El Nomos y la Physis: Explorando el Origen de las Leyes y la Moral

Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Griego

Escrito el en español con un tamaño de 2,74 KB

El Significado del Nomos

En su acepción más general, el término griego nomos significa la ley, el conjunto de normas políticas e instituciones establecidas que acata y por las cuales se rige una comunidad humana. El pensamiento mítico-religioso afirmaba que las leyes e instituciones proceden de los dioses. En consonancia con su función racionalizadora, la filosofía abandonó pronto esta explicación mítica sobre el origen del nomos. La filosofía se halla siempre radicada en un marco social, en un conjunto de experiencias de carácter socio-político. En tiempo de los sofistas, la experiencia se vio influida por tres factores:

  1. El contacto continuado con otros pueblos y culturas.
  2. La fundación de colonias.
  3. Su propia experiencia de cambios sucesivos de constitución.

Estas experiencias llevaron a los sofistas a abandonar la teoría heraclítea del nomos vinculado al orden del universo, promoviendo en ellos la convicción de que las leyes y las instituciones son el resultado de un acuerdo o decisión humana. El término griego nomos vino así a significar el conjunto de leyes y normas convencionales por oposición al término physis, que expresa lo natural, las leyes y normas ajenas a todo acuerdo o convención y que tienen su origen en la propia naturaleza humana.

Carácter Convencional, No Natural, de las Normas Morales

Los sofistas defendían el carácter convencional no solamente de las instituciones políticas, sino también de las normas morales: lo que se considera bueno y malo. Los sofistas contaban con un argumento doble:

  1. La falta de unanimidad acerca de qué sea lo bueno.
  2. La comparación entre las leyes y normas morales vigentes y la naturaleza humana.

Lo único verdaderamente absoluto e inmutable es la naturaleza humana. Y puesto que la naturaleza es dinámica, es decir, es el principio de las actividades y operaciones propias de un ser, sólo será posible conocer la naturaleza humana observando cuál es el modo propio e intrínseco de comportarse los hombres. La búsqueda del modo propio natural de comportarse está condicionado por el aprendizaje, por las normas y hábitos que nos han sido inculcados a lo largo de nuestra vida. Los sofistas utilizaban el niño y el animal como ejemplos de lo que es la naturaleza humana prescindiendo de los elementos culturales adquiridos. De estos dos modelos deducen que sólo hay dos normas naturales de comportamiento: la búsqueda del placer y el dominio del más fuerte. Al ir contra ambas normas, la moral vigente es antinatural. No es solamente convencional, sino que además es contraria a la naturaleza, según los últimos y más radicales de los sofistas.