Obras Maestras del Barroco: Bernini y Velázquez en Contexto Histórico
Éxtasis de Santa Teresa
Autor: Gian Lorenzo Bernini (1598-1680)
Cronología: 1647-1652
Técnica: Talla
Materiales: Mármol de Carrara, piedra, bronce y oro
Estilo: Barroco
Dimensiones: 3,5 m de altura
Localización: Capilla Cornaro, Iglesia de Santa María della Vittoria, Roma
Bernini consigue unir arquitectura, escultura y pintura para formar un magistral espacio escenográfico. El Éxtasis no se puede entender sin el marco que lo rodea. La capilla, saturada de mármoles y jaspes, es un teatro a cuyos palcos se asoman los miembros de la familia Cornaro, y el Éxtasis sería el escenario.
Santa Teresa está en trance y espera que el ángel la traspase con la lanza de fuego. El ángel tiene una sonrisa leonardesca enigmática y maliciosa. Toda la escena se basa en el relato personal de la propia Santa Teresa. La emoción se plasma en su cuerpo desmayado, el abandono de sus pies y manos, su cabeza caída hacia atrás, los ojos cerrados, las aletas de la nariz abiertas y la boca entreabierta.
Las Lanzas o La Rendición de Breda
Autor: Diego de Silva y Velázquez (1599-1660)
Cronología: 1634-1635
Estilo: Barroco
Técnica: Óleo
Soporte: Lienzo
Localización actual: Museo del Prado, Madrid
Este cuadro constituía la mejor pieza de todas las obras que constituían el Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro de Madrid. Era el escaparate por antonomasia de toda la gloria y majestad de la monarquía española. Se trata de una pintura de Historia y de propaganda política y militar con la que Velázquez supera a todos los demás pintores que también produjeron obras para ser exhibidas en este Salón, incluido Zurbarán.
Se inspiró en la rendición de la ciudad flamenca de Breda a los Tercios Españoles en 1625. Esta batalla fue una obra maestra de las técnicas de asedio modernas, y los dos generales al mando, Justino de Nassau por los holandeses y Ambrosio de Espínola por los españoles, eran excelentes militares, matemáticos e ingenieros. El asedio de Breda constituye una victoria de la inteligencia y de la técnica superior.
Hay que subrayar tres aspectos en este lienzo: la técnica, la concepción espacial y el asunto. En cuanto a la técnica, sabe extraer todas sus posibilidades al óleo, trabajándolo con una pincelada cada vez más suelta que le permite una perfecta captación de las calidades de los objetos y de la nebulosa apariencia del paisaje.