El Ocaso de la Razón: Transformaciones Filosóficas del Siglo XIX
Clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 2,78 KB
La gestación de la crisis del proyecto ilustrado
Durante la primera mitad del siglo XIX surgieron corrientes que cuestionaron la confianza ilustrada en la razón. Frente a la idea de que la humanidad había alcanzado su madurez racional, algunos pensadores comenzaron a dudar de la posibilidad de conocer la realidad de forma objetiva, ya que el sujeto influye constantemente en el conocimiento. Esto llevó a desconfiar del poder absoluto de la razón para resolver los problemas humanos.
Tres corrientes fundamentales contribuyeron a esta crisis:
- La hermenéutica
- La escuela de Brentano
- El pragmatismo americano
La hermenéutica
En sus inicios, la hermenéutica se centró en la interpretación de textos, especialmente bíblicos. Posteriormente, Wilhelm Dilthey la aplicó a las ciencias humanas, defendiendo que estas no deben explicar como las ciencias naturales, sino comprender.
Con el tiempo, se convirtió en una corriente filosófica que afirma que la realidad puede interpretarse desde múltiples perspectivas. La verdad no es fija ni objetiva, sino dependiente del contexto histórico y del sujeto que interpreta. Tanto los textos como sus autores están condicionados por su época, lo que influye en su significado. Por ello, la hermenéutica cuestiona la idea ilustrada de una razón universal y absoluta.
La escuela de Brentano
Franz Brentano intentó fundamentar la psicología como ciencia de los fenómenos mentales. Su idea principal es que toda conciencia es siempre conciencia de algo; es decir, se dirige a un objeto.
Esta teoría influyó notablemente en pensadores como Sigmund Freud en el ámbito de la psicología y Edmund Husserl en la filosofía, quien fundó la fenomenología. A su vez, esta corriente influyó de manera decisiva en el existencialismo del siglo XX.
El pragmatismo americano
Charles Sanders Peirce y William James defendieron que la verdad depende de su utilidad práctica. Bajo esta premisa, una idea es verdadera si funciona y puede comprobarse mediante la experiencia.
Este enfoque rechaza la existencia de una verdad objetiva y cuestiona la metafísica tradicional, influyendo profundamente en corrientes posteriores como el positivismo lógico.