Nietzsche: Crítica a la Metafísica Occidental y la Esencia del Arte Trágico

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Noción 2: Los conceptos supremos y el concepto de Dios

En su crítica a la tradición filosófica y cristiana de Occidente, Nietzsche considera que uno de los rasgos de la idiosincrasia de los filósofos es la confusión de «lo último con lo primero». Son los conceptos supremos que los filósofos, en su rechazo al devenir, han acuñado: lo estático, lo absoluto.

La mayoría de los filósofos (desde Parménides y Platón) han hecho un uso muy equivocado de la razón: la han ejercido en contra de la vida, desconfiando de los sentidos y juzgando que lo que percibimos es falso. Han juzgado que tales conceptos no pueden haber devenido; es decir, son la realidad primordial que fundamenta cualquier otra. Según su interpretación del mundo, el ser se opone al devenir.

Si no han devenido, han de ser causa de sí mismos, son eternos y necesarios. Entre los filósofos del pasado, a los que Nietzsche critica irónicamente, están los filósofos cristianos medievales. Estos denominan trascendentales a los conceptos supremos:

  • Ser
  • Unidad
  • Verdad
  • Bondad

Consideran que se pueden aplicar a todas las cosas, pero se aplican sobre todo a Dios como ser supremo. Han forjado el concepto de Dios como causa en sí y de sí mismo.

Noción 3: El arte trágico y lo dionisiaco

Nietzsche se esfuerza por mostrar que el artista trágico no es decadente ni pesimista, como el cristianismo y la mayoría de los filósofos del pasado, sino dionisiaco, puesto que el arte (en particular el arte trágico) es una afirmación vital, que no divide la realidad en dos mundos (verdadero y aparente), sino que la apariencia que él estima y plasma en sus obras es la única realidad, recreada por el artista.

El artista trágico no rechaza el devenir, puesto que expresa en su obra la alegría, el dolor, el éxito y el fracaso. En este sentido, el artista trágico es dionisiaco, no apolíneo (como Platón y todos los filósofos hasta la época de Nietzsche).

La dualidad de los dioses griegos

Para entender la asociación entre estos conceptos, hay que considerar la distinción nietzscheana entre los dioses griegos:

  • Dioniso: Representa los valores de la vida, el flujo y el desenfreno.
  • Apolo: Representa la forma, la medida y el orden.

La tragedia clásica griega expresa, a la vez, lo apolíneo y lo dionisiaco.

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