Los nacionalismos y el movimiento obrero en la España de finales del siglo XIX
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Orígenes y Evolución de los Nacionalismos
A finales del siglo XIX, en un contexto de cambio social y político, surgen en España diversos movimientos nacionalistas y regionalistas. Estos movimientos, precedidos por un resurgir cultural propio en cada región, buscaban la defensa de su identidad y autonomía frente al centralismo del Estado.
El Nacionalismo Vasco
En 1895, Sabino Arana funda el Partido Nacionalista Vasco (PNV). Su ideología se basaba en:
- La defensa de los fueros como derechos históricos del pueblo vasco.
- La exaltación de la identidad vasca, considerándola diferente y superior a la española.
- La búsqueda de la independencia política del País Vasco.
El surgimiento del nacionalismo vasco se explica por:
- La reacción de los sectores rurales y tradicionales ante la industrialización y la llegada de inmigrantes españoles.
- El centralismo de la Restauración y la supresión de los fueros vascos.
El Catalanismo
El catalanismo político tiene algunos hitos importantes:
- La presentación del Memorial de Greuges (1885) a Alfonso XII, que defendía el proteccionismo industrial y el derecho catalán.
- La creación de la Unió Catalanista en 1891, con Prat de la Riba como principal ideólogo.
- La redacción de las Bases de Manresa (1892), un programa que defendía el reconocimiento de Cataluña como nacionalidad dentro de España.
- La fundación de la Lliga Regionalista en 1901, liderada por Francesc Cambó, que representaba a la burguesía catalana y abogaba por un catalanismo moderado.
El Regionalismo Gallego
En la década de 1880, surge un regionalismo gallego apoyado por propietarios agrarios y comerciantes. Se distinguen dos tendencias:
- La tradicionalista y antiliberal de Alfredo Brañas.
- La nacionalista, liberal y democrática de Manuel Murguía.
El Movimiento Obrero y Campesino
A finales del siglo XIX, el movimiento obrero y campesino en España se vio influenciado por las corrientes ideológicas internacionales. Las dos principales fueron el anarquismo y el socialismo.
El Anarquismo
El anarquismo bakuninista fue la ideología obrera más influyente durante la Restauración. Sus principales características eran:
- Oposición al capitalismo, el Estado, los partidos políticos, la familia burguesa y la Iglesia.
- Difusión en España por Giuseppe Fanelli durante el Sexenio Democrático.
- Gran implantación en la España mediterránea, especialmente entre el campesinado andaluz y los obreros catalanes.
- Organización en la Federación de Trabajadores de la Región Española (FTRE) en 1881.
Tras los episodios de la"Mano Negr", donde se les atribuyeron diversos actos violentos, los anarquistas fueron duramente reprimidos. En la década de 1890, algunos grupos adoptaron la estrategia de la , llevando a cabo atentados como el asesinato de Cánovas del Castillo en 1897. Esto provocó una fuerte represión y la creación de la primera Ley Antiterrorista en España. A principios del siglo XX, surgió una corriente anarcosindicalista que defendía la acción sindical y la huelga general. Esta corriente sería clave en la fundación de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) en 1910.
El Socialismo
El socialismo, aunque minoritario en sus inicios, fue ganando terreno a finales del siglo XIX. Su desarrollo en España se caracterizó por:
- Introducción del marxismo por Paul Lafargue.
- Fundación del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en 1879 por Pablo Iglesias, junto a obreros e intelectuales.
- Creación de la Unión General de Trabajadores (UGT) como sindicato afín al PSOE.
- Defensa de los derechos del proletariado y la supresión de las clases sociales mediante la eliminación de la propiedad privada de los medios de producción.
A partir de la Semana Trágica de 1909, el PSOE incrementó su colaboración con los republicanos. En 1910, Pablo Iglesias se convirtió en el primer diputado socialista en las Cortes españolas.