Mitología Comparada: Teogonía y Antropogonía en las Culturas de la Antigüedad
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Estructuralismo Lingüístico y Análisis Semiótico del Mito
Claude Lévi-Strauss estudia la estructura interna del mito. Postula que, al igual que cualquier lengua posee unidades mínimas de significación (fonemas), el mito se compone de unidades mínimas de significación denominadas mitemas.
Dentro de esta corriente destaca el denominado Círculo de París, con autores como Marcel Detienne y Jean-Pierre Vernant.
Por otro lado, el análisis semiótico de Roland Barthes plantea que los mitos constituyen un lenguaje diferente al que usamos habitualmente, estando igualmente compuestos por unidades mínimas.
El Origen de los Dioses: Teogonías Comparadas
La Teogonía de Hesíodo
Escrita por Hesíodo en el siglo VIII a.C., es la fuente principal de la genealogía divina griega. Sin embargo, existen otras teogonías relevantes en el entorno mediterráneo y oriental:
Teogonía Hitita
Proveniente de los pueblos hurritas (Anatolia), describe cuatro generaciones de dioses:
- Alalu
- Anu
- Kumarbi: Quien castra a Anu y se come sus genitales, recibiendo la profecía: "tu hijo te destronará".
- Tesup
En el "Canto de Ullikumi", se narra la historia de un monstruo, hijo de Kumarbi con una roca, que es colocado sobre el hombro de Upelluri (figura similar al Atlas griego) de modo que no pueden separarlo. La diosa Istar (diosa oriental del amor) no consigue enamorarle. Finalmente, lo separan con una hoz. Otro mito relevante es el de Illuyanka, un dragón que lucha contra Tesup.
Teogonía Babilonia
Recogida en el poema "Enuma Elis" (inspirado en la teogonía sumeria), presenta a dos dioses primordiales: Tiamat (agua salada) y Apsu (agua dulce). Sus bisnietos, Anu y Ea, les resultan molestos, lo que lleva a que Ea mate a Apsu. En respuesta, Tiamat crea monstruos contra los que lucha Marduk (hijo de Ea). Marduk vence y divide el cuerpo de Tiamat en dos: su cabeza forma el cielo y su cuerpo la tierra.
Desarrollo de la Teogonía de Hesíodo
Hesíodo establece el origen a partir de cuatro entidades primordiales: Caos, Tierra (Gea), Tártaro y Eros.
- Del Caos (principios cósmicos sin forma) surgen Érebo y Noche.
- De Gea (principio cósmico con forma) surgen Ponto, Urano, Montes y Ninfas.
- De la unión de Érebo y Noche nacen el Éter y el Día.
De la unión de Urano y Gea nacen los 12 Titanes, los 3 Cíclopes y los 3 Hecatónquiros. Urano, por temor, no deja salir a sus hijos del seno materno. Crono, el más joven, lo castra: de la sangre caída sobre la tierra nacen los Gigantes, las Melíades y las Erinias; del miembro viril arrojado al mar nace Afrodita.
Crono, tras encadenar a los Hecatónquiros y Cíclopes, se une a Rea y engendra a Hestia, Deméter, Hera, Hades, Poseidón y Zeus. Crono devora a sus hijos para evitar ser destronado, excepto a Zeus, quien es ocultado y amamantado por la cabra Amaltea. Al crecer, Zeus obliga a Crono a vomitar a sus hermanos.
El Origen del Hombre: Antropogonía
La Antropogonía explica el surgimiento de la humanidad mediante varios mecanismos:
- Emersión: El hombre surge o emerge directamente de la tierra.
- Formación o creación: Una deidad modela o crea al ser humano.
- Sacrificio: La sangre de un dios degollado entra en contacto con otro elemento para dar vida.
Mitos de Creación y Destrucción
Según Hesíodo, el origen de las mujeres se personifica en Pandora. Asimismo, existe la teoría del Diluvio Universal protagonizada por Pirra y Deucalión. Para repoblar la tierra tras el desastre, lanzaron piedras (consideradas los "huesos de sus abuelos") tras de sí, de las cuales surgieron los hombres y mujeres (un mito de emersión).
Las Autoctonías son mitos sobre el origen de personas vinculadas a un lugar específico, como los Mirmidones (nacidos de hormigas en Egina) o Erictonio (nacido de la tierra tras el intento de Hefesto de poseer a Atenea).
La visión órfica propone un origen dual: Dioniso es engañado por los Titanes, quienes lo devoran. Zeus los fulmina con su rayo y, de las cenizas resultantes, nacen los hombres, poseyendo así una parte divina y una parte titánica.
Las Cinco Edades del Hombre según Hesíodo
Hesíodo describe la decadencia de la humanidad a través de cinco etapas:
- Edad de Oro: Los hombres no mueren, se convierten en démones que hacen el bien.
- Edad de Plata: Seres soberbios que se convierten en démones infernales.
- Edad de Bronce: Hombres terribles y belicosos que terminan por aniquilarse entre sí.
- Edad de los Héroes: Valientes y de corazón noble.
- Edad de Hierro: La época actual, caracterizada por la fatiga y el sufrimiento.