Modelos de Estado de Bienestar: Liberal, Socialdemócrata, Conservador y Mediterráneo
Modelos de Estado de Bienestar
A grandes rasgos podemos diferenciar el planteamiento minimalista, que conlleva un Estado de Bienestar asistencial, el maximalista, base para los Estados de Bienestar socialdemócratas, así como el conservador y la versión mediterránea.
Minimalista
Estado de Bienestar promovido por partidos liberales. Las políticas sociales tienen una función subsidiaria respecto al mercado, que es el principal encargado de la prestación de servicios en el ámbito de la educación, sanidad y pensiones. Desde una perspectiva liberal, los objetivos de igualdad pueden entrar en conflicto con la eficacia económica.
Maximalista
Estado de Bienestar promovido por partidos socialdemócratas, donde los servicios suelen ser públicos, atendiendo al principio de igualdad de oportunidades. Los objetivos de igualdad son una buena condición para el funcionamiento de la economía, por cuanto garantiza la cohesión social.
Noruega
Conservador
Surge a partir de consideraciones maximalistas. Ha servido como referencia para la construcción y desarrollo de la mayor parte de los Estados de Bienestar de nuestro entorno. Es un modelo de Estado de Bienestar que pretende ser maximalista, pero con diferencias referentes a los términos de capacidad redistributiva y su reducción de las desigualdades. Aunque cuenta con sistemas públicos en materia de educación y sanidad, presenta la necesidad de depender del carácter contributivo, lo que hace depender los derechos sociales de la participación laboral, de tal manera que el disfrute de las pensiones es una función con respecto al tiempo de permanencia en el empleo.
Francia y Alemania suelen ir asociados a mercados de trabajo altamente regulados y protegidos, pero con poca capacidad de generación de empleo, por lo que las líneas de división social tienden a separar a los trabajadores internos o estables de los externos o precarios.
Socialdemócrata
Basado en la idea de un Estado de Bienestar maximalista, lo encontramos en Escandinavia. Se caracteriza por superar las fallas del modelo conservador, gracias a estas dos características: mediante políticas de pleno empleo, que estimulan el proceso de incorporación de la mujer al mercado de trabajo, lo que permite obtener más ingresos al Estado, y permite sustituir los criterios contributivos por una aplicación universalista del principio de ciudadanía, en virtud de la cual, los derechos sociales funcionan con independencia del mercado.
Asistencial
Los mercados de trabajo suelen estar poco regulados, con un bajo nivel de protección, lo que suele dar lugar a segregación ocupacional, según la cual, ciertos colectivos sociales pasan a ocupar los segmentos inferiores del mercado laboral. El efecto combinado de la segregación ocupacional y de la baja protección social, conduce a la división interna de las clases trabajadoras, lo que puede traducirse en problemas de desafección política y baja participación electoral.
España
Está entre el modelo conservador y el modelo mediterráneo. Guarda características similares con varios países del sur de Europa. Se caracteriza por la dualidad entre la generosidad de los beneficios contributivos y la escasa importancia de las prestaciones asistenciales. Un sistema redistributivo sesgado a favor de los mayores y en perjuicio de los sectores jóvenes.
Tendencia a dejar en manos de las familias decisiones y capacidades que en otros casos han sido desfamiliarizadas y transferidas a otras instituciones, sean del mercado o del Estado.
El problema al que se enfrenta actualmente es la falta de referencias y alternativas a la familia nuclear tradicional ante la disolución que se están produciendo de las estructuras familiares patriarcales.