El Movimiento Obrero y la Crisis de la Restauración en España (1900-1917)

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El Movimiento Obrero

En la primera década del siglo XX, el movimiento obrero era débil; las organizaciones, aún incipientes, se estructuraban en sociedades de socorro mutuo, de oficios y de resistencia. El movimiento obrero estaba dividido en dos corrientes:

  • Anarquismo: Se caracterizaba por su negativa a participar en política y su rechazo al reformismo social. Existían dos tendencias: los partidarios del sindicalismo y los partidarios de la estrategia terrorista. La organización Solidaridad Obrera utilizaba la huelga general como principal arma de lucha. La unificación del anarquismo se consolidó con la formación de la CNT (Confederación Nacional del Trabajo) en 1910.
  • Socialismo: Representado por el PSOE y la UGT. El cambio de estrategia se produjo tras la Semana Trágica y se inició la colaboración con sectores republicanos, conformando la Conjunción Republicano-Socialista en 1909. En 1910, Pablo Iglesias fue elegido diputado.

La Primera Guerra Mundial y sus consecuencias

El impacto de la Primera Guerra Mundial

El gobierno conservador de Eduardo Dato declaró la neutralidad de España, y las preferencias de los españoles se dividieron en dos tendencias:

  • Los aliadófilos (sectores liberales y democráticos).
  • Los germanófilos (vinculados a los sectores conservadores).

La neutralidad favoreció una espectacular expansión económica, provocando así una expansión industrial, una fuerte acumulación de capitales y un aumento de precios. Sin embargo, los salarios no subieron con la misma rapidez, lo que provocó un descenso del nivel de vida de los obreros y una creciente agitación social. La crisis económica y social aceleró la descomposición del sistema de turno y de los partidos dinásticos.

La crisis de 1917

En el verano de 1917, el sistema político de la Restauración pasó por su peor momento al confluir tres conflictos simultáneos:

  • La crisis militar (Las Juntas de Defensa): Provocó el descontento de la clase militar debido a la reforma del gobierno basada en la reducción de la oficialidad y el sistema de ascensos que favorecía a los militares destinados en África. Se organizaron a través de la formación de las Juntas de Defensa y el gobierno acabó cediendo a su presión.
  • La crisis política (La Asamblea de Parlamentarios): Ante la suspensión de las garantías constitucionales, la censura y el cierre de las Cortes, el líder Francesc Cambó convocó a los diputados a una Asamblea de Parlamentarios con el objetivo de realizar una reforma constitucional. El reducido apoyo y el rechazo por parte de las Juntas permitieron al gobierno disolverla.
  • La crisis social (La huelga general de agosto): Ante la crisis económica provocada por la inflación y la agitación política, la UGT y la CNT convocaron una huelga general revolucionaria con el objetivo de implantar una república democrática.