El Misterio de los Laberintos y la Búsqueda de Señales en Zyl
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Anunciación se hace visible
Iván se acuerda del papá de Ríos, quien tiene en un estante del garaje de su casa un cartel que dice: “COSAS QUE NO SIRVEN PERO QUE NO SE TIRAN”. Se acuerda de eso y guarda todo lo que estaba en la caja dentro de su mochila. Sigue su camino y se encuentra con su amiga del alma, Anunciación. Le cuenta todo lo que está pasando y, juntos, empiezan a dar vueltas a la manzana en búsqueda de señales. Les es difícil buscarlas, ya que no saben lo que están buscando.
De repente, ven que en el cine están dando tres películas: La momia, Las novias de Drácula y Teseo y el Minotauro. Esta última cuenta la historia de Teseo, Ariadna y el Minotauro:
- Los atenienses habían perdido la guerra contra Creta.
- Se habían comprometido a entregar cada 9 años a 7 varones y a 7 mujeres para alimentar al Minotauro.
- Vagaban perdidos en el laberinto hasta que el monstruo los mataba y los comía.
- Teseo, cansado del miedo, entró en el laberinto con un hilo que le dio Ariadna, mató a la bestia y salió gracias a su novia.
Iván recuerda a su mamá leyéndole este cuento y eso lo entristece mucho. Se queda pensativo. Se meten entonces en el cine; allí hay un túnel y, a través de este, Iván logra cruzar la calle usando la linterna.
Un péndulo para Maruk
Mientras Iván y Anunciación luchaban por salir del túnel, en Zyl, la gente combatía contra las plantas. Ríos y Lagos tenían la misión que Iván les había encomendado: buscar a la profesora Daimino y preguntarle qué sabía de los laberintos vegetales de Madame Aracne. Era tan brutal cómo las plantas tomaban Zyl, que un zorzal quedó con la espina de una planta atravesándole el corazón.
Ríos y Lagos pasaban por el almacén de Ramos Generales del griego, quien fiaba pero anotaba todo. Le dice a Ríos que su papá le debía una tijera de podar. De repente, escuchan gritos y se acuerdan de que la señora Maspero había comprado muchísimas semillas; su casa está tomada por plantas. Ríos y Lagos llegan con mucho esfuerzo a rescatarla, pero ella no quiere dejar su hogar. Les pide a los chicos que le traigan comida. Ellos la convencen y la llevan al colegio, donde ayudaban a la gente. La señora Maspero, muy coqueta, quería volver a su casa a rescatar su collar de perlas.
Iván y Anunciación avanzaban por el túnel hasta que se encuentran con una puerta. Prueban la llave que llevaban entre las cosas que Iván recibió en la caja y logran abrir. Llegan a una manzana donde había panadería, librería y jardín de infantes. Continúan buscando la señal del toro. En la segunda vuelta que dan a la manzana, ven un papel amarillo (volante) con los 12 signos del zodiaco donde decía: MARUK – ASTRÓLOGO – VIDENTE – HIPNOTIZADOR.
Entran y el que estaba en la oficina era el hijo del hipnotizador. Les cobra 100 pesos e hipnotiza a Iván con el péndulo, quien empieza a caminar sin rumbo. Termina —después de que automovilistas, ciclistas y peatones lo insultaran— en un local que vende cosas de porcelana, hasta terminar en la vidriera. Cuando abre sus ojos, Anunciación tenía un elefante de porcelana en la mano. Iván le dice: “¿Cómo? ¿No estábamos buscando un toro?”