únicamente un duro y una libreta para llevar los gastos mensuales. Luego, se encuentra en una cafetería a Almudena y este le cuenta la historia de un rey muy poderoso que puede dar todo el dinero que se desee. Benina vende el libro de cuentas mensuales que le había dado Moreno a una compañera de Almudena por tres pesetas.
Visita a Obdulia y la Historia del Rey Poderoso
Benina se dirige a casa de la hija de su ama, Obdulia, para darle dinero. Allí, se entretiene hablando con Frasquito Ponte y preparando el almuerzo para él y Obdulia. Al día siguiente, se encuentra con Almudena, que le sigue contando la historia del poderoso rey. Al regresar a casa, su ama le dice que recibió la visita de un dependiente de una tienda, que le reclamaba diez duros.
La Búsqueda de los Diez Duros y la Enfermedad de Frasquito Ponte
Al siguiente día, Benina va a dormir a casa de una amiga en busca de los diez duros. Pregunta por Frasquito Ponte y le cuentan que está enfermo. Benina va a una taberna en la que se encuentra el señor Ponte. Allí pregunta por Pitusa, la dueña, quien le muestra la habitación de Ponte. Benina aprovecha para pedir los diez duros a Pitusa, la cual le da unas joyas con la condición de devolverlas en ocho días. Benina se marcha llevándose a Ponte a su casa, donde, tras charlar con su ama, consigue que esta le acepte como invitado. Al otro día, Benina se encuentra a Almudena, que estaba muy enfadado por tener a Frasquito Ponte en su casa. Almudena llegó a pegarle con un palo en un ataque de ira, aunque después se disculpó y le dijo que quería casarse con ella.
La Nueva Casa de Almudena y el Encuentro con un Conocido de Romualdo
Al día siguiente, Benina visitó a Almudena, que se había cambiado de casa y ahora vivía en un barrio gitano. Benina salió camino a la Costanilla de San Andrés, donde trabajaba Frasquito, para contar la enfermedad de este. Yendo hacia allí, se encontró a un anciano que le dijo que conocía a Romualdo.
El Regreso de Almudena y la Herencia Inesperada
A los dos días, Almudena se repuso de sus heridas y volvió a la calle para pedir limosna junto a Benina. Al día siguiente, Doña Paca, la ama de Benina, recibió la visita de Romualdo, quien entregaba una gran fortuna en herencia. También recibió su parte Frasquito Ponte. Doña Paca le preguntó a Romualdo por Benina, y este le contestó que era una mendiga que pedía junto a un moro. Doña Paca se sobresaltó mucho al enterarse de la verdad sobre su criada.
La Muerte de Frasquito Ponte y las Palabras de Benina
Frasquito Ponte llegó un día a la nueva casa a expresar lo que pensaba de la injusticia de Juliana y, al salir, muere a causa del traumatismo que le había causado la caída que tuvo con el caballo. Como todo el mundo creía que Benina era una mujer santa, si le decía que no se preocupara por sus hijos, ese mal pensamiento se alejaría para siempre. Benina le dijo a Juliana lo que quería que le dijera, y los malos pensamientos desaparecieron, dejando a Juliana tranquila.