Movimientos de Vanguardia en Europa, España e Hispanoamérica: Ruptura y Renovación Artística del Siglo XX
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Las Vanguardias en Europa, España e Hispanoamérica: Un Movimiento de Ruptura
Las vanguardias artísticas y literarias surgieron en un contexto histórico de profundas transformaciones. Los acontecimientos más relevantes que influyeron en este movimiento son:
- La Primera Guerra Mundial (1914-1918)
- El triunfo de la Revolución Rusa (1917)
- La crisis económica de la Gran Depresión (1929)
Estos eventos supusieron un rechazo al sistema liberal que había caracterizado a la sociedad burguesa. En España, durante el reinado de Alfonso XIII (1902-1931), la corona se desprestigió debido a la crisis económica, lo que llevó a la proclamación de la II República.
Características Fundamentales de las Vanguardias
Las vanguardias supusieron una ruptura radical con el arte anterior, difundiendo sus propuestas a través de manifiestos. Adoptaron una nueva concepción del arte, alejada del realismo y del racionalismo como vías de conocimiento del mundo. Su objetivo era crear una realidad plástica o verbal no imitativa, distinta de la realidad objetiva.
Buscaron la transgresión y cultivaron lo absurdo mediante el juego y el uso ilimitado de la imaginación. Emplearon técnicas rompedoras y experimentales, tales como:
- El caligrama
- El cadáver exquisito
- El collage
- La poesía fonética
Con estas innovaciones, buscaban escandalizar al público burgués. Por ello, su arte fue, en gran medida, minoritario.
Principales Movimientos de Vanguardia en Europa
Futurismo (1909)
El escritor italiano Filippo Tommaso Marinetti publicó su manifiesto fundacional en 1909. Este movimiento exaltó con optimismo la civilización mecánica, la técnica y el deporte, convirtiéndolos en temas artísticos centrales.
Cubismo (1913)
Surgió en 1913. Su principal representante literario fue Guillaume Apollinaire. Se caracterizó por el uso de diferentes perspectivas, el collage y el caligrama, fragmentando la realidad para ofrecer múltiples puntos de vista.
Dadaísmo (1916)
Nació en Zúrich en 1916, encabezado por el poeta Tristan Tzara. Su nombre, que procede del balbuceo de un niño, reflejaba su espíritu irreverente. Los dadaístas se rebelaron contra el racionalismo y propusieron liberar la fantasía a través del juego, el humor y un lenguaje intencionadamente incoherente, cuestionando los valores establecidos.
Surrealismo (1924)
André Breton publicó el primer manifiesto en 1924. Este movimiento partió de las teorías de Sigmund Freud sobre el subconsciente (la parte de nuestra mente donde se oculta lo reprimido por la educación y la religión, y que representa deseos que afloran a través de los sueños, por lo que estos deben ser estudiados).
Los surrealistas utilizaron la metáfora insólita y la imagen onírica, con significados alejados de la realidad objetiva, pero profundamente expresivos y emocionales.
Inicialmente, algunas de estas propuestas fueron consideradas muy teóricas y alejadas del público (fenómeno conocido como la deshumanización del arte). Sin embargo, con el surrealismo y su propuesta de explorar el «yo» más profundo del ser humano, el arte volvió a situar al individuo como centro de su investigación (un proceso de rehumanización).