Novela picaresca y teatro barroco: honor, honra y escena teatral del Siglo de Oro
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1.1 La novela picaresca
El género continuó y afianzó la estructura novelesca de El Lazarillo:
Relato autobiográfico y origen humilde del protagonista.
Explicación desde el pasado de una situación de deshonor aceptada o superada por el personaje.
La lucha por la supervivencia como motor de la vida del pícaro.
Por su parte, Quevedo, en su novela El Buscón, culmina el proceso. Destaca en dos sentidos:
Por una parte, rompe con el modelo de la novela picaresca al presentar a personajes caricaturescos y al evitar la intención moralizante.
Por otra parte, acumula en el texto la riqueza de los recursos retóricos barrocos: hipérboles, juegos de palabras, antítesis y contrastes.
2. El teatro barroco
El teatro presentó la renovación más importante respecto al Renacimiento, tanto en contenidos como en aspectos formales. Se puede afirmar que el género dramático superó en cantidad y en calidad la producción existente hasta entonces.
2.2 Temas: el honor, la honra y el amor
El honor era privilegio de los nobles, heredado y fundamentado en el valor y el linaje de los antepasados.
La honra era una virtud personal que no se heredaba y que se sustentaba en la opinión que los demás tenían de uno mismo. El honor y la honra tuvieron en la comedia española del Barroco un valor absoluto, equiparable a la vida; su quiebra equivalía a la muerte social.
El amor: la conquista amorosa es otro de los ejes temáticos de muchas comedias, con enredos y argucias. Las historias de amor se daban entre nobles y, paralelamente, entre criados.
Escenario y patio
Escenario: situado en la parte opuesta que daba a la calle. Debajo se hallaba el foso; allí la compañía guardaba sus cosas; también servía de vestuario para los hombres. Tras el escenario estaba el vestuario de las mujeres.
El escenario disponía de cortinas en su fondo que ocultaban uno o dos corredores altos y los vestuarios. También tenía una trampilla por la que aparecían diversos efectos especiales o elementos de tramoya.
Patio: delante del escenario se instalaban unas pocas filas de asientos y bancos. Detrás de ellas se colocaban los mosqueteros: público masculino que presenciaba la representación de pie (soldados, pícaros...). Eran las localidades más baratas.