Optimización del Entrenamiento Físico en Categorías Cadetes: Estrategias y Metodología
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Preparación Física en Categorías Cadetes
Los jugadores y jugadoras comienzan a acostumbrarse a realizar acciones concretas que ejerciten diferentes capacidades físicas. Así, no empezamos desde cero, lo cual es fundamental para dar al trabajo una continuidad y un desarrollo adecuado.
Filosofía de Trabajo
Es importante que las sesiones que desarrollemos tengan una estructura adecuada:
- Calentamiento: Apropiado para preparar el cuerpo.
- Sesión principal: Trabajo específico y debidamente planificado.
- Vuelta a la calma: Ejercicios indicados para facilitar la recuperación y volver al reposo.
En esta etapa (14-16 años), los jugadores y jugadoras han entrado en la adolescencia y, por tanto, sufren muchos cambios físicos que pueden influir en su rendimiento. Estos cambios hacen que la calidad del trabajo físico que realicemos con ellos sea cada vez mayor.
Desarrollo de la Fuerza
Hasta la etapa infantil, la fuerza aparece condicionada por el desarrollo físico del niño o niña. En la categoría cadete, sufren un desarrollo físico importante y, por tanto, el trabajo con ellos es mayor. El aumento de fuerza durante los años de cadete puede ser del 85%, debido a:
- Aumento de masa muscular.
- Aumento de la velocidad de reacción de las fibras musculares.
- Mejora de la coordinación de fibras intramusculares.
En esta etapa utilizamos pequeñas sobrecargas; lograremos entrenar la fuerza máxima mediante la velo-fuerza y la resistencia-fuerza, ya que lo más importante es el aumento de volumen. Cabe destacar que se producen diferencias físicas significativas entre sexos.
Entrenamiento de la Resistencia
Cuando hablamos de entrenar la resistencia, nos referimos a acciones aeróbicas, es decir, ejercicios que requieren esfuerzos de más de 4-5 minutos. La capacidad aeróbica máxima se desarrolla entre los 15 y 18 años, siendo muy importante en esta etapa para que, en el futuro, la capacidad de mejora sea mayor. Mediante este trabajo, aumenta la capacidad cardiovascular y del sistema respiratorio.
La resistencia hay que ejercitarla de modo metódico y planificado, estableciendo previamente algunos objetivos y teniendo claras las vías para lograrlos. Por tanto, será importante saber mezclar los ejercicios generales de carrera sin balón con los ejercicios más específicos que se hagan con balón. Esto es fundamental para constituir una base adecuada y trabajar en un futuro las demás capacidades.