El Movimiento Obrero y el Socialismo en el Siglo XIX: Orígenes, Ideologías y Contexto Científico
Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 3,92 KB
Orígenes del Movimiento Obrero
Las revoluciones liberales de principios del siglo XIX, que defendían la primacía del individuo frente al Estado, se mostraron insuficientes para dar satisfacción a la inmensa masa de población que vivía en condiciones miserables (sin educación, sin sanidad, sin elementos básicos en sus viviendas como el alcantarillado…), sin ningún tipo de legislación que velara por sus intereses (sin ningún derecho frente al despido libre, sin protección frente a situaciones de viudedad, invalidez, desempleo, orfandad…) y a la que se negaba el derecho a participar en asuntos políticos (el derecho a voto, por ejemplo). Para hacer frente a esta situación, surgieron las organizaciones obreras e ideologías políticas de corte socialista.
En un primer momento, el movimiento obrero fue algo espontáneo, contra los empresarios y la nueva industria que ponía en peligro los puestos de trabajo. Poco a poco fueron surgiendo asociaciones (los sindicatos) con el objetivo de defender los derechos de los trabajadores y auxiliar a sus miembros en caso de enfermedad, vejez o especiales dificultades económicas. En 1864 se funda la Asociación Internacional de Trabajadores (la Primera Internacional) y en 1889 la llamada “Segunda Internacional”.
El Socialismo: Una Respuesta a la Desigualdad
El socialismo es un movimiento social (teórico y práctico) surgido para luchar contra las desigualdades económicas, consecuencia del liberalismo económico.
Entre las primeras corrientes socialistas destacan el anarquismo, que lucha no solo contra las desigualdades económicas sino contra el Estado y toda forma centralizada de poder, y el socialismo utópico, que pretendía reformar el sistema social basándolo en la buena voluntad de los seres humanos, capaces de convivir de forma pacífica y basándose en la colaboración común.
El Comunismo y el Socialismo Científico
El comunismo se caracteriza por la defensa radical de la igualdad económica, el derecho al trabajo y el reparto equitativo de los beneficios. El movimiento comunista recibió un impulso decisivo a partir de la obra de Karl Marx y Friedrich Engels. Engels fue quien acuñó el término “socialismo utópico” para designar los socialismos basados en la buena voluntad, denominando el desarrollado por Marx y él mismo como “socialismo científico”.
Contexto Científico del Siglo XIX
La ciencia experimentará, durante el siglo XIX, un gran avance en todos los ámbitos. Hacia finales del XVIII, aún se hacía una distinción entre fenómenos mecánicos y las explicaciones sobre la energía (la luz, el calor, la electricidad, el magnetismo…). La física de principios del XIX conseguirá extender la explicación mecanicista también a la energía, llevando a su culminación la mecánica clásica, que será cuestionada a principios del XX por el modelo de la mecánica relativista y cuántica.
Destacarán, en el ámbito de la física:
- La influencia de Laplace por lograr una explicación matemática y unificada del mundo físico.
- La teoría analítica del calor de Joseph Fourier.
- La conexión entre electricidad y magnetismo establecida por Oersted.
- La relación establecida entre la propagación ondulatoria de la luz y la propagación de la acción electromagnética y calorífica por Ampère.
- La ley de la conservación de la energía de Helmholtz.
- La teoría del campo electromagnético de Maxwell, entre otros.
La aparición del modelo evolucionista de Darwin, junto con el descubrimiento de las leyes de la herencia por Mendel, supondrán una revolución radical en el paradigma de la biología. En microbiología, destacarán las aportaciones de Louis Pasteur, descubridor del concepto de inmunidad.