El Nacimiento de las Naciones: Unificación de Italia y Alemania en el Siglo XIX
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Las Unificaciones de Italia y Alemania (Siglo XIX)
Los Orígenes de la Unificación Italiana
Factores Clave
- Bases ideológicas y culturales: Impulso del movimiento cultural conocido como Risorgimento.
- Intereses económicos: Necesidad de un mercado unificado para la industria y el comercio.
- Oposición al dominio austriaco: El Imperio Austriaco controlaba gran parte del norte de Italia.
- Aparición de sociedades secretas (como los carbonarios).
Tendencias Unificadoras Propuestas
- Opción Republicana: Proclamación de una república, idea defendida por Giuseppe Mazzini, quien había protagonizado los primeros brotes nacionalistas en Italia.
- Opción Confederal: Una confederación de estados bajo el liderazgo del Papado, propuesta por Vincenzo Gioberti.
- Opción Monárquica (Triunfadora): La unificación en torno al Reino de Piamonte-Cerdeña. Esta fue la que terminó por imponerse. El artífice del proyecto fue el conde Camilo Benso di Cavour, jefe de gobierno con Víctor Manuel II. El proyecto se basó en la estabilidad política y la pujanza económica.
Etapas del Proceso de Unificación Italiana
- 1859: Incorporación de Lombardía.
- 1860-1861: Expansión Central y Meridional:
- Incorporación de Parma, Módena y Toscana (mediante plebiscitos).
- Una expedición dirigida por Giuseppe Garibaldi (los Camisas Rojas) derrocó a los Borbones de Nápoles y cedió el reino a Piamonte.
- 1866: Incorporación de Venecia, tras la derrota de Austria.
- 1870: Incorporación de Roma. Roma fue nombrada capital del nuevo estado, poniendo fin a los Estados Pontificios.
Consecuencias de la Unificación Italiana
- Establecimiento de una Monarquía Parlamentaria.
- La Iglesia Católica pierde sus territorios (la llamada Cuestión Romana).
- Persistencia de profundas diferencias socioeconómicas entre el norte industrializado y el sur agrario.
La Unificación Alemana
Los Orígenes y las Opciones de Unidad
Dado que los movimientos revolucionarios no lograron la unificación, el camino hacia la unidad nacional se centró en dos opciones principales, que generaron la rivalidad entre austriacos y prusianos:
- Gran Alemania: Liderada por el Imperio Austriaco.
- Pequeña Alemania: Encabezada por Prusia, que excluiría a Austria.
El proceso unificador fue dirigido por la monarquía prusiana de Guillermo I. Su principal artífice fue el canciller Otto Von Bismarck, quien presidió el gobierno desde 1862 y aglutinó los sentimientos nacionalistas en torno a Prusia bajo la política de "sangre y hierro".
Etapas del Proceso de Unificación Alemana
- Guerra de los Ducados (1864): Guerra contra Dinamarca por los ducados de Schleswig y Holstein. Tras la victoria, Schleswig quedó bajo el control prusiano y Holstein bajo tutela austriaca.
- Guerra Austro-Prusiana (1866): Victoria sobre Austria en la Batalla de Sadowa. Austria quedó excluida del proceso de integración alemana.
- Guerra Franco-Prusiana (1870-1871): Tras la victoria en la Batalla de Sedán, Bismarck proclamó en Versalles el Segundo Reich Alemán. Guillermo I fue nombrado Kaiser (emperador). Los territorios de Alsacia y Lorena pasaron a ser alemanes.