Mujeres en la Argentina del Siglo XIX: Prostitución, Trabajo y Lucha por la Emancipación

Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 6,46 KB

La Mujer en la Argentina del Siglo XIX: Un Vistazo a la Prostitución y la Trata de Blancas

El estudio de Donna Guy, Sexo Peligroso, nos sumerge en la compleja realidad de la mujer a fines del siglo XIX en Buenos Aires, una ciudad tristemente conocida por la trata de blancas. Muchas mujeres europeas, en situación de vulnerabilidad, se encontraban perdidas en este contexto.

Desaprobación Europea y Migración Femenina

Existía una marcada desaprobación europea de la inmigración femenina. Mientras se fomentaba la llegada de hombres, la de mujeres era restringida, bajo la presunción de evitar la mezcla de razas, una generalización común de la época.

La Trata de Mujeres Judías y Francesas

Hacia 1870, judíos, especialmente de Polonia y Rusia, temiendo los pogromos y huyendo de la pobreza en Europa, escaparon a diferentes partes del mundo, principalmente a Buenos Aires. Allí, eran engañadas por "rufianes" o lo que hoy conocemos como proxenetas, generalmente de origen judío-polaco, judío-ruso o francés, quienes las esclavizaban. Otros proxenetas viajaban directamente a Polonia, Rusia o Francia para reclutarlas. Aunque la mayoría de las mujeres que llegaban a Buenos Aires no terminaban en la prostitución, una fracción considerable sí lo hacía, destacándose las judías de Europa del Este y las francesas.

Legalización de la Prostitución y Control Social

En 1875, la prostitución fue legalizada en la provincia de Buenos Aires. A pesar de los esfuerzos de los países europeos por combatir esta actividad, para los argentinos esta legalización era una forma de proteger a las "mujeres decentes" debido a la alta densidad masculina y de controlar la prostitución. Recién en 1920 aumentó el número de prostitutas argentinas, lo que podría explicarse por la naturalización de las extranjeras o por un leve estancamiento en la inmigración.

Resistencia y Legislación contra el Proxenetismo

Las mujeres ofrecieron resistencia contra el proxenetismo, instando a huir de los burdeles y a pedir auxilio policial. El escritor francés Víctor Hugo, por su parte, realizó una semblanza sobre la esclavitud y la prostitución forzada. En 1904, se firmó en París un acuerdo internacional contra la prostitución. En Argentina, en 1903, surgieron los primeros proyectos de ley contra la trata de blancas, proponiendo una edad mínima de 18 a 21 años.

La Ley Palacios de 1913

La Ley Palacios de 1913 fue un hito importante. Esta ley encarcelaba a rufianes y/o proxenetas, o a cualquier familiar que obligara a niñas, jóvenes o mujeres adultas a prostituirse. En tales casos, también contemplaba una compensación económica para las víctimas. No obstante, muchos diputados justificaban la prostitución legal en Buenos Aires, argumentando que su prohibición no la eliminaría. Las posiciones feministas de la época sostenían que la mujer era capaz de tomar sus propias decisiones y no siempre era una víctima.

Trabajo Femenino y Feminismo en la Argentina del Siglo XIX y Principios del XX

El trabajo de Lavrin, Trabajo y Feminismo, aborda la inserción de la mujer en el ámbito laboral y el surgimiento de los movimientos feministas.

La Mujer en la Industrialización Argentina

La industrialización argentina, que requería mano de obra, incluyó a la mujer desde fines de la década de 1860, pero con abusos y vejaciones: la mayoría trabajaba 10 horas diarias, y en algunos casos hasta 14. Este fenómeno fue muy preponderante en el Cono Sur. Además, se consideraba que la mujer era más preocupada y concentrada en sus labores, no faltaba al trabajo, era más sumisa y trabajaba por la mitad del sueldo del hombre, lo que generaba una predilección por la mano de obra femenina. Para la mujer de escasos recursos, el trabajo en la industria era más una necesidad que una opción, ya que el sueldo del hombre ya no alcanzaba, por lo que ambos debían trabajar para la subsistencia familiar.

Visiones sobre el Trabajo Femenino

  • Anarquistas y Socialistas: A anarquistas y socialistas no les agradaba que la mujer trabajara, considerándolo competencia desleal. Además, una mujer con dinero amenazaba la autoridad del marido.
  • Conservadores: Para los conservadores, el trabajo femenino también era problemático, pues lo veían como una traición a los valores hogareños.

Para trabajar, la mujer necesitaba el permiso del padre o del marido. Cabe destacar que Chile no sufrió una inmigración foránea masiva, pero sí una migración campo-ciudad que llenó el cupo de las industrias.

Corrientes Feministas y Desigualdad Salarial

Existían dos tipos de feministas:

  • Las liberales consideraban positivo el trabajo femenino porque contribuía materialmente al progreso nacional.
  • Las socialistas, fundamentalmente mujeres de clase media, valoraban la independencia económica que este les proporcionaba, pero se quejaban de la poca protección social, las largas horas de trabajo, las malas condiciones laborales y los bajos salarios.

En la época se creía, especialmente el educador argentino Octavio Bunge, que la mujer debía ganar menos porque era inferior tanto física como intelectualmente al hombre, considerándolo un hecho biológico. Las primeras leyes laborales para mujeres y niños en el siglo XX se hicieron bajo el pretexto de reglamentar la labor de los "débiles". Pagar la mitad del sueldo obligaba a la mujer a seguir siendo dependiente del marido. Se criticaba a la mujer que demandaba derechos, argumentando, en parte por lo expuesto anteriormente, que la política no era "cosa de mujeres".

El Anarco-Feminismo y el Debate Político

La izquierda enarboló la causa de las mujeres en Argentina entre 1865 y 1920, con una ventaja anarquista sobre los socialistas. De ahí surge el anarco-feminismo, con figuras como Virginia Bolten, a pesar de los problemas con los anarquistas varones. El sufragio universal masculino abrió el debate sobre el rol de la mujer en la sociedad, quien, a pesar de su creciente participación laboral, se veía excluida de derechos políticos bajo argumentos como la exención del servicio militar.